La eficacia de la psicoterapia

¿Qué es la psicoterapia?

La psicoterapia es un término general que se utiliza para describir el tratamiento de los trastornos mentales mediante la comunicación con un consejero, psicólogo, psiquiatra o terapeuta. Muchas veces, la psicoterapia no tiene un enfoque medicinal. Sin embargo, a veces la psicoterapia por sí sola no es suficiente para aliviar los síntomas, en cuyo caso los pacientes pueden someterse a una combinación de psicoterapia y medicación.

Existen muchos tipos diferentes de psicoterapia, entre los más comunes se encuentran la terapia cognitivo-conductual, dialéctica conductual e interpersonal. Cada uno sigue su propio enfoque y puede ser más adecuado para ciertos trastornos mentales. Las siguientes son enfermedades mentales que a menudo se tratan con psicoterapia:

  • Trastornos de ansiedad (que incluyen, entre otros, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno de estrés postraumático, agorafobia)
  • Trastornos adictivos (como adicciones a las drogas, el alcohol, el juego y el sexo)
  • Trastornos del estado de ánimo (como depresión o trastorno bipolar).
  • Trastornos de la personalidad (como el trastorno límite de la personalidad)
  • Psicosis (que es desconexión de la realidad)

Es importante tener en cuenta que el hecho de que alguien participe en psicoterapia no significa que tenga un trastorno diagnosticado. La psicoterapia también puede resultar beneficiosa para quienes luchan contra el estrés, los problemas matrimoniales, el divorcio, la muerte de un ser querido, la preocupación y otros desafíos de la situación.

Determinantes de la eficacia de la psicoterapia

El objetivo general de la psicoterapia es ayudar al paciente a comprender su trastorno mental. Esto se basa en la premisa de que cuanto mejor comprenda un paciente su condición, mayor será su capacidad para manejar y funcionar en la vida. La efectividad de la psicoterapia generalmente se basa en dos factores principales: la voluntad del paciente para participar y la calidad del terapeuta. Analicemos estos dos factores con mayor detalle.

Voluntad del paciente : Quizás el mayor determinante de cuán efectiva puede ser la psicoterapia es la disposición del paciente. La terapia solo funciona cuando el paciente desea mejorar. A veces, el paciente debe estar dispuesto a reconocer y discutir el trauma o el dolor del pasado, las emociones incómodas o los sentimientos que preferiría no discutir. Pero no importa qué método de psicoterapia se utilice, los pacientes deben tener algún deseo de mejorar.

Calidad del terapeuta : otra limitación potencial de la psicoterapia eficaz es la calidad del terapeuta. Así como hay algunos mecánicos de automóviles que son mejores reparando automóviles que otros, algunos terapeutas tienen más experiencia y ofrecen mayor objetividad y confiabilidad. Por ejemplo, una persona ansiosa y asustada confía en la confiabilidad del terapeuta para guiarla hacia un lugar seguro. Si el paciente considera que el terapeuta no es digno de confianza, es probable que la psicoterapia sea ineficaz.

Otra marca de un terapeuta de calidad es la diligencia en la creación y seguimiento de un plan de tratamiento. Imagine un cirujano que va a realizar una cirugía pero solo sabe que el paciente tiene dolor; el cirujano no sabe en qué parte del cuerpo operar o cómo operar para aliviar los síntomas. De la misma manera que un cirujano competente necesita un plan para la operación, los terapeutas competentes deben tener planes de tratamiento claros para sus pacientes y formas de medir el progreso logrado a través de la terapia.

Resumen de la lección

Existen varios tipos de psicoterapia, como la terapia conductual cognitiva e interpersonal. Todas las formas de psicoterapia tienen una cosa en común: implican la comunicación entre el paciente y el terapeuta para tratar los trastornos mentales y otros problemas. En general, hay dos factores principales que determinan la eficacia de la psicoterapia: la voluntad del paciente y la calidad del terapeuta. Cuando la psicoterapia por sí sola no es eficaz, también se pueden utilizar medicamentos para lograr resultados más deseables.