¿Qué es el Agar? Tipos y usos

Rodrigo Ricardo Publicado el 17 septiembre, 2020 8 minutos y 25 segundos de lectura

El agar, también conocido universalmente en el ámbito comercial y científico como agar-agar, es un polímero natural con una extraordinaria capacidad gelificante que se extrae directamente de la pared celular de ciertas especies de algas rojas y moradas. Desde el punto de vista macroscópico y culinario, comparte una apariencia sumamente similar a la de la gelatina convencional de origen animal; presenta un aspecto translúcido, una textura maleable y una consistencia firme al solidificarse, aunque se diferencia de esta por ser ligeramente más quebradiza, menos elástica y poseer un punto de fusión térmico notablemente más elevado.

A nivel químico y molecular, la estructura del agar está fundamentada en la combinación de dos polisacáridos o cadenas de azúcares complejos esenciales: la agarosa y la agaropectina.

  • La agarosa: Representa la fracción mayoritaria (aproximadamente el 70% del compuesto) y consiste en un polímero lineal libre de sulfatos que es el responsable directo de la fuerza de gelificación y de la creación de una matriz tridimensional estable.
  • La agaropectina: Es una mezcla heterogénea de polímeros ramificados y sulfatados en menor proporción.

Ambos carbohidratos se encuentran entrelazados confiriendo rigidez y flexibilidad a la estructura de las algas en su entorno marino. Para extraer este valioso compuesto, las algas recolectadas se someten a un proceso industrial o artesanal de ebullición prolongada en medio acuoso. Al hervirse, las paredes celulares se rompen, liberando los polisacáridos en el agua; posteriormente, este caldo se filtra, se enfría hasta solidificarse en forma de gel, se deshidrata y finalmente se muele para su distribución en forma de un polvo fino de color blanco crema o filamentos secos.

¿Dónde se encuentra?

Bacterias que crecen en placas de agar

En su estado natural y biológico, las algas rojas empleadas como materia prima para la manufactura del agar habitan de forma primordial en las regiones costeras y en las plataformas marítimas del océano Pacífico, con una presencia histórica e industrial sumamente arraigada en las costas de Asia oriental (principalmente Japón, China y Corea) y en los litorales de California y Sudamérica. Desde una perspectiva taxonómica y botánica, el agar de alta calidad médica y alimentaria se obtiene de manera selectiva a partir de algas macroscópicas pertenecientes de forma específica a los géneros Gelidium y Gracilaria. El género Gelidium es sumamente valorado debido a que produce un agar con una pureza superior y una fuerza de gel óptima para aplicaciones de laboratorio, mientras que Gracilaria se utiliza masivamente en la industria alimentaria global debido a su abundancia y facilidad de cultivo en granjas marinas.

Más allá de su origen ecológico en los fondos marinos, el agar procesado ha logrado colonizar el mundo antropogénico. Hoy en día, el agar se puede encontrar prácticamente en cualquier lugar, abarcando un espectro geográfico y funcional que va desde las alacenas de las cocinas domésticas y los obradores de repostería industrial, hasta los estantes de las fábricas de cosméticos y las mesas de trabajo de los laboratorios de microbiología de máxima seguridad. Su versatilidad física lo ha convertido en un insumo ubicuo en la sociedad moderna.

¿Para qué se usa esto?

El campo de acción del agar es sumamente amplio, ramificándose de forma clara en dos grandes sectores: la investigación científica y la industria comercial de consumo masivo.

El estándar de oro en la microbiología

El uso más célebre y trascendental del agar tiene lugar en los laboratorios de diagnóstico e investigación biológica, donde actúa como el soporte físico por excelencia para alimentar, aislar y propiciar el crecimiento controlado de bacterias, hongos y otros microorganismos. En este contexto, el agar funciona como un agente solidificante que transforma un caldo de nutrientes líquido en una superficie semisólida estable dentro de una placa de Petri.

La característica biológica fundamental que eleva al agar por encima de cualquier otro gelificante es su indigestibilidad microbiana. Debido a que la inmensa mayoría de las bacterias carecen de las enzimas necesarias (agarases) para romper los enlaces de la agarosa, el medio actúa como un cultivo que proporciona un soporte físico inalterable; los microorganismos se multiplican sobre él y consumen los nutrientes disueltos en la matriz, pero no pueden digerir ni destruir la estructura del gel subyacente.

Tipos de medios de cultivo especializados

Dependiendo de los nutrientes y agentes selectivos que se añadan al polvo de agar base, los científicos formulan diferentes tipos de medios de cultivo para identificar patógenos específicos:

  • Agar MacConkey: Un medio selectivo y diferencial diseñado para aislar bacterias gramnegativas y diferenciar aquellas que pueden fermentar la lactosa.
  • Agar chocolate: Variedad enriquecida con sangre calentada, ideal para el crecimiento de organismos exigentes desde el punto de vista nutricional.
  • Agar de soja tríptico (TSA): Un medio de uso general que proporciona abundantes aminoácidos y fuentes de carbono para el crecimiento de una amplia gama de microorganismos comunes.
  • Agar hierro triple azúcar (TSI): Empleado frecuentemente para determinar la capacidad de una bacteria de fermentar carbohidratos y producir gas de ácido sulfhídrico.
  • Agar Hektoen: Diseñado específicamente para el aislamiento y diferenciación de patógenos entéricos como Salmonella y Shigella.
  • Agar sal manitol: Un medio con alta concentración salina que selecciona específicamente bacterias del género Staphylococcus, diferenciándolas según su capacidad de fermentar el manitol.

