Tales y la transición de mito a razón en la filosofía griega

Rodrigo Ricardo Publicado el 6 febrero, 2026 10 minutos y 15 segundos de lectura

La filosofía griega no surgió de la nada; fue el resultado de un cambio radical en la forma en que los seres humanos entendían el mundo. Antes de Tales de Mileto, las explicaciones sobre el cosmos, los fenómenos naturales y la vida cotidiana se basaban principalmente en relatos míticos y religiosos. Los dioses, con sus caprichos y poderes sobrenaturales, eran los responsables de tormentas, terremotos o sequías. Pero algo cambió con la llegada de Tales: la mente humana empezó a buscar razones y causas naturales, dejando atrás la dependencia exclusiva de la mitología.

Tales de Mileto, nacido en la ciudad griega de Mileto hacia el siglo VI a.C., es considerado el primer filósofo de Occidente. Lo notable de su pensamiento no fue solo proponer ideas originales, sino introducir un enfoque racional y sistemático para comprender la realidad. Su pregunta central —“¿cuál es el principio fundamental de todas las cosas?”— marcó el inicio de la filosofía científica y sentó las bases de una forma de pensamiento que valoraba la observación y la lógica por encima del mito.

De la narración mítica a la explicación racional

En la Grecia antigua, los mitos no eran simplemente historias de entretenimiento; cumplían una función educativa, moral y social. A través de relatos sobre dioses y héroes, se enseñaban valores, se explicaban fenómenos naturales y se intentaba dar sentido a experiencias humanas que resultaban incomprensibles, como tormentas, terremotos o enfermedades. Cada mito tenía una lógica interna, pero esta lógica se basaba en la voluntad de los dioses, no en la observación del mundo. Así, aunque los mitos ofrecían respuestas, eran respuestas arbitrarias y difíciles de verificar, ya que dependían de la autoridad divina y la tradición oral.

Tales de Mileto introduce un cambio radical en la manera de pensar. En lugar de atribuir la existencia y los cambios del mundo a caprichos sobrenaturales, se preguntó: ¿hay un principio fundamental que explique la realidad de manera coherente y natural? Su respuesta fue que el agua es el arché, el elemento básico de todas las cosas. Según Tales, todo lo que existe —plantas, animales, cuerpos celestes e incluso los fenómenos atmosféricos— deriva de esta sustancia. La propuesta no debe ser entendida como un descubrimiento científico en el sentido moderno, sino como un primer intento de buscar causas naturales y universales, lo que constituye un hito en la historia del pensamiento humano.

Lo más innovador de Tales es que traslada la explicación del mundo del plano sobrenatural al plano natural. Ya no se trataba de historias sobre dioses que se enojaban o se enamoraban, sino de una búsqueda de causas comprensibles y observables. Esta manera de pensar permite formular hipótesis que pueden ser discutidas, cuestionadas y mejoradas, en lugar de aceptarlas por fe o tradición. De esta forma, Tales marca el inicio de la filosofía como un esfuerzo sistemático por entender el cosmos mediante la razón y la observación, sentando las bases de la ciencia y la lógica occidentales.

En términos más amplios, la transición de mito a razón que representa Tales también tiene un impacto cultural y educativo. Enseña que es posible cuestionar lo establecido, buscar explicaciones coherentes y confiar en la capacidad de la mente humana para comprender la realidad. Su ejemplo ilustra cómo el pensamiento racional no solo explica el mundo, sino que también promueve una forma de conocimiento que es abierto, progresivo y colectivo, capaz de evolucionar con nuevas observaciones y descubrimientos.

Observación y predicción: la semilla de la ciencia

Tales de Mileto no se limitó a teorizar sobre la naturaleza; fue un observador atento del mundo que lo rodeaba. Mientras los relatos míticos ofrecían explicaciones centradas en la voluntad de los dioses, Tales buscaba patrones, regularidades y principios naturales que pudieran explicar fenómenos aparentemente impredecibles. Su enfoque se caracteriza por la combinación de razón y experiencia, un rasgo fundamental de toda investigación científica posterior.

Uno de los episodios más citados sobre su método es la predicción de un eclipse solar. Según los historiadores antiguos, Tales fue capaz de anticipar el evento utilizando observaciones astronómicas y patrones previos. Esto es significativo porque muestra que no dependía de supersticiones ni de la interpretación de señales divinas; confiaba en la regularidad de la naturaleza y en la capacidad de la mente humana para identificarla. Este enfoque refleja la transición de una visión mítica y arbitraria del mundo a una visión racional y sistemática, donde la observación directa y la búsqueda de causas naturales son el centro del conocimiento.

Además, Tales introdujo un principio que sería fundamental para la filosofía y la ciencia posteriores: la idea de que todo fenómeno tiene una causa. Esta noción, que hoy consideramos básica, era revolucionaria en su tiempo. Al sugerir que la naturaleza puede explicarse mediante causas comprensibles y no mediante la intervención de fuerzas sobrenaturales, Tales sentó las bases para el pensamiento lógico y el estudio científico del universo. Filósofos posteriores como Anaximandro, Anaxímenes e incluso Aristóteles adoptaron esta idea, desarrollando teorías más complejas sobre el origen, la estructura y el movimiento del cosmos.

En este sentido, Tales puede considerarse un puente entre el mito y la razón, un pionero que mostró que el mundo podía comprenderse sin recurrir exclusivamente a relatos divinos. Su enfoque combina curiosidad intelectual, observación metódica y búsqueda de coherencia lógica, elementos esenciales en la ciencia moderna. Más que un simple filósofo, Tales se convierte en un ejemplo temprano de cómo la razón humana puede descubrir principios universales, iniciando un camino que siglos más tarde conduciría al desarrollo de la física, la astronomía y la matemática como disciplinas científicas.

