Agilidad cultural: perspectivas y puntos de vista

Rodrigo Ricardo Publicado el 11 diciembre, 2020 6 minutos de lectura

Marco de referencia

La forma en que una gerente, Ann, en Boston se acerca a conseguir un acuerdo para una propuesta, es muy diferente de cómo una gerente en Seúl, Ha-yoon, manejaría el mismo escenario. Sus culturas son muy diferentes. Cada cultura tiene su propio marco de referencia , o el contexto en el que vivimos y trabajamos.

El gerente de Boston opera en una cultura de bajo contexto donde el lenguaje es claro y directo, no hay ambigüedad y el proceso de aprobación no gira en torno a una jerarquía cultural. El gerente de Seúl, por otro lado, trabaja en una cultura de alto contexto donde el lenguaje puede ser vago y ambiguo, la gente tiene que leer entre líneas lo que se dice y la deferencia a los superiores es la norma.

La agilidad cultural es la capacidad de moverse cómodamente a través de diferentes culturas, entendiendo tanto las normas de comportamiento como la razón detrás de ellas. Mientras los dos gerentes operen dentro de su propio contexto cultural, no necesitan agilidad cultural. Sin embargo, ¿qué pasa si Ann debe viajar a Seúl para trabajar con Ha-Yoon en un proyecto? ¿Cómo pueden colaborar de forma eficaz cuando proceden de dos marcos de referencia muy diferentes?

Habilidades de agilidad cultural

El desarrollo de la agilidad cultural es una forma de pensar: determina cómo uno aborda nuevas situaciones y aprende de esas experiencias. Hay cinco habilidades básicas que desarrollan la agilidad cultural:

1. Autoconciencia

Para comprender las perspectivas de otra cultura, ya sea de personas de la misma oficina o del otro lado del mundo, es necesario comprender las propias opiniones y prejuicios culturales. Una evaluación honesta de las creencias sobre los demás establece una plataforma para el aprendizaje.

Ann se da cuenta de que sabe muy poco sobre Corea y la cultura coreana, aparte de lo que ha visto en películas y noticias. Ella reconoce que este viaje es una oportunidad para experimentar cómo es realmente el país y su gente.

2. Comprensión del marco de referencia

Comprender el marco de referencia de otras personas es un paso importante en la construcción de la agilidad cultural. Ambos gerentes deben tomarse el tiempo para comprender la cultura del otro. Compartir el idioma ayuda, pero desarrollar una comprensión más profunda de la cultura es la clave. No asuma que su camino es el correcto.

Ann sigue el ejemplo de Ha-Yoon en las reuniones y no solo toma asiento en la mesa. Necesita adaptarse al medio ambiente y no asumir que Boston y Seúl hacen las cosas de la misma manera. Se le indica dónde sentarse. Observa que la gente se sienta de acuerdo a su estatus en la empresa y que hay un orden sobre quién habla primero.

Se da cuenta de que el marco de referencia de la empresa es la jerarquía confuciana, que es fundamental para la vida coreana. El respeto por la autoridad y el mantenimiento de la armonía guían el progreso de la reunión. Ann estudió la cultura coreana antes de llegar, así que estaba preparada mentalmente para dejar de lado sus propios puntos de vista sobre la etiqueta en las reuniones.

3. Encontrar puntos en común

La agilidad cultural es también la capacidad de ir y venir entre culturas sin angustiarse. Buscar similitudes culturales ayuda a facilitar el proceso.

En Seúl, como en Boston, todos llegan a tiempo. En comunicación, sin embargo, Ann encuentra que el lenguaje usado en la reunión es más respetuoso que el que encontraría en Boston y que no se usan los nombres de pila. Sin embargo, el enfoque, al igual que en Boston, está en la claridad y en llegar a un acuerdo. Al reconocer estas similitudes, puede sentirse cómoda con las diferencias.

4. Sea curioso pero no crítico

Ambas mujeres sienten curiosidad la una por la otra, sus culturas y sus formas de hacer negocios. Durante los almuerzos juntos, también descubren algunas similitudes cuando discuten cómo es ser mujer en los negocios. Se preguntan unos a otros sobre en qué se diferencian las cosas.

Ann siente curiosidad por la deferencia que se muestra a los hombres, pero no la critica aunque es ajena a lo que sucede en su oficina. Ha-yoon, por otro lado, se pregunta por qué Ann mira a la gente a los ojos cuando habla, incluso a la persona de mayor rango. Si bien en su cultura puede parecer grosero, no critica a Ann. Ella siente más curiosidad por el marco de referencia cultural de Ann que hace que el comportamiento sea aceptable.

5. Reflexión sobre las interacciones

Después de sus reuniones, ambos reflexionan sobre lo que han aprendido sobre la cultura y el enfoque del otro para hacer negocios. Ambos se dan cuenta de que han aprendido nuevas perspectivas que les ayudarán a cerrar la brecha cultural para una colaboración más eficaz en el futuro.

Ambas mujeres también se dan cuenta de que pueden aplicar sus experiencias a otras situaciones interculturales que encuentren. Ann también ahora puede comprender mejor las perspectivas y enfoques de las personas de su propia oficina que provienen de otras culturas de alto contexto, como sus compañeros de trabajo de América Latina y el Medio Oriente. En Corea, pudo experimentar de primera mano cómo era operar en ese tipo de cultura.

Aplicar la agilidad cultural

En el lugar de trabajo global, la agilidad cultural tiene una clara aplicación cuando las personas tienen asignaciones en el extranjero, como Ann. Cuanto más culturalmente ágiles sean las personas, mejor se adaptarán a los nuevos entornos y desafíos.

Sin embargo, la agilidad cultural también tiene un lugar incluso cuando no hay un proyecto o asignación global. La fuerza laboral estadounidense es más diversa que nunca en términos de origen étnico, edad y género. Cada uno de estos grupos viene con su propio marco de referencia cultural y diversas perspectivas e ideas.

Los nuevos métodos de resolución de problemas y gestión de procesos pueden ser el resultado de promover diversas perspectivas. Las empresas exitosas del siglo XXI deben aprovechar estas perspectivas desarrollando agilidad cultural no solo entre sus líderes sino en toda su organización mediante la formación de equipos culturalmente diversos. Luego, los equipos necesitan entrenamiento en las cinco habilidades básicas de agilidad cultural.

Resumen de la lección

La agilidad cultural es la capacidad de trabajar cómodamente en diferentes culturas. Las culturas pueden ser de contexto bajo , donde el lenguaje es directo e inequívoco, o de contexto alto , donde la comprensión y los significados implícitos son importantes.

Una mentalidad culturalmente ágil incluye cinco habilidades importantes:

  1. Autoconciencia de las propias opiniones / prejuicios culturales
  2. Comprender el marco de referencia de una cultura o el contexto en el que las personas viven y trabajan
  3. Buscando puntos en común
  4. Curiosidad pero no crítica
  5. Reflexión y aprendizaje de experiencias interculturales

Explora más sobre este tema

Selecciona un tema y sigue aprendiendo...

Rodrigo Ricardo
Rodrigo Ricardo Editor y fundador