Montevideo, 17 de octubre de 2025 – Tras más de cinco años de debates y un extenso recorrido legislativo, el Senado de Uruguay dio luz verde definitiva al proyecto de ley que regula la eutanasia, consagrando el derecho a una “muerte digna” bajo condiciones estrictamente controladas. Con 20 votos a favor y 11 en contra, la norma abre un nuevo capítulo en los derechos de los pacientes y coloca a Uruguay a la vanguardia en América Latina en esta materia.
Antes de entrar en vigor, la ley deberá pasar por la etapa de reglamentación, que estará a cargo del Poder Ejecutivo y tendrá un plazo máximo de seis meses.
Principios y garantías de la nueva norma
La ley establece que podrán acceder a la eutanasia aquellas personas mayores de edad, residentes o ciudadanas, que se encuentren en etapa terminal de una enfermedad incurable o irreversible, o que sufran dolores insoportables con grave deterioro progresivo de la calidad de vida.
Para solicitar la asistencia médica para terminar con la vida, los pacientes deberán contar con plena capacidad psíquica y someterse a evaluaciones médicas rigurosas. El procedimiento contempla plazos específicos:
- En un máximo de tres días, el médico debe informar sobre alternativas de cuidados paliativos.
- Un segundo profesional independiente tendrá hasta cinco días para emitir su opinión.
- Si existen discrepancias, se podrá convocar una junta médica para dirimir la situación.
Una vez cumplidos estos pasos, el solicitante podrá manifestar su decisión final por escrito ante dos testigos. El médico actuará “cuándo y dónde el paciente lo decida”, siempre bajo el marco de la legalidad y los requisitos establecidos.
Principales autores y teorías en la ciberetnografía: fundamentos para comprender la investigación
Para garantizar la transparencia y supervisión, la ley crea una comisión honoraria que evaluará anualmente los casos de eutanasia y remitirá informes al Ministerio de Salud y al Parlamento. Además, todos los prestadores del Sistema Nacional de Salud deberán asegurar los servicios necesarios cuando se cumplan los requisitos.
Un largo camino legislativo
El proyecto, que anteriormente había quedado estancado en el Senado en 2022, retomó impulso en 2025 gracias al apoyo del oficialismo del Frente Amplio y aportes del Partido Colorado. La Cámara de Diputados aprobó la iniciativa en agosto con 64 votos a favor y 29 en contra.
En el Senado, el respaldo del oficialismo se consolidó y se sumaron algunos opositores, como la senadora nacionalista Graciela Bianchi y el reemplazo del senador colorado Ope Pasquet, quien expresó voto favorable.
Durante los debates, el senador Daniel Borbonet (Frente Amplio) subrayó que la ley no obliga a nadie a optar por la eutanasia, sino que brinda una alternativa a quienes lo deseen. En contraposición, el senador Javier García (Partido Nacional) cuestionó las definiciones legales de “muerte digna” y “libertad” y expresó dudas sobre las garantías jurídicas.
Más de 60 organizaciones, desde asociaciones médicas hasta grupos religiosos y movimientos sociales, participaron del debate en comisiones parlamentarias, aportando argumentos a favor y en contra del proyecto. La tensión también se trasladó al público, donde se registraron expresiones de crítica y aplausos que reflejaron la polarización del tema.
El Imperio Incaico (Tahuantinsuyo): Organización social, política, el sistema de caminos y su legado de ingeniería
Voces que marcaron la discusión
El activismo de pacientes y familiares fue determinante en la aprobación de la ley. Beatriz Gelós, quien convive con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), pidió que la norma se aprobara “por compasión” y con redacción cuidadosa. Florencia Salgueiro, por su parte, compartió la historia de su padre, fallecido con ELA, para destacar la importancia de escuchar las voces de los pacientes.
Para los defensores del proyecto, la ley representa un avance histórico en derechos individuales y autonomía del paciente. Para los críticos, la regulación debería haber contemplado mayores medidas de protección frente a posibles riesgos para personas vulnerables.
Uruguay, pionero en la región
Con la sanción de la ley de eutanasia, Uruguay se convierte en el primer país de América Latina en regular la práctica por vía legislativa. La medida lo diferencia de Colombia y Ecuador, donde la eutanasia fue despenalizada a través de fallos judiciales, consolidando a Uruguay como un referente en la protección de los derechos del paciente y en la regulación de la muerte digna.
