¿Quién fue el fundador de Buenos Aires y cuándo se fundó?

Rodrigo Ricardo Publicado el 25 noviembre, 2024 8 minutos y 30 segundos de lectura

Si hicieras esta pregunta en la calle, la mayoría respondería: “Juan de Garay, en 1580”. Y tendrían razón… a medias. Porque Buenos Aires no nació una vez, sino dos. Y su verdadero fundador fue otro hombre, casi 50 años antes, que terminó pagando con su vida el sueño de una ciudad que hoy supera los 15 millones de habitantes. En este artículo desenterramos las dos fundaciones, las claves que ningún libro de texto cuenta y el porqué de la confusión histórica. Al final, tendrás claro quién, cuándo, cómo y por qué importa realmente esa fecha.

Juan de Garay

Introducción: Una ciudad con dos actas de nacimiento

Buenos Aires, la gran urbe del Río de la Plata, tiene una biografía inusual: posee dos fundaciones oficiales. La primera ocurrió en 1536, liderada por un intrépido español que eligió un lugar inhóspito y sufrió el rigor de la naturaleza y los pueblos originarios. La segunda, en 1580, fue la definitiva, llevada a cabo por otro conquistador que aprendió de los errores del pasado. Entender quién fue el fundador de Buenos Aires no es una pregunta trivial: es sumergirse en las tensiones del Imperio español, la geopolítica colonial y la resistencia indígena. A lo largo de estas dos mil palabras, desglosaremos cada etapa, personajes, fechas exactas y el legado que perdura hasta hoy.


Primera fundación: Pedro de Mendoza y el fracaso épico (1536)

El contexto: ¿Por qué fundar Buenos Aires antes de tiempo?

A mediados del siglo XVI, España buscaba controlar la cuenca del Plata. Las riquezas del Perú ya fluían hacia el Pacífico, pero el Atlántico sur ofrecía una ruta complementaria. Además, los portugueses avanzaban desde Brasil y amenazaban con colonizar la región. El rey Carlos I necesitaba establecer asentamientos que aseguraran la soberanía y permitieran el comercio directo con la metrópoli.

Pedro de Mendoza, noble y militar español, recibió en 1534 una capitulación (licencia real) para explorar, conquistar y poblar las tierras del Río de la Plata. Su título era adelantado, una especie de gobernador con facultades casi ilimitadas. A sus 36 años, organizó una de las expediciones más ambiciosas del momento: 14 barcos y más de 2.000 hombres, incluyendo algunos que luego harían historia, como Juan de Ayolas y Domingo Martínez de Irala.

La llegada y el acto fundacional

El 2 de febrero de 1536, festividad de la Virgen de la Candelaria (en español, Nuestra Señora de Buenos Aires), la flota ancló en la costa occidental del Río de la Plata. Allí, en un lugar que los indígenas llamaban “Buen Ayre” por la bondad de sus vientos, Pedro de Mendoza desembarcó y realizó la ceremonia de fundación. Nombró al asentamiento Puerto de Nuestra Señora Santa María del Buen Ayre.

Ese día se clavó el rollo de justicia (símbolo de autoridad), se trazaron las primeras manzanas y se designó un cabildo. Sin embargo, todo fue más simbólico que real: no había piedras para cimientos sólidos, el terreno era pantanoso y los indígenas querembl (querandíes) miraban con recelo.

El conflicto con los querandíes y el hambre feroz

Los querandíes, nómadas expertos en la pampa, inicialmente intercambiaron alimentos con los españoles. Pero pronto la codicia y las malas interpretaciones llevaron a la violencia. Mendoza, enfermo de sífilis y con un carácter violento, ordenó una masacre en la aldea indígena. La respuesta no se hizo esperar: los querandíes cercaron el fuerte, cortaron los suministros y atacaron sistemáticamente.

El hambre se volvió insoportable. Los cronistas cuentan que los españoles llegaron a comer ratas, cuero de zapatos y hasta carne humana. La leyenda negra habla de ahorcados por robar comida. La ciudad fantasma se convirtió en un infierno.

El abandono: 1541 – Fin de la primera Buenos Aires

Tras la muerte de Pedro de Mendoza en 1537 (en alta mar, rumbo a España, donde falleció víctima de su enfermedad), la colonia quedó al mando de capitanes interinos. Finalmente, en 1541, Domingo Martínez de Irala, temiendo un ataque definitivo de los indígenas o un asedio insostenible, ordenó la evacuación total. Los pocos sobrevivientes quemaron el fuerte y huyeron río arriba hacia Asunción (actual Paraguay). Buenos Aires quedó reducida a cenizas y pastizales durante casi cuatro décadas.

Conclusión parcial: Pedro de Mendoza fue el primer fundador, pero su obra duró apenas cinco años. Por eso, cuando se habla del “fundador” en sentido definitivo, la historia apunta a otro nombre.


Segunda fundación: Juan de Garay y el renacimiento de 1580

El contexto: Asunción como matriz y la necesidad de un puerto

Después del fracaso de Mendoza, la región del Río de la Plata quedó en manos de la gobernación del Paraguay, con Asunción como centro político. Pero Asunción estaba aislada, sin salida directa al Atlántico. Para comerciar con España era imprescindible un puerto en la desembocadura del estuario. Además, los contrabandistas portugueses e ingleses comenzaban a frecuentar la zona.

