Hipótesis Científicas: Desarrollo y ejemplos

Rodrigo Ricardo Publicado el 17 abril, 2024 6 minutos y 43 segundos de lectura

¿Qué es una hipótesis científica?

Una hipótesis científica es el primer paso del método científico y, a menudo, se define como una suposición fundamentada. Sin embargo, la definición de una hipótesis científica puede ser mucho más detallada que esto. Una hipótesis científica es una declaración clara y comprobable sobre lo que cree que sucederá en un experimento científico, que se basa en sus observaciones y conocimientos previos. Se debe escribir una hipótesis científica antes de que se lleve a cabo un experimento, de modo que pueda determinar si su experimento respalda o refuta su hipótesis. Una hipótesis bien escrita se puede respaldar o refutar fácilmente en función de los resultados de un experimento.

Cómo crear y desarrollar una hipótesis

Para crear una hipótesis científica se pueden seguir una serie de pasos.

Paso 1: Haga una pregunta

Una pregunta se puede formular utilizando quién, qué, cuándo, dónde, por qué o cómo. La pregunta debe ser específica y poder ser investigada. Ejemplos de preguntas podrían incluir:

  • ¿Cómo afecta la falta de sueño al rendimiento al volante?
  • ¿Qué sabor de helado se derrite más rápido?
  • ¿Por qué sale vapor del agua hirviendo?

Paso 2: Investigación preliminar

Una vez que tenga su pregunta, puede comenzar la investigación preliminar. La investigación se puede recopilar de revistas científicas confiables, estudios de casos y sus propias observaciones o conocimientos previos. Es importante recopilar investigaciones que aborden todos los aspectos de su pregunta. Es posible que encuentre investigaciones que tengan resultados contradictorios. Por ejemplo, si está estudiando la pregunta «¿Cómo afecta la falta de sueño al rendimiento al conducir?», puede encontrarse con estudios con resultados contradictorios. Algunos estudios pueden concluir que la falta de sueño no tiene ningún impacto en el rendimiento al volante, mientras que otros pueden llegar a la conclusión de que la privación del sueño tiene un impacto negativo en el rendimiento al volante. Estas fuentes pueden utilizarse para informarle y guiarle para que haga su propia predicción, mientras formula su hipótesis.

Paso 3: Responda su pregunta

Una vez que haya realizado una investigación preliminar, es hora de responder su pregunta inicial. Durante la investigación preliminar, es posible que haya comenzado a formar ideas o sacar conclusiones basadas en la información que estudió. Por ejemplo, descubrió que la falta de sueño puede hacer que una persona esté menos alerta e incluso afectar el juicio y la coordinación. Dado que una persona puede estar menos alerta, es menos probable que reaccione ante situaciones peligrosas mientras conduce. Puede utilizar esta información para responder a su pregunta inicial.

  • Pregunta: ¿Cómo afecta la falta de sueño al rendimiento al volante?
  • Respuesta: La falta de sueño tiene un impacto negativo en el rendimiento al volante. Esto se debe a que la falta de sueño puede hacer que una persona esté menos alerta. Si está menos alerta, es menos probable que reaccione ante otros automóviles que se detienen, semáforos o incluso personas que cruzan la calle. Esto hace que la conducción se vuelva muy peligrosa y arriesgada.

Paso 4: escribe una hipótesis

Ahora que ha formulado una pregunta, ha investigado y respondido su pregunta, se puede desarrollar una hipótesis científica. Una buena hipótesis científica debe incluir las variables que se estudian y el resultado previsto del experimento. Recuerde que una hipótesis es una afirmación y no debe escribirse como una pregunta. Usar una declaración si/entonces es una manera fácil de recordar cómo desarrollar una hipótesis. Por ejemplo, «si una persona experimenta más falta de sueño, su rendimiento al volante se verá afectado negativamente». Esta hipótesis establece claramente las variables que se están estudiando y el resultado previsto del experimento comprobable.

Ejemplos de hipótesis científicas

Una hipótesis bien escrita predice el resultado esperado de un experimento y establece claramente la relación entre las variables que se prueban. Una hipótesis deficiente puede no mencionar variables o puede no ser comprobable en absoluto. Las opiniones también son ejemplos de hipótesis deficientes porque no son hechos y no se pueden probar.

Buenas opciones de hipótesis

Una buena hipótesis es comprobable, lo que significa que puede ser apoyada o refutada fácilmente mediante un experimento científico. Las variables que se prueban en el estudio deben usarse para construir una hipótesis. Algunos ejemplos de hipótesis científicas bien escritas son:

  • «Si una persona duerme 8 horas por la noche, su memoria durante el día mejorará».
  • «Si se cepillan los dientes dos veces al día, es menos probable que una persona desarrolle caries».
  • «Si una planta se expone a la luz del sol, crecerá más que una planta en una habitación oscura».
  • «Si uso una batería nueva en mi automóvil, mi automóvil obtendrá un mejor rendimiento de gasolina».

Todas estas son afirmaciones claras y comprobables que mencionan variables y el resultado previsto del experimento.

Malas elecciones de hipótesis

Una hipótesis deficiente no es comprobable, no hace referencia a las variables que se están probando, es una opinión o no se basa en hechos. Algunos ejemplos de hipótesis mal redactadas son:

  • «No importa si haces los deberes o no»: Esta afirmación no se puede comprobar y carece de variables específicas. No está claro qué variable se ve afectada por el hecho de que una persona haga su tarea o no.
  • «Los relámpagos son causados ​​por fantasmas en el cielo»: No hay forma de que podamos probar si los relámpagos realmente son causados ​​por fantasmas en el cielo.
  • «El fertilizante es mejor para las flores que para las hortalizas»: el uso de la palabra «mejor» indica una hipótesis pobre porque no podemos cuantificar lo que significa. «Mejor» es una palabra típicamente asociada con opiniones, no con hechos.
  • «El helado sabe mejor a medianoche»: Esta afirmación es una opinión. Es posible que esto no sea cierto para todas las personas y, dado que no se basa en un hecho, no se puede probar.

A menudo, una hipótesis deficiente puede corregirse. Si existe una idea científica, se puede reescribir en una declaración que se pueda probar.

Resumen de la lección

El método científico comienza con la formulación de una hipótesis científica. Una hipótesis científica es una declaración clara y comprobable sobre lo que usted cree que sucederá en un experimento científico que se basa en sus observaciones y conocimientos previos. Una hipótesis debe ser comprobable y debe escribirse antes de realizar un experimento. A la hora de desarrollar una hipótesis científica se pueden seguir una serie de pasos.

  1. Hacer una pregunta.
  2. Investigación preliminar.
  3. Responde tu pregunta.
  4. Escribe una hipótesis.

Una buena hipótesis es una afirmación que predice un resultado esperado de un experimento y que puede comprobarse. Una hipótesis pobre no es comprobable, no se basa en hechos o es una opinión. Un ejemplo de una buena hipótesis es: «Si se cepillan los dientes dos veces al día, es menos probable que una persona desarrolle caries». Esta hipótesis menciona variables, es comprobable y predice el resultado del experimento. Un ejemplo de una mala hipótesis es: «El fertilizante es mejor para las flores que para las plantas vegetales». Esta afirmación no es comprobable y además se basa en una opinión. Si una afirmación utiliza la palabra «mejor», es una hipótesis mal redactada porque no podemos probar científicamente qué significa «mejor». Las hipótesis mal redactadas siempre se pueden revisar y reescribir en una declaración clara y comprobable.

Explora más sobre este tema

Selecciona un tema y sigue aprendiendo...

Rodrigo Ricardo
Rodrigo Ricardo Editor y fundador