La revolución de la información y el auge de la economía global

Publicado el 19 noviembre, 2020

¿Por qué se llama a esto una revolución?

Los Estados Unidos de América han experimentado muchas “revoluciones” a medida que las nuevas ideas cambian la forma en que operan las empresas y la sociedad. Una de las más conocidas es la revolución industrial , que tuvo lugar en los años 1700-1800, cuando los grandes avances en la maquinaria impulsada por agua, vapor y carbón llevaron a una mayor productividad y producción en la fabricación. Surgieron las fábricas y los nuevos procedimientos permitieron que los negocios crecieran en todo el país. Esto afectó a la economía global y los bienes terminaron siendo enviados a todo el mundo; sin embargo, fue un proceso lento.

En los últimos cincuenta años, Estados Unidos ha entrado en una revolución de la información . Particularmente con la creación de Internet en las últimas décadas, se ha vuelto más fácil que nunca para las empresas de todo el mundo compartir conocimientos, lo que ha tenido un impacto económico global significativo. La tecnología ha permitido que los océanos o las montañas ya no frenen la producción, y la velocidad con la que pueden viajar las ideas y el dinero es casi instantánea.

Negocios sin Fronteras

Todas las mañanas, Paul revisa el correo electrónico en su escritorio en Cleveland, Ohio. Está esperando información crítica de un equipo de diseño en Francia que se ha asociado con su empresa para rediseñar sus computadoras portátiles. Paul necesita esquemas de ellos con urgencia ya que los fabricantes en China están listos para comenzar la producción tan pronto como se haya aprobado. Este es un gran problema, especialmente porque Paul’s es una pequeña empresa que finalmente reunió los recursos para expandirse y competir contra corporaciones multinacionales más grandes.

La velocidad de la información

La empresa de Paul puede beneficiarse de asociaciones comerciales como esta de muchas formas. Los datos y el conocimiento se pueden compartir casi instantáneamente, lo que permite la participación de empresas de todo el mundo como nunca antes. Lo que hubiera tardado días (¡o más!) En llegar a otro país hace solo unos años, ahora solo toma unos segundos.

Todas las sucursales de la compañía de Paul pueden acceder y compartir datos de ventas y marketing para planificar con anticipación las cantidades de materiales necesarios, reduciendo el exceso de inventario y ahorrando costos. Dependiendo de los datos de ventas, la producción se puede aumentar o disminuir de inmediato, todo mientras se actualiza la logística que también se verá afectada por estas decisiones. Los fondos se pueden enviar ay desde instituciones financieras en cuestión de segundos para garantizar que la producción no se vea obstaculizada. Este capital es necesario para la compra de bienes, salarios de los empleados, costos de producción, envío y muchos otros aspectos de las operaciones, e incluso una pequeña demora podría resultar en pérdidas financieras.

La difusión de información

La humanidad ha visto muchos grandes inventos, innovaciones y descubrimientos. La revolución de la información consiste en compartir estos desarrollos de una manera que nunca antes se había hecho. Al usar Internet, los estudiantes de los países en desarrollo tienen la capacidad de aprender habilidades que les llevan a trabajar en corporaciones multinacionales como la de Paul. Estas mismas empresas, que pueden producir bienes de forma más barata y eficiente, ahora imparten formación a través de teleconferencias, y los usuarios trabajan juntos virtualmente para compartir habilidades a pesar de que están a miles de kilómetros de distancia.

¿A dónde conduce esto en el futuro?

Debido a los avances de la revolución de la información, la información ahora se puede transmitir en tiempo real, lo que significa que no hay retrasos en la distribución mundial. A medida que los eventos se desarrollan en todo el planeta, las personas en todas partes pueden tener acceso instantáneo a esta información y, por lo tanto, adaptarse de diversas maneras. A medida que las enfermedades se propagan y se descubren curas, la comunidad mundial puede estar mejor preparada para ayudar a las personas más rápido que nunca. Los investigadores en cualquier campo y en cualquier país pueden compartir ideas y diseños sobre proyectos juntos en tiempo real, o en otras palabras, instantáneamente. Este rápido intercambio de información puede conducir a grandes cambios en la economía global, ya que las empresas compran y venden productos y servicios en respuesta en tiempo real a los eventos mundiales.

Comportamiento empresarial ético

Otro beneficio de compartir información es que las empresas pueden ser consideradas responsables de sus prácticas y ética, de formas que antes no eran posibles. Los socios comerciales y los consumidores pueden optar por evitar tratar con empresas con las que no estén de acuerdo. Por ejemplo, si la compañía de Paul no se adhiere a las pautas de la EPA (Agencia de Protección Ambiental), trata a sus trabajadores de manera injusta o plantea cualquier otra preocupación, entonces podría enfrentar una reacción violenta de socios comerciales, gobiernos o consumidores de todo el mundo.

Boicots, sanciones e incluso demandas pueden resultar de la elección de operar de manera negligente o ilegal, todo lo cual resulta en una pérdida de finanzas. Si bien no hay forma de detener por completo las prácticas poco éticas, el tipo de responsabilidad corporativa que hizo posible la revolución de la información ayuda a garantizar que las organizaciones en todos los países del mundo actúen de manera responsable. Después de todo, pueden verse afectados negativamente a través de su compromiso con socios comerciales de todo el mundo, incluso si el gobierno local no los supervisa ni hace cumplir.

Resumen de la lección

La revolución de la información influye en la forma en que las empresas operan, comercian y trabajan con socios de todo el mundo, lo que brinda oportunidades de prosperidad y crecimiento como nunca antes. Las nuevas tecnologías mejoran las formas en que los bienes y servicios se crean, fabrican y comparten, aportando gran comodidad y calidad al mismo tiempo. Las grandes empresas no pueden esperar negociar únicamente a nivel local o incluso a nivel nacional, ya que no se pueden ignorar los mercados internacionales.

¡Puntúa este artículo!