Filosofía práctica: geometría y conocimiento aplicado

El pensamiento de Tales de Mileto no se limitó a la reflexión sobre el cosmos o a la búsqueda de principios abstractos; también se extendió a problemas prácticos mediante la geometría y la matemática. Su enfoque demuestra que la filosofía no es solo especulación, sino también herramienta para comprender y actuar sobre el mundo real.

Se le atribuyen a Tales importantes contribuciones geométricas, muchas de ellas consideradas como los primeros teoremas de la geometría griega. Entre ellos se incluyen proposiciones básicas sobre los ángulos en triángulos, la igualdad de los ángulos en triángulos isósceles y la relación entre círculos y triángulos inscritos. Estos resultados no eran meramente teóricos; Tales los aplicaba para resolver problemas prácticos, lo que evidencia su interés en conectar la abstracción con la realidad cotidiana.

Uno de los ejemplos más conocidos de su aplicación práctica es la medición de la altura de las pirámides de Egipto utilizando la sombra y la proporcionalidad, lo que hoy se entiende como un principio geométrico de semejanza de triángulos. Tales también habría estimado la distancia de barcos en el mar, demostrando que la observación y la lógica podían transformarse en herramientas para resolver problemas concretos y tangibles. Estas actividades muestran que el pensamiento racional no es un ejercicio abstracto, sino que puede tener un impacto directo en la vida diaria y en la comprensión del entorno.

En contraste con la tradición mítica, que ofrecía relatos sobre dioses y héroes para explicar fenómenos o transmitir valores, la filosofía de Tales pone el énfasis en la razón como instrumento útil. Aquí, el conocimiento deja de ser un simple relato o enseñanza moral y se convierte en una herramienta de acción y predicción. Esto representa otra faceta de la transición de mito a razón: no solo se busca explicar el mundo, sino que se busca entenderlo lo suficientemente bien como para interactuar con él de manera efectiva y predecible.

Por lo tanto, la geometría de Tales no es solo un logro matemático, sino también un ejemplo temprano de cómo el conocimiento racional puede aplicarse a la vida cotidiana, desde medir estructuras hasta calcular distancias y resolver problemas prácticos. Esta combinación de observación, lógica y aplicación concreta sienta las bases de la ciencia aplicada y de la filosofía práctica, mostrando que la razón no es un lujo intelectual, sino una herramienta poderosa que transforma tanto el pensamiento como la acción humana.

La herencia intelectual de Tales

La importancia de Tales de Mileto va mucho más allá de sus propias ideas; su verdadero impacto reside en haber inaugurado una nueva manera de pensar, basada en la observación, la razón y la búsqueda de principios universales. Antes de él, la explicación del mundo estaba en manos de los mitos y la autoridad de los dioses, pero Tales mostró que la mente humana podía descubrir patrones y causas naturales de manera sistemática, sentando así las bases de la filosofía presocrática y, por extensión, de toda la tradición filosófica occidental.

Sus discípulos y seguidores, entre ellos Anaximandro y Anaxímenes, continuaron esta búsqueda de archés, o principios fundamentales de la realidad. Anaximandro propuso el concepto del apeiron, lo indefinido e ilimitado, como origen de todas las cosas, mientras que Anaxímenes sugirió que el aire era la sustancia primordial. Estas propuestas, aunque distintas de la teoría del agua de Tales, mantienen su espíritu: un intento de explicar la realidad a partir de causas naturales y universales, alejándose de la interpretación mítica y creando un marco de pensamiento racional y coherente.

El legado de Tales no se limita a la cosmología; su influencia también se observa en el desarrollo de la lógica, la observación científica y la ética basada en la razón. Al cuestionar la autoridad de los mitos y de los relatos tradicionales, abrió la puerta a la idea de que la verdad puede ser descubierta mediante el pensamiento crítico, la evidencia y el razonamiento. Esto transformó la manera en que los seres humanos podían interactuar con el mundo: la curiosidad y la investigación pasaron a ser herramientas legítimas para comprender la naturaleza, en lugar de depender exclusivamente de la tradición o de la autoridad divina.

Además, la herencia intelectual de Tales tiene un componente cultural y educativo fundamental. Enseña a los estudiantes y a los pensadores que preguntar, observar y razonar son actos que enriquecen el conocimiento y la sociedad. Su ejemplo muestra cómo una mente capaz de desafiar lo establecido puede generar cambios profundos y duraderos, no solo en la filosofía, sino también en la ciencia, la matemática, la ética y la forma en que los seres humanos conciben su lugar en el universo.

Reflexión final: la transición de mito a razón como hito cultural

El cambio introducido por Tales no fue solo filosófico, sino cultural y educativo. Representa un momento en el que la humanidad comienza a confiar en la observación, la lógica y la evidencia para entender el mundo. Esto abrió la puerta a siglos de avances en filosofía, ciencia, matemáticas y ética.

Comprender a Tales y su contexto permite a los estudiantes ver cómo las ideas revolucionarias surgen de cuestionar lo establecido, y cómo el pensamiento crítico puede transformar no solo la filosofía, sino la sociedad entera. La transición de mito a razón no es solo un hecho histórico: es un recordatorio de que preguntar, observar y razonar sigue siendo la vía más poderosa para el conocimiento.

Rodrigo Ricardo
Rodrigo Ricardo Editor y fundador