El nombre de Horacio Cerutti Guldberg (1948-2021) se encuentra íntimamente ligado al desarrollo de la filosofía latinoamericana contemporánea. Su obra constituye un esfuerzo por repensar la tradición filosófica desde la perspectiva de los pueblos de América Latina, situando los problemas sociales, políticos y culturales de la región en el centro de la reflexión teórica. A diferencia de quienes consideran la filosofía únicamente como un ejercicio abstracto de conceptos universales, Cerutti subrayó que filosofar en América Latina exige asumir la historicidad, la dependencia, la marginalidad y la pluralidad cultural de la región.
Este ensayo educativo y detallado de unas dos mil trescientas palabras tiene el objetivo de ofrecer una explicación clara y eficaz sobre su vida, trayectoria académica, obras principales, aportes al pensamiento crítico latinoamericano y vigencia actual de sus ideas. Para ello se abordarán seis apartados principales: 1) vida y formación, 2) contexto histórico e intelectual, 3) ejes de su filosofía, 4) obras y contribuciones, 5) crítica y recepción, y 6) actualidad y legado.
1. Vida y formación intelectual
Horacio Cerutti Guldberg nació en Buenos Aires, Argentina, en 1948. Desde muy joven mostró interés por las humanidades y en particular por la filosofía. Realizó sus estudios en la Universidad Nacional de Buenos Aires, donde entró en contacto con el pensamiento filosófico europeo y latinoamericano.
Sin embargo, su trayectoria académica estuvo marcada por las circunstancias políticas de la Argentina de los años setenta. La violencia política, la censura y las dictaduras militares afectaron a gran parte de los intelectuales. Muchos, entre ellos Cerutti, se vieron forzados al exilio. Este hecho no fue un accidente biográfico aislado: moldeó su pensamiento al situarlo en un cruce de culturas y experiencias.
Su destino fue México, país en el que desarrolló la mayor parte de su vida académica. En la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se convirtió en profesor e investigador de tiempo completo, siendo reconocido como uno de los filósofos más influyentes de la región. Allí consolidó su especialización en filosofía de la liberación, filosofía latinoamericana, teoría política y filosofía contemporánea.
Más allá de la docencia, Cerutti participó activamente en congresos, seminarios y debates internacionales, construyendo redes de pensamiento crítico que buscaban articular las luchas latinoamericanas con una reflexión filosófica rigurosa.
2. Contexto histórico e intelectual
Para comprender a Cerutti es indispensable entender el contexto filosófico latinoamericano del siglo XX. La región experimentó intensos debates en torno a preguntas como:
- ¿Existe una filosofía latinoamericana propiamente dicha?
- ¿Es posible producir pensamiento original desde el sur global, o solo se trata de reproducir categorías europeas y norteamericanas?
- ¿Qué papel debe jugar la filosofía en relación con la política, la cultura y la identidad de los pueblos latinoamericanos?
Durante los años sesenta y setenta surgieron dos grandes corrientes: la filosofía de la liberación, vinculada a pensadores como Enrique Dussel, Leopoldo Zea, Rodolfo Kusch o Augusto Salazar Bondy; y las filosofías críticas que dialogaban con el marxismo, la fenomenología, la hermenéutica y la teoría crítica.
En ese escenario, Cerutti se posicionó como un intelectual que no solo defendía la posibilidad de una filosofía latinoamericana, sino que proponía reconstruirla con rigor científico, con apertura crítica y con conciencia histórica. Rechazaba tanto el mimetismo acrítico de corrientes foráneas como el nacionalismo filosófico cerrado. Su objetivo era construir una filosofía situada, pero también universalizable.
3. Ejes de su filosofía
La obra de Cerutti puede organizarse alrededor de algunos ejes temáticos fundamentales:
a) Filosofía latinoamericana como filosofía situada
Para Cerutti, la filosofía no es un ejercicio neutral ni universal desde el inicio: siempre está enraizada en contextos históricos, sociales y culturales específicos. La filosofía latinoamericana debía reconocer su situación periférica y dependiente, y desde allí construir categorías críticas.
b) Filosofía de la liberación
Aunque mantuvo autonomía respecto a Enrique Dussel y otros autores, Cerutti dialogó de manera permanente con la filosofía de la liberación. Su preocupación central fue la emancipación de los pueblos latinoamericanos, tanto en el plano político como en el epistemológico. Ello significaba superar el colonialismo cultural y repensar el papel de los filósofos en las luchas sociales.
c) Teoría política crítica
Cerutti desarrolló un pensamiento político que, sin ser dogmáticamente marxista, reconocía la importancia de la crítica a las estructuras de poder, a la dominación económica y a las formas autoritarias. Su filosofía fue un llamado a democratizar, descolonizar y ampliar los horizontes de justicia.
d) Ética y responsabilidad del intelectual
Un punto clave en su obra fue la reflexión sobre el compromiso del intelectual. Para Cerutti, filosofar en América Latina no podía ser un lujo académico: era una responsabilidad ética con los pueblos oprimidos. Por eso insistió en la idea de que el filósofo debía ser un actor crítico de su tiempo.
e) Pluralismo y apertura
A diferencia de posturas más rígidas, Cerutti defendió el pluralismo. Reconocía que América Latina es una región diversa, con múltiples tradiciones culturales (indígenas, afrodescendientes, mestizas, criollas, modernas). Su filosofía buscaba dar cabida a esa pluralidad, evitando reduccionismos.
