Comportamiento impulsivo en adultos: definición, ejemplos y tratamiento

Impulsos: Definición

La palabra impulso simplemente significa la necesidad de hacer algo. Un impulso puede ser algo tan simple como la necesidad de rascarse un picor. Los impulsos también pueden incluir comportamientos más complejos, como revisar el aceite del automóvil o asegurarse de que la cafetera esté apagada antes de salir de casa. Son una parte normal de la psicología humana. Sin embargo, los impulsos pueden resultar problemáticos a veces. Algunos de estos impulsos pueden ser síntomas de problemas de salud mental subyacentes que pueden requerir tratamiento profesional por parte de consejeros o psiquiatras capacitados.

Comportamiento impulsivo

Cuando las personas se describen unas a otras como “impulsivas”, rara vez se hace referencia al tipo normal de impulsos que acabamos de comentar. Normalmente, este término se utiliza para referirse a personas que están excesivamente impulsadas. Otros términos utilizados para describir a estos individuos pueden incluir “apasionado”, “voluble” o “inestable”. Alguien descrito con estos términos puede tener o no algún tipo de problema de control de impulsos en el sentido de la salud mental.

En psicología, el comportamiento impulsivo se define como una dificultad para regular algún aspecto de las emociones o el comportamiento de uno. A menudo involucra factores químicos que evitan que las personas controlen su comportamiento. Otros problemas pueden deberse a no haber aprendido a controlarse a sí mismo cuando era joven. Analizaremos algunos de estos trastornos aquí, incluido el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, el trastorno límite de la personalidad y el trastorno obsesivo compulsivo. Tenga en cuenta que estos trastornos tienen un impacto importante en la vida de los pacientes. No son rarezas ni manías.

Trastornos

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una afección caracterizada por problemas para concentrarse en las tareas, agitación física y poca capacidad para tomar decisiones. El TDAH generalmente se diagnostica en niños, pero los adultos también pueden tener el trastorno. Una persona con este trastorno del control de impulsos tiene dificultad para concentrarse en actividades exigentes, a menudo encuentra cosas triviales más interesantes mientras trabaja en tareas importantes. Las personas con TDAH a menudo toman decisiones de improviso, lo que las hace menos propensas a pensar bien las cosas.

El trastorno límite de la personalidad (TLP) se caracteriza por emociones inestables, comportamiento inestable y problemas para tratar con otras personas. Las personas con TLP tienen sentimientos de insuficiencia, que a menudo se manifiestan como problemas con su imagen corporal. Con frecuencia tienen problemas para mantener relaciones con los demás y, a menudo, pueden discutir con personas importantes en sus vidas.

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es una condición caracterizada por pensamientos incontrolables y conductas repetitivas. Las personas con TOC tienden a centrar sus pensamientos en un tema, a menudo a expensas de su capacidad para concentrarse en otras cosas. Estas personas participan con frecuencia en rituales de comportamiento, como lavarse las manos un cierto número de veces o asegurarse de que sus hogares estén perfectamente limpios y organizados.

Terapias

El tratamiento de estos trastornos generalmente se divide en dos categorías: psicoterapia y medicación. La psicoterapia , a menudo denominada terapia de conversación, implica el desarrollo de la relación del paciente con un terapeuta capacitado. El terapeuta cumple diferentes funciones, según el tipo de terapia. Por ejemplo, en la terapia cognitivo-conductual, la atención se centra en la forma en que el paciente piensa y maneja ciertos pensamientos. Aquí el terapeuta actúa como experto en técnicas y como observador imparcial de la vida del paciente. La terapia cognitivo-conductual se usa a menudo para tratar el TOC.

Otra forma de psicoterapia es la terapia conductual dialéctica . La palabra ‘dialéctica’ se refiere a una conversación en la que dos posiciones opuestas encuentran un compromiso. La función del terapeuta es presentar una visión opuesta a los sentimientos y comportamientos del paciente. Este enfoque se puede utilizar para estimular la discusión y encontrar un compromiso que reconozca los sentimientos del paciente mientras lo ayuda a asumir la responsabilidad de los comportamientos relacionados. La terapia conductual dialéctica es particularmente eficaz con personas que padecen TLP.

Existe una variedad de medicamentos para tratar las condiciones de control de impulsos. En particular, el TDAH responde bien a las terapias estimulantes, ya que las personas con la afección a menudo tienen una respuesta paradójica a los estimulantes. Esto significa que los estimulantes calman a estos pacientes. Dado que a muchas personas se les diagnostica TDAH en la infancia, las terapias estimulantes son más fáciles de administrar que la psicoterapia. Otros trastornos del control de impulsos también se pueden tratar con medicamentos. Determinar cuál es el correcto para tratar una afección determinada es una tarea que solo un paciente y un profesional de la salud mental pueden realizar.

Resumen de la lección

Los impulsos son una parte natural del comportamiento humano. Algo tan simple como rascarse la picazón es técnicamente un impulso. En el comportamiento impulsivo , las emociones y los pensamientos pueden descontrolarse tanto que tienen un impacto negativo en la vida de una persona, incluidos los relacionados con el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), el trastorno límite de la personalidad (TLP) y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). ). Las opciones de tratamiento incluyen psicoterapia o terapia conductual dialéctica bajo la dirección de consejeros de salud mental o psiquiatras con licencia en cooperación con los pacientes. La medicación también puede ser una opción.

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