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Habituación en Psicología: Definición, teorías y ejemplos

Publicado el 20 marzo, 2024

¿Qué es la habituación en psicología?

La habituación se define como una forma de aprendizaje no asociativo que se refiere a la disminución de la respuesta a un estímulo tras una exposición repetida. Es una de las formas más básicas de aprendizaje, observada en todo tipo de animales, incluidos los humanos. Por ejemplo, piense en un escenario en el que una persona va a un concierto ruidoso. Al principio, la música pudo haber sido tan fuerte que les dolía los oídos. Pero después de un tiempo se acostumbraron y el dolor desapareció. Este es un ejemplo simple de psicología de la habituación.

La habituación se produce porque la exposición repetida a un estímulo provoca una disminución de la respuesta del sistema nervioso. El estímulo puede seguir siendo el mismo, pero su respuesta se vuelve más débil porque el cerebro empieza a filtrar información que no es importante y sólo presta atención a lo que es nuevo o diferente. Con el tiempo, la habituación puede conducir a la extinción completa de la respuesta, es decir, el estímulo ya no provoca ninguna reacción. Sin embargo, la habituación es un proceso reversible. Si el estímulo cambia, la respuesta volverá. Por ejemplo, si la persona en el concierto se fuera y regresara, volvería a sentir dolor en los oídos. La habituación es una forma básica de aprendizaje que ocurre todo el tiempo, en todo tipo de situaciones. Es esencial para la forma en que los humanos se adaptan a los entornos y aprenden qué es importante y qué no.

Características de habituación

Hay varias características clave de la habituación que ayudan a definirla como una forma de aprendizaje. Estas características incluyen:

  • No asociativo: la habituación es una forma de aprendizaje no asociativo, lo que significa que no existe un castigo o recompensa vinculado al estímulo. La exposición al estímulo provoca un cambio en el sistema nervioso, lo que resulta en un cambio de comportamiento.
  • Recuperación espontánea: incluso después de la habituación, la respuesta original puede regresar si el estímulo cambia. Esto se conoce como recuperación espontánea.
  • Potenciación de la habituación: La potenciación de la habituación se relaciona con la rapidez con la que se produce la habituación. Si la habituación y la recuperación espontánea se repiten varias veces en rápida sucesión, la habituación ocurrirá más rápidamente.
  • Frecuencia rápida: existe una correlación positiva entre la frecuencia de exposición al estímulo y la tasa de habituación. Cuanto mayor sea la frecuencia de exposición (más a menudo la exposición ocurre en un período fijo), más rápida será la habituación.
  • Estímulo más débil: cuando el estímulo es más débil, la habituación ocurre más rápidamente.
  • Deshabituación: La deshabituación ocurre cuando se presenta un estímulo secundario (generalmente uno fuerte) después de que ya ha comenzado la habituación. La respuesta original al estímulo primario suele regresar, junto con una nueva respuesta al segundo estímulo.
  • Habituación a la deshabituación: la presentación repetida y aumentada de estímulos secundarios a un sujeto generalmente resulta en niveles más bajos de deshabituación.

También es importante mencionar el fenómeno de habituación a largo plazo, que no comparte todas las características mencionadas. La habituación a largo plazo es una forma distinta de habituación que tiene lugar durante períodos de tiempo más largos, hasta varias horas, días o incluso semanas. La habituación a largo plazo puede demostrar sólo pequeñas cantidades (o ninguna) de recuperación espontánea.

Teorías de la habituación

Con el tiempo, los psicólogos han propuesto diversas teorías para explicar cómo y por qué se produce la habituación. Algunas de estas teorías se centran en el papel del estímulo, mientras que otras se centran en el papel del encuestado. Las siguientes secciones analizan dos de las teorías más conocidas e influyentes.

Teoría del comparador

La teoría del comparador de la habituación sugiere que nuestra mente utiliza modelos o plantillas para comparar los estímulos entrantes con los estímulos experimentados previamente. La teoría afirma que cuando un sujeto experimenta una exposición repetida a un estímulo específico, la mente crea un modelo de ese estímulo. El cerebro compara el modelo con una nueva exposición al estímulo y la respuesta se inhibe si no hay una diferencia significativa entre los dos. La exposición repetida mejora este modelo, lo que conduce a una menor respuesta (habituación aumentada/más rápida).

Teoría del doble factor

La teoría de la habituación del doble factor afirma que dos procesos subyacentes separados contribuyen a la habituación: un proceso de sensibilización y un proceso de habituación. Mientras que la habituación es un proceso de aprender a tolerar un estímulo, la sensibilización implica volverse más sensible o receptivo a él. La exposición a un estímulo puede provocar un aumento de la capacidad de respuesta (sensibilización) o una disminución de la capacidad de respuesta (habituación). La teoría del factor dual sugiere que todos los estímulos provocan ambos procesos en algún grado. Cualquiera que sea el proceso que sea más fuerte en un momento dado determinará la respuesta neta al estímulo.

