Sexto Empírico: Vida, pensamiento y legado del escepticismo antiguo

Rodrigo Ricardo Publicado el 5 septiembre, 2025 8 minutos y 44 segundos de lectura

Cuando se estudia la historia de la filosofía antigua, suelen destacarse nombres como Sócrates, Platón, Aristóteles, Epicuro o los estoicos. Sin embargo, existe una figura que, aunque no siempre recibe la misma notoriedad, desempeñó un papel fundamental en la transmisión y consolidación de una corriente filosófica única: el escepticismo. Esa figura es Sexto Empírico (aproximadamente siglo II d.C.), considerado el último gran representante del escepticismo antiguo y el autor gracias al cual conocemos buena parte de esta tradición.

Su importancia no radica únicamente en lo que él mismo aportó, sino también en haber preservado y sistematizado un cúmulo de reflexiones escépticas que, sin sus escritos, probablemente se habrían perdido. A través de su obra, se influyó profundamente en la filosofía moderna, especialmente en pensadores como Montaigne y Descartes, quienes dialogaron con las dudas y los argumentos escépticos en la búsqueda de fundamentos más firmes para el conocimiento.

En este extenso recorrido veremos la vida de Sexto Empírico, su contexto histórico, los fundamentos del escepticismo, sus obras principales, su crítica a las demás escuelas filosóficas y su influencia en épocas posteriores. La meta es ofrecer una explicación clara y educativa que nos permita apreciar el valor de este pensador y comprender por qué aún hoy sus reflexiones resultan vigentes.


1. Contexto histórico y cultural

1.1 El Imperio romano y la filosofía

Sexto Empírico vivió en los siglos II y comienzos del III d.C., en pleno auge del Imperio romano. Se trataba de una época marcada por la consolidación política, una relativa estabilidad en las fronteras y un florecimiento cultural en las ciudades griegas y orientales que estaban bajo dominio romano.

En el terreno filosófico, las grandes escuelas helenísticas –estoicismo, epicureísmo, escepticismo y neoplatonismo– convivían y competían entre sí. La filosofía había dejado de ser un asunto exclusivamente especulativo para convertirse en un modo de vida, una guía práctica para enfrentar la incertidumbre, el dolor y los vaivenes de la existencia.

1.2 El papel de la medicina

Otro dato esencial es que Sexto no fue solamente filósofo, sino también médico. Pertenecía a la llamada escuela empírica de medicina, la cual sostenía que el conocimiento médico debía basarse en la observación de los síntomas y la experiencia acumulada, sin necesidad de recurrir a causas ocultas o teorías metafísicas.

Esto guarda una estrecha relación con su filosofía escéptica: del mismo modo que el médico no se compromete con teorías indemostrables, sino que actúa según lo que la experiencia sugiere, el filósofo escéptico evita afirmar verdades definitivas y se atiene a las apariencias.

  La naturaleza del tiempo: ¿Realidad objetiva o construcción mental?

2. Vida de Sexto Empírico

Los datos biográficos sobre Sexto Empírico son escasos y fragmentarios. Se cree que nació en el siglo II d.C., posiblemente en Alejandría o en alguna ciudad griega de Asia Menor. Su sobrenombre Empírico proviene de su pertenencia a la mencionada escuela médica empírica.

Se desempeñó como médico itinerante y maestro de filosofía escéptica. Probablemente residió en Roma y en Atenas, donde enseñó a discípulos que continuarían propagando su legado. Murió a comienzos del siglo III d.C.

Aunque sabemos poco de su vida, lo esencial es que su doble faceta –médico y filósofo– lo colocó en una posición privilegiada para articular el escepticismo como un método práctico de vida, no solo como un discurso teórico.


3. El escepticismo filosófico: antecedentes

3.1 Pirrón de Elis

El escepticismo, como corriente, se remonta a Pirrón de Elis (siglo IV a.C.). Pirrón sostenía que la verdad es inalcanzable y que, en consecuencia, lo más prudente es suspender el juicio (práctica conocida como epojé). Esta actitud conduce a la ataraxia, es decir, a la imperturbabilidad del espíritu.

3.2 Escepticismo académico

Posteriormente, en la Academia de Platón, filósofos como Arcesilao y Carnéades también desarrollaron una forma de escepticismo, conocida como escepticismo académico, que enfatizaba la imposibilidad de alcanzar certezas.

3.3 El escepticismo pirrónico

Sexto Empírico se inscribe en la tradición del escepticismo pirrónico, que se distingue de la Academia en que no defiende dogmáticamente la tesis de que «nada puede conocerse», sino que simplemente se abstiene de afirmar o negar, practicando la suspensión del juicio.


