¿Qué puede revelar la cera de sus oídos sobre su salud?

Rodrigo Ricardo Publicado el 15 septiembre, 2025 3 minutos y 15 segundos de lectura

El cerumen: más que una secreción desagradable, un posible indicador de salud

Cuando se habla de secreciones humanas, la reacción casi instintiva es de repulsión: sangre, mocos… y, por supuesto, cerumen. Aunque este último suele generar asco incluso entre adultos, la cera de los oídos cumple funciones esenciales que van más allá de lo evidente.

Protección y señal de alerta

El cerumen no solo actúa como barrera contra bacterias, suciedad y agua, sino que también puede ofrecer pistas sobre nuestra salud. Su color, por ejemplo, puede ser un indicativo de posibles problemas. Generalmente de tono amarillo pálido a marrón ámbar, el cerumen que se torna verde podría señalar una infección de oído, advierte la Clínica Cleveland. Por su parte, la presencia de cerumen negro o con vetas rojas puede indicar taponamiento o lesión en el conducto auditivo, y si viene acompañado de secreción, incluso podría señalar una ruptura del tímpano.

Olores que hablan de enfermedades

No solo el aspecto, sino también el olor del cerumen puede ser revelador. Un caso notable es la llamada enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce, un trastorno metabólico congénito que puede ser mortal en pocos meses si no se trata. La detección temprana es posible gracias al olor característico que emite la cera de los recién nacidos afectados, según Rabi Ann Musah, química ambiental de la Universidad Estatal de Luisiana.

Además, estudios recientes han relacionado cambios en el olor del cerumen con la enfermedad de Parkinson. Investigadores de la Universidad de Zhejiang han desarrollado un sistema capaz de identificar con un 94 % de precisión muestras de cerumen de pacientes con Parkinson mediante análisis olfativo.

Sensación y genes: ¿una pista sobre el cáncer?

El tipo de cerumen, ya sea húmedo o seco, también ha sido objeto de investigación. Estudios previos sugirieron una posible relación entre el cerumen húmedo, vinculado al gen ABCC11, y un mayor riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, investigaciones posteriores no confirmaron esta asociación, dejando claro que la cera del oído puede ofrecer pistas sobre nuestra biología, pero no necesariamente sobre enfermedades específicas.

El cerumen como marcador metabólico

La química detrás del cerumen explica su potencial diagnóstico. A diferencia de la sangre, compuesta principalmente por moléculas hidrosolubles, el cerumen es rico en lípidos, sustancias que reaccionan primero ante cambios metabólicos. Por eso, analizarlo puede revelar alteraciones de salud antes de que aparezcan síntomas evidentes. En un estudio de 2019, investigadores lograron identificar con precisión qué muestras de cerumen provenían de pacientes con cáncer, aunque sin determinar el tipo específico de la enfermedad.

Nelson Roberto Antoniosi Filho, químico de la Universidad Federal de Goiás, destaca que la detección temprana del cáncer a través de estas técnicas podría incrementar significativamente las tasas de éxito en los tratamientos, considerando que la mayoría de los cánceres diagnosticados en etapa inicial tienen hasta un 90 % de probabilidad de curación.

Conclusión: respeto por la cera natural

El cerumen, aunque desagradable para muchos, cumple funciones protectoras y puede convertirse en un aliado silencioso en el diagnóstico médico. Por eso, los especialistas recomiendan no intervenir con hisopos y permitir que los oídos mantengan su limpieza natural. La próxima vez que notes esta secreción, recuerda que, más allá del asco, podría estar protegiendo tus tímpanos y ofreciendo señales sobre tu salud.

Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la orientación profesional de un médico. Para cualquier duda sobre condiciones de salud, consulte siempre a un especialista.

Rodrigo Ricardo
Rodrigo Ricardo Editor y fundador