Factores de habituación

Los psicólogos han identificado algunos factores clave que impactan el proceso de habituación. Cada uno de estos factores puede influir en la velocidad, la cantidad y la reversibilidad de la habituación.

  • Duración: El tiempo que el sujeto experimenta el estímulo es un factor crucial en la habituación. Generalmente, cuanto más tiempo un sujeto experimente el estímulo, más se acostumbrará. Sin embargo, si el estímulo no está presente durante un período suficientemente largo, es posible que no se produzca la habituación y el estímulo-respuesta volverá a su máxima intensidad. Por ejemplo, si una persona solo escucha una alarma fuerte y chirriante durante unos segundos, es probable que no se acostumbre a ella y el sonido seguirá molestándole tanto como la primera vez que lo escuchó. Sin embargo, si escuchan la alarma durante varios minutos, es más probable que se habitúen y el sonido será menos molesto.
  • Frecuencia: También es importante el número de veces que el sujeto experimenta el estímulo. Cuanto más frecuentemente se encuentre el estímulo, más rápidamente se producirá la habituación.
  • Intensidad: si un estímulo es muy intenso, puede resultar más difícil habituarse a él, lo que da como resultado un ritmo de habituación más lento. Es posible que algunos estímulos no produzcan habituación si son demasiado intensos.
  • Cambio: cuando un estímulo cambia con frecuencia (p. ej., diferentes personas hablando, diferentes sonidos), la habituación generalmente ocurrirá más lentamente o no ocurrirá en absoluto. Si el estímulo es constante (p. ej., el ruido de un ventilador), la habituación generalmente ocurrirá más rápidamente.

Ejemplos de habituación

Puede resultar útil explorar algunos ejemplos de habituación para comprender mejor el concepto y cómo funciona. La siguiente lista incluye algunos ejemplos.

  • Un bebé llorando: Es muy común que los bebés lloren cuando nacen. Esto se debe a que no están acostumbrados al nuevo entorno y a todos los nuevos estímulos que están experimentando. Sin embargo, al cabo de unos días o semanas, lloran cada vez menos a medida que se acostumbran a su nuevo entorno, un ejemplo de habituación.
  • El ruido de un ventilador: si una persona está en una habitación con un ventilador, probablemente notará el ruido cuando entre por primera vez a la habitación. Sin embargo, después de unos minutos, comenzarán a acostumbrarse al ruido y este se volverá menos perceptible o incluso imperceptible.
  • Perro y olor: Cuando un perro huele un olor nuevo, a menudo lo olfateará durante mucho tiempo. Sin embargo, después de unos minutos, comenzará a acostumbrarse al olor y lo olfateará cada vez menos hasta que finalmente dejará de hacerlo por completo.

Resumen de la lección

La habituación es una disminución en la respuesta de un animal o una persona a un estímulo después de una exposición repetida. En otras palabras, a medida que el sistema nervioso del animal o de la persona se acostumbra al estímulo, la respuesta al mismo disminuirá o desaparecerá por completo. Por ejemplo, un zumbido fuerte puede asustar inicialmente a alguien, pero después de escucharlo durante varios minutos, es posible que ya no lo note. La habituación es un tipo de aprendizaje no asociativo, es decir, que no se basa en ningún refuerzo o castigo. Algunos elementos cruciales relacionados con la habituación incluyen la recuperación espontánea, la deshabituación y la potenciación de la habituación. La recuperación espontánea es cuando la respuesta a un estímulo regresa después de un tiempo sin que el estímulo esté presente. La deshabituación es cuando la respuesta a un estímulo regresa después de que se presenta un tipo diferente de estímulo. La potenciación de la habituación se refiere al hallazgo de que cuando un sujeto experimenta un estímulo varias veces seguidas, la habituación se produce más rápidamente.

Los psicólogos han identificado varios factores que pueden afectar la habituación, incluida la duración, la frecuencia, la intensidad y el cambio del estímulo. Cada uno de estos factores puede influir en la rapidez con la que se produce la habituación, la rapidez con la que se disipa o si se produce o no. Se han propuesto muchas teorías para explicar por qué y cómo se produce la habituación. La teoría del comparador sugiere que las personas crean modelos de estímulos esperados y los comparan con los estímulos reales. Si los dos se alinean, se produce la habituación. La teoría del doble factor sostiene que todos los estímulos provocan tanto habituación como sensibilización. La sensibilización es cuando una persona se vuelve más sensible a un estímulo después de una exposición repetida. La teoría establece que la habituación se produce depende de qué proceso es más fuerte en ese momento.

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