Mediación y arbitraje: intervenciones de terceros en organizaciones

Publicado el 6 septiembre, 2020 por Rodrigo Ricardo

Intervenciones de terceros en organizaciones

En las organizaciones complejas de hoy, hay una variedad de razones por las cuales pueden ocurrir conflictos sobre cosas como agendas en competencia, diferencias de opiniones, recursos limitados, limitaciones de tiempo y necesidades departamentales en conflicto.

Muchos de estos conflictos pueden ser resueltos por quienes están directamente involucrados en el conflicto; sin embargo, hay ocasiones en las que las personas involucradas en estos conflictos descubren que no pueden manejar sus diferencias por sí mismos.

El término tercero se utiliza para describir a una persona o grupo de personas que intervienen para ayudar a los involucrados en una disputa a resolver su conflicto.

Hay muchos roles que un tercero puede tener en una situación de conflicto. Un tercero podría actuar como facilitador para ayudar a organizar y organizar reuniones entre las partes en disputa, establecer agendas, guiar discusiones productivas y mantener un registro de lo que se está discutiendo.

Un tercero también puede servir como consultor ayudando a las partes en litigio a analizar y comprender las razones del conflicto para que puedan planificar una estrategia de resolución. Tanto el rol de facilitador como el de consultor permiten una participación mínima del tercero. Desafortunadamente, no todos los conflictos se pueden resolver con este enfoque mínimo y, en ocasiones, se necesita una estrategia más invasiva.

Mediación

La mediación es cómo se conoce uno de los enfoques más prácticos para la resolución de conflictos. La mediación es un foro informal y no agresivo para la resolución de conflictos en el que un representante externo, conocido como mediador, escucha a ambos lados del desacuerdo en un entorno informal.

El mediador es el papel más activo que puede desempeñar un tercero. Él o ella puede facilitar las discusiones de una manera diseñada para terminar la disputa de una manera que sea del agrado de todas las partes involucradas. Lo que hace que el mediador sea especialmente eficaz es su postura independiente e imparcial sobre el conflicto. La mayoría de los mediadores proceden de fuera de la organización, o al menos de fuera del área funcional en la que trabajan las partes en conflicto.

Una sesión de mediación típica involucrará al mediador sentando a las partes en disputa cara a cara y pidiendo que cada una de ellas escuche mientras la otra parte explica su versión de la historia. No se mantiene ningún registro. El trabajo del mediador es mantener a las partes en conflicto enfocadas en la raíz del problema y no en detalles superficiales o argumentos iniciales. Al mantener la raíz del problema como el foco de la sesión de mediación, el mediador puede ayudar a las partes en conflicto a desarrollar un entendimiento compartido de la disputa para que puedan acordar una solución plausible que satisfaga los intereses de ambas partes.

Es importante señalar que las partes contendientes son responsables de llevar a cabo la solución acordada. El mediador no tiene autoridad para imponer la solución. En el mejor de los casos, puede hacer una sugerencia sobre cómo resolver el conflicto, pero dependerá de las partes en conflicto decidir si lo aceptan o no.

Arbitraje

Cuando un mediador no puede persuadir a los litigantes para que lleguen a una solución por sí mismos, el arbitraje puede resultar necesario. El arbitraje es una intervención de terceros más agresiva en la que un árbitro o un panel de árbitros escucha a todos los lados del asunto y toma una decisión firme sobre cómo terminar el conflicto.

Por lo general, se guarda una transcripción para que el árbitro pueda revisar cuidadosamente todas las pruebas y testimonios de los litigantes antes de determinar quién tiene razón o no y cómo se debe resolver el conflicto.

La decisión sobre cómo se resolverá el conflicto es vinculante y no puede modificarse. Por eso se considera que el árbitro es el tipo de intermediario externo más poderoso. El arbitraje funciona bien para las partes a las que no les importa ceder el control sobre la resolución de conflictos y aquellas que simplemente quieren resolver la disputa.

Resumen de la lección

Revisemos. El término tercero se utiliza para describir a una persona o grupo de personas que intervienen en una situación de conflicto para ayudar a los involucrados a resolver su disputa. Hay muchos roles que un tercero puede tener en una situación de conflicto.

  • El papel de facilitador se utiliza para ayudar a organizar y organizar reuniones entre las partes en disputa, establecer agendas, guiar discusiones productivas y mantener un registro de lo que se está discutiendo.
  • La función de consultor se utiliza para ayudar a las partes en litigio a analizar y comprender las razones del conflicto para que puedan planificar una estrategia de resolución.
  • El mediador es el papel más activo que puede desempeñar un tercero. Él o ella escucha a ambos lados del desacuerdo en un ambiente informal para fomentar un entendimiento mutuo del problema de raíz. Una vez que cada disputante comparte sus pensamientos, debe desarrollar una solución que sea aceptable para ambas partes.
  • El rol de árbitro es el rol más agresivo que puede tener un tercero. El árbitro escucha a ambas partes, lleva un registro, examina el problema, determina quién tiene razón o quién está equivocado en el conflicto y decide cómo se debe resolver el conflicto.

Resultado de aprendizaje

Al final de este video, debería poder explicar los diversos roles que puede asumir un tercero en una situación de conflicto: facilitador, consultor, mediador o árbitro.

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