Rodrigo Ricardo

La política energética de la Unión Europea: historia, objetivos y eventos

Publicado el 24 octubre, 2020

Los desafíos energéticos de Europa

¡Hacer clic! ¡Louis la Bombilla a tu servicio! ¿Qué? ¿Nunca has visto una bombilla parlante antes? Bueno, no dejes que eso te preocupe. Solo estoy aquí para presentarles la política energética de la Unión Europea. ¿Que es eso? ¿No sabías que la Unión Europea tenía una política energética o que incluso la necesitaba? Ciertamente lo hace, en ambos aspectos.

Quizás sea mejor comenzar con algunos datos sobre la energía y sobre los desafíos energéticos de Europa. Cada vez que enciendes tu auto, enciendes tu computadora o incluso enciendes una bombilla, como yo, estás consumiendo energía. Es más, lo más probable es que esté utilizando energía que proviene de combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo y el gas, que son limitados y no durarán para siempre.

La Unión Europea consume actualmente alrededor de una quinta parte del suministro energético mundial, pero como carece de muchos recursos energéticos propios, tiene que importar gran parte de su combustible. Para ello, gasta más de 350.000 millones de euros al año. Además de eso, los miembros de la Unión están sintiendo los efectos del uso excesivo de combustibles fósiles y están luchando con problemas ambientales, gases de efecto invernadero y cambio climático.

Historia energética de la UE

Estos problemas no son nuevos. La preocupación por el uso de energía en la Unión Europea ha existido desde sus inicios. En los primeros días de la Unión, la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) trató de abordar los problemas energéticos y los miembros de la Unión se unieron para crear suministros de petróleo y trabajar en un plan de gestión de crisis. Sin embargo, los desafíos solo aumentaron con el paso de los años. La escasez de energía plagó a Europa; las necesidades energéticas siguieron creciendo; y los peligros ambientales surgieron por todas partes.

Los líderes nacionales se dieron cuenta de que necesitaban una política energética a nivel de la Unión, por lo que en 2009 acordaron el Tratado de Lisboa , que autorizaba a la Unión Europea a asegurar el suministro energético del continente, mejorar el mercado energético, conectar redes energéticas en toda Europa, y aumentar la eficiencia energética a todos los niveles. Si los miembros de la Unión se unieran para apoyar una política energética continental, los líderes esperaban, quizás, poder encontrar soluciones viables a problemas energéticos profundamente arraigados.

Estrategia energética de Europa

La Unión Europea se lanzó de lleno y desarrolló la estrategia Energía 2020 que está diseñada para cumplir los objetivos del Tratado de Lisboa. Propone cinco prioridades básicas para el futuro energético de Europa.

En primer lugar, el objetivo general de la Unión es reducir su uso de energía en un 20% para 2020 (en comparación con los niveles de 1990). Esto significa implementar políticas estrictas de eficiencia energética a todos los niveles. Los consumidores, por ejemplo, reciben información sobre cómo ahorrar energía en sus hogares y negocios, incluso en pequeñas formas, como apagar las luces y comprar electrodomésticos de bajo consumo. Las empresas de energía reciben asistencia para actualizar sus equipos para que puedan ofrecer mejores opciones de energía a precios más bajos. Incluso los gobiernos nacionales y locales están participando en la renovación de edificios públicos con objetivos energéticos en mente y mejorando los sistemas de transporte.

La segunda prioridad de la estrategia es construir un mercado energético continental. Esto significa eliminar los monopolios energéticos dentro de las naciones e introducir la competencia a nivel europeo entre proveedores y productores para que los clientes puedan elegir su consumo de energía. El éxito en esta prioridad significaría precios más bajos y mejores suministros. La Unión Europea se encuentra en un lugar perfecto para crear y hacer cumplir las reglas para este tipo de mercado energético integrado.

