Concepto de autodisciplina
¿Tomar una siesta o hacer ejercicio? ¿Responder de forma grosera a un amigo que acaba de enviar un mensaje de texto con algunas palabras molestas o mantener la calma? ¿Tomar un descanso con los compañeros de trabajo en la sala de reuniones o seguir priorizando un proyecto con una fecha límite importante que debe cumplirse? Cuando uno elige la segunda opción en cada uno de esos escenarios, acaba de participar en el concepto de autodisciplina. ¿Qué es la autodisciplina? La autodisciplina es el poder de controlar los pensamientos, las emociones o el comportamiento de una persona frente a la tentación de alcanzar un objetivo específico. A partir de esta definición de autodisciplina, es fácil ver cómo este término a menudo se refiere a autocontrol, fuerza de voluntad, moderación, persistencia y determinación. El concepto de autodisciplina se puede utilizar en la vida personal, la comunicación social y la vida profesional de una persona, como:
- Personal: Seguir un plan de dieta y ejercicio para perder peso
- Social: Mantenerse educado con alguien cuando te ha enojado o frustrado.
- Profesional: Hacer tu trabajo en lugar de socializar con otros en la sala de descanso.
La autodisciplina es importante porque ayuda a enfrentar una respuesta impulsiva que va en contra de nuestro objetivo o temperamento.
La autodisciplina varía de persona a persona y de situación a situación. Básicamente, tener autodisciplina en una situación puede resultar algo natural para una persona en un momento dado, pero puede ser una lucha significativa para esa misma persona en otro momento. La autodisciplina se puede resumir en una palabra: motivación. Esta motivación ayudará a una persona a evitar conflictos o alcanzar su objetivo, pero obtenerla y mantenerla no siempre es fácil.
Cinco pasos para ayudar a lograr la autodisciplina:
- Aceptación: Aceptar la posición actual que una persona tiene en su vida es el primer paso. La frase “ no puedes saber a dónde vas hasta que no sepas dónde estás” no es un cliché cuando se trata de establecer metas. Ser poco realista solo conducirá a la frustración. La meta debe ser clara y alcanzable. Incluso ayuda visualizar la meta o establecer formas de recordar constantemente lo que se está tratando de lograr.
- Fuerza de voluntad: La fuerza de voluntad es una firme determinación para hacer algo. Sin fuerza de voluntad, no hay razón para seguir adelante con los pasos restantes. ¡Lo mejor es que la fuerza de voluntad es algo que se puede aprender y fortalecer practicando la autodisciplina!
- Trabajo duro: si mantenerse alejado de los problemas o alcanzar una meta establecida fuera algo fácil de lograr, no habría razón para tener la autodisciplina necesaria para lograrlo. En este caso, la persona debe emplear su fuerza de voluntad para trabajar y alcanzar la meta.
- Ejecución: dedicar tiempo para alcanzar la meta. ¡Esto no tiene por qué hacerse solo! Tener un compañero responsable ayuda a una persona a consultar con otra persona que la está ayudando a controlar su comportamiento para alcanzar su meta.
- Persistencia: practicar continuamente los pasos mencionados anteriormente día tras día, situación tras situación, para llegar al resultado. ¡La constancia es la clave!
Considere utilizar los pasos mencionados anteriormente para este ejemplo de Samantha, una estudiante universitaria de tercer año que desea asistir a la facultad de derecho después de graduarse.
Aceptación: Mantiene excelentes calificaciones, pero debe tomar el LSAT y estudiar para obtener la puntuación requerida para ingresar a la facultad de derecho. Sabe dónde está y se ha fijado una meta clara.
Fuerza de voluntad: Samantha compra un libro de estudio para el LSAT y se inscribe en los cursos que su institución ofrece dos veces por semana. Aunque los cursos se dictan en días en los que suele pasar tiempo con sus amigos, Samantha asiste al curso en su lugar.
Trabajo duro: Samantha asiste a las clases y participa en los debates. De nada le serviría comprar el libro y apuntarse a las clases si no las pusiera en práctica.
Ejecución: Asistir continuamente a clases y practicar en su libro de estudio, aunque le falte tiempo con sus amigos, demuestra cómo Samantha está dedicando el tiempo necesario para alcanzar su objetivo.
Persistencia: Samantha continúa con este patrón hasta la fecha programada de su examen.
Ejercicios para la autodisciplina
Ejercicios
- Meditar: La meditación es el acto de practicar la atención plena, que ayuda a reconocer los pensamientos y las emociones. Muchas personas no se dan cuenta de hasta qué punto sus pensamientos diarios afectan su estado de ánimo y su comportamiento. Estar en sintonía con la mente ayuda a fortalecer la disciplina.
- Practique la autorregulación: los ejercicios que implican la autorregulación incluyen la dificultad voluntaria (probarse a uno mismo con algo pequeño para practicar la autodisciplina) y la gratificación postergada (posponer lo que alguien puede querer ahora para conseguir algo mejor más adelante). El objetivo es realizar pequeños actos con regularidad como condicionamiento para situaciones más difíciles más adelante.
- Cuídese: hablarse positivamente a uno mismo, tomarse un tiempo para uno mismo y decir sí o no cuando se lo piden son todos actos de cuidado personal. El cuidado personal ayuda a aliviar los factores estresantes que pueden hacer que la autodisciplina flaquee.
Rutinas diarias
- Concéntrese en lo que tiene frente a usted: practique el delicado arte de priorizar. Ordenar las cosas de más a menos importante es la mejor manera de hacerlo. Combinar la priorización con la adopción de pequeños pasos para evitar sentirse abrumado es la mejor manera de concentrarse en lo que tiene frente a usted.
- Sea intencional: Ser intencional implica encontrar una razón convincente para hacer algo y luego llevarlo a cabo. Desarrolle la autoconciencia a través de la reflexión, anotando en un diario lo que desencadena sentimientos positivos y negativos.
- Haga cosas que le gusten: cuando las personas hacen cosas que disfrutan, esperan con ansias hacerlas y es más probable que sigan haciéndolas. Si el objetivo es perder peso y una persona no disfruta de correr pero sí de andar en bicicleta, esta debería ser su principal actividad cardiovascular.
Obstáculos
- Estrés: angustiarse por cuestiones externas puede hacer descarrilar el progreso de la autodisciplina, por lo que es esencial reforzar lo que uno puede controlar. Concentrarse en lo que no se puede controlar provoca estrés innecesario y pensamientos negativos.
- Negatividad: Evite el estrés cuidando su tiempo, siendo consciente, buscando personas positivas y reafirmando sus objetivos.
Resumen de la lección
La autodisciplina es el poder de manejar los pensamientos, emociones o conductas de una persona. Está controlada por la motivación, que ayuda a enfrentar una respuesta impulsiva que va en contra de la meta o temperamento de uno. La autodisciplina se puede lograr a través de estos pasos:
- Aceptación
- Fuerza de voluntad
- Trabajo duro
- Ejecución
- Persistencia
Los beneficios de la autodisciplina incluyen resistir la tentación, eliminar los malos hábitos y evitar la postergación. Existen ejercicios y rutinas diarias que pueden ayudar con la autodisciplina, como la meditación y la participación en actividades placenteras. Eliminar la negatividad y el estrés es lo mejor para practicar la autodisciplina y ayuda a alcanzar objetivos personales, sociales y profesionales.
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