4. Obras y contribuciones principales
Cerutti Guldberg escribió numerosas obras que se convirtieron en referencias obligadas para la filosofía latinoamericana. Entre las más destacadas se encuentran:
a) Filosofía de la liberación latinoamericana (1983)
En este libro sistematiza y expone los fundamentos de la filosofía de la liberación, explicando sus orígenes, sus tensiones y sus propuestas. Su lectura crítica permitió articular un panorama del movimiento filosófico en diálogo con otras tradiciones.
b) Hacia una metodología de la filosofía latinoamericana (1989)
Aquí se concentra en la metodología. Su propuesta fue clara: la filosofía latinoamericana no debía limitarse a proclamar su existencia, sino construir criterios de rigor, métodos de análisis y mecanismos de validación teórica. Este texto marcó un hito porque dotó de bases científicas a un campo que hasta entonces era visto con escepticismo.
c) Crítica de la razón latinoamericana (1991)
Una de sus obras más influyentes. En ella examina la racionalidad desde la perspectiva latinoamericana, proponiendo que la crítica debe partir de la experiencia histórica de la dependencia, la colonialidad y la desigualdad. Plantea que la razón no es única ni homogénea: existen razones plurales, y la latinoamericana debe ser escuchada en igualdad de condiciones.
d) Textos sobre filosofía política
Cerutti también publicó ensayos y libros en torno a la democracia, la teoría del poder, la justicia y la modernidad en América Latina. Siempre mantuvo la línea de pensar desde la región, pero en diálogo con autores globales como Habermas, Foucault o Rawls.
e) Labor de difusión
Más allá de sus libros, Cerutti desempeñó un papel central como difusor y organizador académico. Fue director de proyectos de investigación en la UNAM, editor de revistas, coordinador de congresos y formador de nuevas generaciones de filósofos latinoamericanos.
5. Crítica y recepción
Como todo pensador relevante, Cerutti no estuvo exento de críticas y debates.
- Debate con el eurocentrismo: Sus obras se valoraron por mostrar la insuficiencia de modelos filosóficos eurocéntricos para comprender la realidad latinoamericana.
- Discusión con el nacionalismo filosófico: Algunos lo acusaron de mantener un excesivo énfasis en lo “latinoamericano” como categoría, lo que podría limitar la vocación universal del pensamiento. Sin embargo, Cerutti respondía que la universalidad debía construirse desde las particularidades.
- Vínculo con la praxis: Otros críticos señalaron que su obra, aunque comprometida, a veces se mantenía en un plano más teórico que práctico. Pese a ello, su influencia en movimientos estudiantiles, académicos y políticos fue palpable.
En general, la recepción de su trabajo fue muy positiva. Filósofos de México, Argentina, Chile, Colombia y otros países lo reconocieron como un referente. Su estilo, riguroso pero pedagógico, lo convirtió en un maestro influyente.
6. Actualidad y legado
El legado de Horacio Cerutti Guldberg sigue vigente en varios sentidos:
a) Filosofía latinoamericana consolidada
Gracias a su labor, hoy la filosofía latinoamericana es un campo reconocido en universidades de todo el continente. Sus metodologías, conceptos y debates siguen siendo estudiados.
b) Crítica de la colonialidad
Sus reflexiones anticiparon lo que en años posteriores se desarrolló como la teoría decolonial (Quijano, Mignolo, Walsh). Aunque con diferencias, la idea de criticar la razón eurocéntrica ya estaba en Cerutti.
c) Formación de nuevas generaciones
Decenas de filósofos y filósofas que hoy trabajan en América Latina fueron discípulos, colegas o lectores cercanos de Cerutti. Su influencia pedagógica ha multiplicado su legado.
d) Vigencia política
En un contexto marcado por la desigualdad, la violencia, el autoritarismo y la crisis ambiental, las propuestas de Cerutti sobre responsabilidad intelectual, liberación y pluralismo resultan más actuales que nunca.
Conclusión
Horacio Cerutti Guldberg fue mucho más que un profesor universitario. Fue un constructor de pensamiento crítico latinoamericano, un filósofo comprometido con su tiempo y un puente entre la tradición académica y las luchas sociales.
Su obra nos enseña que filosofar en América Latina no es repetir las categorías del norte, sino repensar el mundo desde nuestras propias experiencias históricas. Al hacerlo, no se renuncia a la universalidad, sino que se la enriquece con voces diversas.
Hoy, a pocos años de su fallecimiento en 2021, su nombre sigue siendo sinónimo de rigor, compromiso y creatividad filosófica. Estudiar a Cerutti es comprender que la filosofía puede ser, al mismo tiempo, crítica, liberadora y plural.