En tercer lugar, la estrategia Energía 2020 busca empoderar y proteger a los consumidores de energía. A través de la educación, los clientes pueden conocer sus derechos, aprender a reducir su gasto energético y hacer que sus presupuestos energéticos sean más asequibles. Los clientes también deben poder elegir a sus proveedores de energía y tener fácil acceso a sus cifras de consumo de energía. Además, la Unión Europea quiere asegurarse de que la producción y el transporte de energía en Europa sean lo más seguros posible, por lo que establece altos estándares para las empresas de energía para ayudarlas a proteger tanto a los ciudadanos como al medio ambiente.

La cuarta prioridad de la estrategia es hacer de Europa un líder en innovación y tecnología energética. La Unión fomenta la investigación de fuentes de energía alternativas, como los biocombustibles y otros recursos renovables; trabajar en redes y redes inteligentes para transportar y almacenar energía de manera más eficiente; y fomentar el establecimiento de ciudades inteligentes conscientes de la energía.

En quinto y último lugar, la Unión Europea se compromete a trabajar a nivel mundial para cumplir sus objetivos y ayudar a otras naciones a mejorar su uso de energía. Para ello, la Unión se esfuerza por lograr acuerdos globales sobre producción y transporte de energía, la integración de mercados y regulaciones energéticas, cooperación en investigación y tecnología y medidas de seguridad globales.

Hasta 2050

La Unión Europea también se da cuenta de que las preocupaciones energéticas durarán mucho más allá de 2020, por lo que ha creado la Hoja de ruta 2050 para guiarla hacia su futuro energético. La Hoja de ruta establece varios objetivos a largo plazo que amplían las prioridades de Energía 2020 y las llevan al siguiente nivel.

Estos objetivos incluyen:

  1. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre el 80% y el 95% de su nivel de 1990
  2. Reducir el uso de energía en un 30% (en comparación con el nivel de 2005)
  3. Crear un sistema energético seguro y competitivo que no dependa del carbono
  4. Incrementar aún más la eficiencia energética y gestionar mejor la energía
  5. Diversificar las fuentes de energía para centrarse más en los recursos renovables
  6. Creciendo en tecnología con nuevas redes y otras innovaciones
  7. Establecer y mantener un sistema energético en todo el continente.

Resumen de la lección

Como puede ver, la Unión Europea está liderando el camino en la gestión de la energía. A pesar de sus desafíos energéticos, ha trabajado mucho y duro para aumentar sus recursos energéticos y su seguridad. El Tratado de Lisboa de 2009 autorizó a la Unión Europea a garantizar el suministro energético del continente, mejorar el mercado energético, conectar redes energéticas en toda Europa y aumentar la eficiencia energética en todos los niveles.

La estrategia Energía 2020 está diseñada para cumplir los objetivos del Tratado de Lisboa. Propone cinco prioridades básicas para el futuro energético de Europa:

  1. Disminuir el uso de energía en Europa en un 20% para 2020 (en comparación con los niveles de 1990)
  2. Para construir un mercado energético continental
  3. Empoderar y proteger a los consumidores de energía.
  4. Hacer de Europa un líder en innovación y tecnología energética
  5. Trabajar globalmente

La Unión Europea también se da cuenta de que las preocupaciones energéticas durarán mucho más allá de 2020, por lo que ha creado la Hoja de ruta 2050 para guiarla hacia su futuro energético. La Hoja de ruta establece varios objetivos a largo plazo que amplían las prioridades de Energía 2020 y las llevan al siguiente nivel de eficiencia energética, tecnología y seguridad.

Bueno, espero que haya aprendido algo sobre las políticas energéticas de la Unión Europea. Esta es la despedida de Louis the Light Bulb. ¡Hacer clic!

Los resultados del aprendizaje

Trabaje con esta lección, luego pruebe su capacidad para:

  • Discutir el impacto del Tratado de Lisboa en los desafíos energéticos de Europa
  • Resumir las cinco prioridades de la estrategia europea Energía 2020
  • Enumere los objetivos a largo plazo de la hoja de ruta europea para 2050

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