Juan de Garay, un vasco nacido en Orduña (1528), había llegado al Plata siendo adolescente. Sobrevivió al primer desastre y se convirtió en lugarteniente de Irala. En 1573 ya había fundado Santa Fe con éxito. Era un hombre pragmático, conocedor del terreno y de las tribus. En 1580, siendo teniente de gobernador de Asunción, recibió la orden del virrey del Perú, Francisco de Toledo, de repoblar el puerto de Buenos Aires.

El acto del 11 de junio de 1580

El 11 de junio de 1580, Juan de Garay desembarcó en el mismo lugar que Mendoza 44 años antes. Lo acompañaban unos 60 pobladores (algunos con sus familias), soldados, ganado, semillas y herramientas. No fue una gran flota, sino una caravana terrestre desde Santa Fe, más algunos barcos menores.

Garay realizó la ceremonia fundacional con todos los elementos legales: trazó el plano de la ciudad en forma de damero (cuadrícula típica española), designó el solar para la plaza mayor (hoy Plaza de Mayo), repartió solares entre los vecinos y nombró al primer cabildo. El nombre elegido fue Ciudad de la Trinidad, y el puerto conservó el nombre de Santa María del Buen Ayre (con el tiempo, el nombre del puerto terminó imponiéndose al de la ciudad).

Datos clave de esa fundación:

  • Ubicación exacta: barrio actual de San Telmo / Montserrat, cerca de la ribera.
  • Superficie inicial: unas 15 manzanas.
  • Población fundacional: aproximadamente 150 personas (entre españoles, mestizos y algunos africanos esclavizados).

¿Por qué esta fundación sí prosperó?

Garay aprendió de los errores de Mendoza:

  1. Alianza con los indígenas – No atacó a los querandíes; negoció y obtuvo su tolerancia.
  2. Economía sostenible – Trajo ganado (vacas y caballos cimarrones que luego se multiplicarían en la pampa).
  3. Integración con Asunción – Buenos Aires no nació aislada, sino como puerto de una red ya establecida.
  4. Fortificación moderada – Construyó un fuerte pequeño pero eficaz (el Fuerte de Buenos Aires, antecedente de la Casa Rosada).

Garay murió trágicamente en 1583, en una emboscada indígena mientras exploraba la costa patagónica. Pero su obra perduró. Para 1600, Buenos Aires ya tenía 500 habitantes estables y comenzaba a exportar cueros.


Entonces, ¿quién fue el verdadero fundador? El debate historiográfico

La Real Academia Española de la Historia y la mayoría de los manuales argentinos reconocen a Juan de Garay como el fundador de Buenos Aires, porque su asentamiento es el origen ininterrumpido de la ciudad actual. Sin embargo, no se puede ignorar a Pedro de Mendoza como el primer fundador. Algunos historiadores revisionistas proponen llamar a Mendoza “el precursor” y a Garay “el fundador definitivo”.

En la cultura popular argentina, el 11 de junio es el “Día de la Fundación de Buenos Aires” (feriado no laborable solo en la ciudad). El 2 de febrero de 1536 es recordado en círculos académicos, pero no tiene celebración oficial.

Una frase útil para entenderlo: Buenos Aires fue fundada dos veces. La primera por un soñador que murió derrotado; la segunda por un estratega que aprendió de la derrota.


Fechas clave para no olvidar

EventoFecha exactaProtagonista
Primera fundación2 de febrero de 1536Pedro de Mendoza
Abandono de la ciudad1541 (evacuación final en junio)Domingo Martínez de Irala
Segunda fundación (definitiva)11 de junio de 1580Juan de Garay
Muerte de Garay1583

Impacto de esta doble fundación en la identidad porteña

¿Por qué es relevante este debate hoy? Porque Buenos Aires creció con un complejo de “ciudad que casi no fue”. A diferencia de Lima o México, fundadas sobre grandes imperios precolombinos, Buenos Aires nació débil, periférica y tardía. Eso forjó un carácter criollo rebelde, abierto al contrabando y a las ideas extranjeras. Muchos historiadores sostienen que el espíritu independentista del Río de la Plata (1810) tiene sus raíces en esa autonomía temprana, fruto del abandono inicial por parte de la corona.

Además, el trazado de Garay sigue presente en el microcentro porteño: las calles Florida, San Martín, Reconquista y 25 de Mayo responden a ese primer damero. Caminar por San Telmo es literalmente pisar la historia del siglo XVI.


Resultados de aprendizaje

  1. Identificar los dos fundadores de Buenos Aires: Pedro de Mendoza (1536) y Juan de Garay (1580), distinguiendo sus roles respectivos.
  2. Recordar las dos fechas exactas: 2 de febrero de 1536 (primera fundación) y 11 de junio de 1580 (segunda y definitiva).
  3. Explicar las causas del fracaso de la primera fundación: hostilidad querandí, hambre, enfermedades y mala planificación logística.
  4. Describir las claves del éxito de Garay: alianzas indígenas, ganado cimarrón, integración regional y trazado urbano en damero.
  5. Comprender la relevancia histórica del debate: la doble fundación explica el carácter autónomo y comercial de Buenos Aires frente al resto del virreinato.
  6. Diferenciar entre “fundador” en sentido legal (Garay, por continuidad histórica) y “precursor” (Mendoza, por intento pionero).

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador