Piedad afectiva: definición, historia y ejemplos en la literatura

Publicado el 22 abril, 2021

¿Qué es la piedad afectiva?

Para pensar en la piedad afectiva , puedes adivinar que tiene algo que ver con la religión o que suena un poco formidable, y quizás desearías no tener que resolver todo esto por tu cuenta. ¿Adivina qué? Tu no. Comencemos por descomponer y simplificar la frase piedad afectiva. La piedad es simplemente el acto de ser religioso o reverente. Una persona piadosa puede ser una persona que reza, es fiel a su religión y creencias, o estudia textos religiosos con fervor y celo. La parte afectiva es, simplemente, cómo se siente la persona emocional o físicamente (es decir, ¡cómo se ve afectada!). Cuando pones la palabra afectivo junto con la palabra piedad, estás describiendo un momento o estado en el que una persona se siente fuertemente movida por su piedad o religión.

Historia de la piedad afectiva

La piedad afectiva en conexión con la literatura es donde una persona realmente puede encontrar una experiencia religiosa a través de la literatura que está leyendo. Pueden llorar, sentir dolor, concentrarse en su ser pecaminoso de una manera desesperada o triste, o pedir perdón porque están emocionalmente sintonizados y afectados por la literatura que se les presenta.

La piedad afectiva surgió como práctica en la Alta Edad Media , un período cultural europeo que duró desde 1001 hasta aproximadamente el año 1300. Fue precedida por la Alta Edad Media y seguida por la Baja Edad Media. Fue un período identificado por un boom demográfico en Europa, así como por la exploración artística y espiritual en una vena más emocional e introvertida.

Los escritores de piedad afectiva

Tres actores clave en la construcción de la literatura de piedad afectiva son: Anselmo de Canterbury, Bernardo de Claraval y Francisco de Asís.

Anselmo de Canterbury

Anselmo

Anselmo fue un monje benedictino (San Benito es un santo católico que se trata de la paz, la oración y el trabajo), abad o jefe de su monasterio y filósofo. Su enfoque fue seguir la idea de San Agustín de que uno debe creer para entender, no entender para creer. Anselmo escribió que “para mí, me parece negligencia si, después de la confirmación en la fe, no estudiamos para comprender lo que creemos”. Trató de comprender su fe escribiendo sobre los sufrimientos de Cristo de una manera tan emotiva que sintió con ardor los sufrimientos de Cristo, es decir, en el camino de la piedad afectiva.

Bernardo de Claraval

Bernardo

Bernardo fue un monje cisteriano. Estos monjes creían en el regreso de la observancia literal a las reglas de San Benito. Ellos también se enfocaron en la paz, la oración y el trabajo. Los teólogos creen ampliamente que Bernardo se basó en las obras de Anselmo y continuó la tradición de escribir como una forma de invocar la oración y la empatía con los sufrimientos de Cristo.

Francisco de Asís

Francis

Francisco de Asís fue un fraile y predicador católico romano. El lenguaje de sus escritos era tan emotivo que a menudo se le consideraba el primer poeta italiano. Creía que los plebeyos deberían poder orar a Dios en su propio idioma para que pudieran estar más conectados con sus emociones espirituales.

Ejemplos en la literatura

Un ejemplo clásico de piedad afectiva es el de una pieza escrita en pleno apogeo de la Alta Edad Media entre 1158 y 1160 por Aelred de Rievaulx. En ‘La regla para los reclusos’, le escribe a su hermana virgen, que está estudiando en un convento, sobre la mejor forma de presentarse y actuar en sus santos estudios. Él la invita a imaginar el belén y a ‘abrazar ese dulce pesebre, dejar que el amor venza la timidez y la emoción expulse el miedo para que fijes tus labios en esos pies sagrados y repitas los besos’ de María sobre el niño Jesús. Es un llamado directo para que ella se sienta como si estuviera en el momento espiritual y lo experimente todo emocionalmente. Aelred creía que esta forma de interpretar y experimentar la Biblia ayudaría mejor a su hermana y a otros lectores a desarrollar su relación con la fe.

Otro ejemplo se puede encontrar en ‘Meditación sobre la pasión’ de Richard Rolle. Rolle vivió y escribió muchos artículos sobre religión y fe entre 1300 y 1349. Se basó en las emociones que surgieron de la Alta Edad Media. En ‘Meditación sobre la Pasión’ imagina la crucifixión de Cristo como si literalmente la estuviera experimentando. Escribe: ‘Veo en mi alma lo tristemente que caminas, tu cuerpo tan ensangrentado, tan en carne viva y lleno de ampollas’. Su literatura expresa sentimientos y hace de la muerte de Cristo una cosa verdadera y real en su mundo espiritual.

Resumen de la lección

La piedad afectiva en la literatura es cuando el escritor expresa una experiencia religiosa que provoca un verdadero movimiento y expresión de emoción y / o sentimiento. Surgió en la Alta Edad Media con los escritos de los tres padres de la piedad afectiva: Anselmo de Canterbury, Bernardo de Claraval y Francisco de Asís. Se usa constantemente a lo largo de la historia para llevar al lector a una experiencia emocionalmente espiritual y, a menudo, para que el lector se sienta como Cristo sintió durante los momentos de sufrimiento.

¡Puntúa este artículo!