Aplicaciones industriales y sustituto vegano

Fuera del ámbito estrictamente médico, el agar desempeña un papel protagónico en la industria de la alimentación bajo el código de aditivo alimentario E-406. Se le puede encontrar de manera rutinaria en la formulación de gelatinas comerciales, gomitas, helados, mermeladas y productos de panadería, donde ejerce funciones de espesante y estabilizador.

Debido a que su origen es cien por ciento vegetal, el agar se ha consolidado como el sustituto perfecto de la gelatina para quienes adoptan un estilo de vida vegetariano o vegano, así como para comunidades religiosas con restricciones dietéticas específicas, ya que la gelatina tradicional se produce mediante el colágeno extraído de tendones, piel y huesos de cerdos y vacas.

Asimismo, la industria cosmética aprovecha sus propiedades hidratantes y emulsionantes en la fabricación de maquillajes, cremas corporales y barras de labios. En la producción de bebidas como cervezas y vinos de alta gama, el agar es empleado de manera frecuente como un agente clarificante que arrastra las impurezas en suspensión hacia el fondo de los tanques, garantizando la nitidez del producto final.

¿Qué importancia tiene el agar?

Al hojear de manera analítica los múltiples usos y las diversas esferas donde este polímero marino se encuentra involucrado, creo que su enorme trascendencia histórica e industrial se hace evidente por sí sola. No estamos ante un simple aditivo accesorio de la ingeniería química; el agar es un pilar silencioso sobre el cual se edificaron las ciencias médicas modernas.

Si bien su inclusión en alimentos, cosméticos de belleza y bebidas refinadas demuestra su enorme valor comercial y su versatilidad física, el escenario donde el agar realmente brilla con luz propia es en su rol como medio de soporte para los cultivos celulares de bacterias y microorganismos.

placa de agar

Antes del descubrimiento de las virtudes del agar a finales del siglo XIX —gracias a la ingeniosa sugerencia de Angelina Fanny Hesse a su esposo, ayudante del célebre microbiólogo Robert Koch—, los científicos intentaban cultivar bacterias sobre rodajas de patata o gelatinas de carne ordinarias. Estos intentos primitivos fracasaban constantemente debido a que la gelatina animal se licuaba por completo a la temperatura corporal humana (37 °C) necesaria para el desarrollo de los patógenos, o bien terminaba siendo devorada y destruida por las propias enzimas bacterianas en pocas horas. El agar resolvió este problema de raíz al mantenerse perfectamente sólido hasta casi los 85 °C y ser inmune al ataque enzimático de la mayoría de los microorganismos.

Sin el descubrimiento del agar, la ciencia médica habría enfrentado dificultades monumentales y retrasos históricos insalvables para cultivar, aislar y estudiar de forma sistemática los agentes causantes de enfermedades mortales como la tuberculosis, el cólera o la peste. Es debido a nuestra capacidad de observar y manipular bacterias en superficies estables de agar que los científicos lograron desarrollar medicamentos revolucionarios como la penicilina y toda la gama de antibióticos modernos que han salvado cientos de millones de vidas humanas. Al comprender con precisión de qué son capaces estos microorganismos unicelulares, podemos descifrar los mecanismos biológicos fundamentales a través de los cuales viven, mutan y prosperan los sistemas vivos. En última instancia, al desentrañar los secretos de los componentes básicos de la vida microbiana en una placa de agar, logramos comprendernos mejor a nosotros mismos como especie biológica.

Resumen de la lección

A modo de recapitulación de los conceptos fundamentales abordados a lo largo de este texto introductorio, podemos condensar la identidad y funciones del agar en cinco premisas esenciales:

  1. Es un compuesto hidrocoloide derivado directamente de las paredes celulares de ciertas familias de algas rojas y violetas.
  2. Su estructura molecular interna está constituida por la mezcla balanceada de dos azúcares complejos denominados agarosa y agaropectina.
  3. Se extrae comercialmente a partir del procesamiento y ebullición de dos géneros específicos de macroalgas marinas: Gelidium y Gracilaria.
  4. Representa el estándar de oro en los laboratorios biológicos, siendo utilizado de forma masiva para estudiar, aislar y crear cultivos estables de microorganismos gracias a su resistencia a la degradación bacteriana.
  5. Funciona como un espesante industrial idóneo y como el sustituto vegetal por excelencia de la gelatina animal en el sector alimentario, cosmético y de bebidas.

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador