Fuera de control
Julie es una madre soltera que ha estado criando sola a su hijo David. David siempre ha sido un niño enojado que tiene dificultades para controlar sus emociones. Cuando tenía solo tres años, mordió a su madre en el brazo cuando ella lo hizo irse de una fiesta de cumpleaños. Ahora, a la edad de 15 años, la ira de David parece extrema. Él desobedece descaradamente a su mamá, le grita obscenidades, ha hecho un agujero en la pared de su habitación y ha roto varios platos. Julie piensa que el comportamiento agresivo de David está fuera de control y pregunta si puede obtener ayuda profesional.
¿Qué es la agresión?
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La agresión es una emoción que está presente en todos nosotros. Si bien los arrebatos de ira y agresión se consideran normales cuando ocurren en ocasiones, los arrebatos que ocurren con frecuencia y parecen estar fuera del control de alguien podrían indicar un problema. En la primera infancia, por ejemplo, el comportamiento agresivo suele ser normal y es el resultado de la frustración de tener una capacidad limitada para expresar sentimientos. Es posible que las habilidades del lenguaje no estén completamente desarrolladas y golpear a un compañero de juegos podría ser la forma más fácil para que un niño pequeño le diga a otro que lo deje en paz. Sin embargo, cuando los niños ingresan a la escuela, este comportamiento ya no es aceptable.
Agresión en niños en edad escolar
Si bien algunos episodios agresivos ocasionales en niños en edad escolar pueden ser normales, a veces indican un problema subyacente. Echemos un vistazo a algunas de las causas de la agresión en niños en edad escolar primaria y secundaria.
Agresión durante los años de la escuela primaria
Todos hemos oído hablar de las peleas en el patio de la escuela que meten a los niños pequeños en problemas. Por lo general, estos incidentes se aíslan y se rectifican con la disciplina adecuada. Sin embargo, cuando el comportamiento agresivo se vuelve constante, es importante examinar la causa potencial del comportamiento. Algunas causas subyacentes del comportamiento agresivo en la escuela primaria incluyen:
- Habilidades sociales inadecuadas: los niños pueden carecer de habilidades sociales importantes que son cruciales para resolver diferencias sin agresión.
- Buscando atención: los niños que actúan de manera agresiva son notados. Aunque esta atención es negativa, es atención.
- Condiciones médicas: en ocasiones, las condiciones médicas subyacentes pueden contribuir a un comportamiento agresivo. Los trastornos psicológicos, como el trastorno bipolar, por ejemplo, pueden causar una agresión excesiva y es posible que no se diagnostiquen fácilmente en los niños pequeños.
- Irritación y ansiedad: la ansiedad puede dejar a los niños nerviosos y fácilmente enojados e irritados. Los niños que atraviesan situaciones estresantes en el hogar, como los padres que atraviesan un divorcio, pueden actuar de manera más agresiva que otros.
Agresión durante la adolescencia
Cuando la agresión progresa hasta la adolescencia y persiste durante los años de la escuela secundaria, puede volverse muy problemática. Volvamos al ejemplo que se usó al comienzo de esta lección. David tuvo problemas con la agresión desde el principio, y ahora se ha trasladado a su adolescencia. Las consecuencias de un comportamiento tan agresivo pueden dar lugar a sanciones disciplinarias en la escuela y en el hogar, e incluso pueden llevar a involucrarse con la ley. Algunas causas comunes de comportamiento agresivo en los adolescentes incluyen:
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- Ansiedad y estrés: los adolescentes a menudo están bajo presión para desempeñarse con éxito en la escuela y hacer malabarismos con múltiples responsabilidades, como participar en deportes y tener un trabajo de medio tiempo. Todo esto puede sumarse para generar estrés y ansiedad a los que la agresión podría ser una respuesta.
- Abuso de sustancias: la participación con drogas y alcohol puede provocar un comportamiento agresivo porque altera los estados emocionales normales.
- Participación en relaciones deficientes: los adolescentes que no cuentan con apoyo en el hogar o que están expuestos a relaciones abusivas pueden ser más propensos a volverse agresivos en sus relaciones con los demás.
- Cambios hormonales: los niños tienen más probabilidades de comportarse de manera agresiva que las niñas. Los cambios hormonales durante la pubertad, incluido el aumento de los niveles de testosterona en los hombres, pueden provocar un comportamiento más agresivo.
Manejo del comportamiento agresivo
Cuanto antes se aborde el comportamiento agresivo, es menos probable que se intensifique y continúe. Existen varias técnicas de manejo para el comportamiento agresivo . Éstas incluyen:
- Ser proactivo: proporcionar un refuerzo positivo para las cosas que los niños están haciendo bien fomenta la autoestima y fomenta la cooperación y el trabajo en equipo.
- Establecer límites y ceñirse a ellos: definir expectativas y consecuencias claramente contribuye en gran medida a prevenir situaciones agresivas. Cuando los niños y los adultos jóvenes saben lo que se espera y comprenden las consecuencias de las infracciones de las reglas, pueden manejar mejor su comportamiento.
- Hacer lo que hable: si como padre o educador dice que va a hacer algo, hágalo. Las consecuencias no deben aplicarse arbitrariamente, sino que deben aplicarse con firmeza y coherencia cuando se trata de agresiones y otras conductas problemáticas.
- Tiempo fuera: el uso del tiempo fuera a menudo se asocia con los niños más pequeños para darles la oportunidad de sentarse en silencio y reflexionar sobre sus acciones. Sin embargo, darles un descanso a los adolescentes también puede hacer maravillas. Por ejemplo, cuando como padre ve que su hijo adolescente está a punto de explotar, enviarlo a dar una vuelta por la cuadra puede ayudarlo a ordenar sus pensamientos y abordar la situación de manera más diplomática.
- Obtenga ayuda: a veces, a pesar de nuestros mejores esfuerzos, el comportamiento problemático no parece estar mejorando. En estas situaciones, buscar ayuda y orientación profesional puede ser la mejor solución.
Resumen de la lección
La agresión es una respuesta emocional a la ira que está presente en todos nosotros. Aunque la mayor parte de la agresión es normal, puede volverse problemática si es generalizada. Algunas de las causas subyacentes del comportamiento agresivo en la escuela primaria incluyen baja tolerancia a la frustración, malas habilidades sociales y ansiedad. Además de esto, las causas del comportamiento agresivo en los adolescentes se expanden para incluir cosas como abuso de sustancias, cambios hormonales y estar involucrado en malas relaciones. Independientemente de cuándo y cómo surja el comportamiento agresivo problemático en los niños, es importante que se maneje adecuadamente. Algunas de las técnicas de manejo del comportamiento agresivo incluyen establecer límites y respetarlos, tener expectativas y consecuencias claras y ofrecer un refuerzo positivo proactivo. Cuando estos métodos no logran los resultados deseados, se debe consultar a los profesionales médicos.
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