Rodrigo Ricardo

Cognición encarnada: definición, teoría y experimentos

Publicado el 19 septiembre, 2022

¿Qué es la cognición incorporada?

¿Es nuestro cerebro el único responsable de nuestros pensamientos? ¿Y nuestro cuerpo? ¿Es posible que los pensamientos y la conducta se originen en algún lugar que no sea nuestro cerebro? Los psicólogos que estudian la cognición incorporada hacen preguntas similares. La teoría de la cognición incorporada sugiere que nuestro cuerpo también es responsable de pensar o resolver problemas. Esto es algo bastante revolucionario para decir! En este articulo, repasaremos esta nueva línea de pensamiento en la investigación cognitiva y veremos algunas de las explicaciones clave de este fenómeno. También repasaremos algunos de los principales experimentos que se han realizado recientemente en esta área.

Teoría de la cognición personificada

Las primeras explicaciones para el pensamiento humano generalmente se centraron en las formas en que nuestros pensamientos están regulados y controlados por algo interno a nosotros. Los psicólogos cognitivos las han llamado representaciones mentales. Básicamente, estos son modelos del mundo que se le ocurren al cerebro. Esta explicación fue como sugerir que teníamos una computadora dentro de nosotros. Pero la cognición incorporada es un poco diferente a esto. La cognición incorporada sugiere que, de hecho, tenemos un muy buen sentido de la información perceptiva sobre el mundo que nos rodea y podríamos usar esto incluso más que las representaciones mentales. En otras palabras, no solo estamos pensando en modelos abstractos de cosas en nuestro cerebro que a su vez generan pensamientos, sino que estamos procesando información de primera mano.

Quizás el componente más importante de la teoría de la cognición incorporada es la idea de que nuestro cuerpo no está simplemente controlado por nuestro cerebro. En cambio, nuestro cuerpo puede influir en nuestro pensamiento. En otras palabras, nuestro pensamiento no proviene simplemente del cerebro: la forma en que experimentamos el mundo físico a través de nuestros cuerpos da forma a nuestro pensamiento. El medio ambiente es realmente importante aquí. La forma en que movemos nuestro cuerpo, cómo estamos de pie o lo que tocamos o sostenemos puede influir en la forma en que pensamos o evaluamos una situación.

Experimentos en cognición personificada

La idea de la cognición incorporada realmente comenzó en disciplinas como la filosofía y la lingüística, a diferencia de la ciencia cognitiva o experimental. Pero recientemente ha habido una serie de experimentos importantes que buscan probar este concepto empíricamente. Repasemos algunos ejemplos.

En un experimento reciente, los investigadores hicieron que los estudiantes de pregrado estimaran las medidas. Específicamente, se pidió a los estudiantes que miraran una imagen de diferentes objetos, como la Torre Eiffel, y estimaran la altura de los objetos. Los participantes se pararon en una tabla de equilibrio y los investigadores cambiaron ligeramente el equilibrio de los diferentes participantes, de modo que no se dieron cuenta de que su postura estaba cambiando. Lo que encontraron los investigadores es bastante interesante. La postura de los participantes afectó la altura que creían que tenía la Torre Eiffel. Los investigadores encontraron que inclinarse ligeramente hacia la izquierda hacía que los participantes creyeran que la torre era más pequeña. Entonces, aquí, vemos que nuestro cuerpo está involucrado en cómo nuestro cerebro estima el tamaño.


¿Qué altura tiene la Torre Eiffel?
experimentos de cognición incorporada

John Bargh, un psicólogo social que trabaja en Yale, ha realizado una serie de experimentos que refuerzan esta idea de que el cuerpo está muy conectado con nuestro proceso de pensamiento. Bargh y sus colegas descubrieron que cuando las personas que entrevistaban a los candidatos tenían portapapeles muy pesados, se tomaban su papel más en serio que las personas que tenían portapapeles muy livianos. El equipo de investigación también descubrió que cuando las personas se sentaban en sillas duras e incómodas en lugar de en sillas blandas, era menos probable que negociaran. Sostener una bebida caliente en lugar de sostener una fría hizo que las personas fueran más amables y más interesadas en otras personas cuando tenían una conversación.

Una conclusión clave de estos experimentos es que los participantes no sabían que estaban siendo evaluados sobre su relación con su entorno. Entonces, presumiblemente, los sujetos no estaban pensando en su equilibrio o si estaban sosteniendo una bebida tibia o fría. Pero estas cosas finalmente afectaron su pensamiento. Entonces, la próxima vez que estés pensando, en cualquier cosa, recuerda que no todo está en tu cabeza!

Resumen de la lección

La cognición incorporada sugiere que nuestros pensamientos no están simplemente controlados por nuestro cerebro. En cambio, nuestros cuerpos dan forma a nuestro pensamiento. A través de nuestra interacción sensorial con el mundo que nos rodea, nuestro cuerpo contribuye a cómo percibimos y entendemos el mundo, y cómo toman forma nuestros pensamientos. No son simplemente las representaciones mentales las que nos hacen pensar, sino también la información perceptiva.

Algunos experimentos ayudaron a los psicólogos a comprender mejor este campo. En uno, los investigadores hicieron que los participantes se pararan en una tabla de equilibrio. Miraron imágenes y se les pidió que estimaran el tamaño de los objetos en ellas. Entonces, por ejemplo, los participantes miraron imágenes de la Torre Eiffel y se les pidió que estimaran su tamaño. Cuando el investigador movió sutilmente la tabla de equilibrio hacia la izquierda, los participantes creyeron que la torre era más pequeña.

En otros estudios, John Bargh, un destacado psicólogo de Yale, descubrió que cuando los participantes estaban sentados en una silla incómoda era menos probable que negociaran. Los participantes que tenían un portapapeles pesado eran más propensos a tomar más en serio las entrevistas a los candidatos. Y, las personas que sostenían una bebida caliente en lugar de una fría tenían más probabilidades de ser amigables en las interacciones.

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