4. Obras de Sexto Empírico

Las principales fuentes para conocer su pensamiento son dos grandes obras que han llegado casi completas:

  1. Esbozos pirrónicos (Hypotypōseis Pyrrhōneioi)
    En tres libros, ofrece una exposición sistemática del escepticismo pirrónico, sus fundamentos, su método y sus objetivos.
  2. Contra los matemáticos (Adversus Mathematicos)
    Obra en once libros (aunque algunos se han perdido o transmitido bajo títulos distintos), donde critica a las diversas disciplinas del saber –gramática, retórica, geometría, aritmética, astrología, ética, lógica, física– mostrando la inconsistencia de sus supuestos.

Estas obras no solo transmiten el pensamiento escéptico, sino que también conservan fragmentos de otras escuelas filosóficas, pues Sexto solía resumir las doctrinas que criticaba.

  ¿Qué es lo correcto y qué lo incorrecto? Un análisis profundo sobre la moralidad

5. Principios fundamentales del escepticismo de Sexto

5.1 La epojé o suspensión del juicio

El núcleo de la filosofía escéptica es la epojé, es decir, la suspensión del juicio. Ante cualquier afirmación, el escéptico señala que existen argumentos igualmente fuertes en favor y en contra, lo que impide llegar a una conclusión definitiva.

El resultado de esta actitud no es la desesperación, sino la ataraxia: la tranquilidad que surge de no sentirse obligado a defender ninguna verdad absoluta.

5.2 El criterio de la acción

Una objeción común contra el escepticismo es que conduciría a la inacción, puesto que, si nada puede saberse, tampoco se podría decidir qué hacer. Sexto responde que el escéptico no se paraliza: actúa siguiendo las apariencias, las costumbres, las leyes y las normas de la vida cotidiana, sin necesidad de fundamentarlas en verdades últimas.

Por ejemplo, un médico escéptico puede recetar un tratamiento basándose en la experiencia clínica, sin pretender conocer la «esencia» de la enfermedad.

5.3 Los diez tropos de Enesidemo y los cinco tropos de Agripa

Sexto recoge y sistematiza diversos argumentos escépticos que muestran la relatividad del conocimiento:

  • Diez tropos de Enesidemo, que destacan factores como la diversidad de percepciones entre los seres vivos, las diferencias culturales, las variaciones en las condiciones de observación, etc.
  • Cinco tropos de Agripa, que insisten en la falta de un criterio seguro de verdad, la regresión infinita de justificaciones, la circularidad de argumentos y la discrepancia entre filósofos.

Estos tropos no prueban que el conocimiento sea imposible, sino que evidencian que, hasta ahora, ninguna pretensión de certeza ha sido indiscutible.


6. Crítica a las escuelas filosóficas y científicas

En Contra los matemáticos, Sexto dedica capítulos enteros a mostrar las inconsistencias de las principales disciplinas de su tiempo:

  • A la gramática la critica por basarse en reglas arbitrarias.
  • A la retórica, por ser un arte de la persuasión sin vínculo con la verdad.
  • A la geometría y la aritmética, por fundamentarse en axiomas indemostrables.
  • A la astrología, por pretender predecir lo impredecible.
  • A la ética estoica y epicúrea, por ofrecer definiciones dogmáticas del bien y la felicidad.
  • A la física aristotélica y estoica, por especular sobre causas últimas sin pruebas.

Su objetivo no es destruir el conocimiento práctico, sino mostrar que todas estas disciplinas se sostienen en supuestos discutibles.


7. El ideal de vida escéptico

El escéptico, según Sexto, no busca erigirse en sabio que posee la verdad, sino en alguien que vive con humildad intelectual, consciente de los límites de la razón humana.

  Formación sociocrítica: cuáles son y las características del modo de producción

Este modo de vida se resume en:

  1. Suspensión del juicio (epojé): no afirmar ni negar dogmáticamente.
  2. Atención a las apariencias: guiarse por lo que la experiencia muestra sin pretensiones metafísicas.
  3. Ataraxia: alcanzar la serenidad interior mediante la renuncia a las certezas absolutas.

8. Influencia en la filosofía moderna

El impacto de Sexto Empírico se siente sobre todo a partir del Renacimiento, cuando sus obras fueron traducidas al latín y al francés.

  • Montaigne leyó con entusiasmo a Sexto y adoptó la duda escéptica como recurso para cuestionar los dogmas y defender la tolerancia.
  • Descartes, aunque buscó superar el escepticismo, lo utilizó como punto de partida para su método de la duda.
  • David Hume se inspiró en los argumentos escépticos para mostrar la fragilidad de nuestras creencias sobre causalidad e inducción.

De este modo, Sexto se convirtió en un puente entre la filosofía antigua y la moderna, recordándonos que toda pretensión de certeza debe ser examinada críticamente.


9. Valoración crítica

Sexto Empírico a veces ha sido acusado de nihilismo o de fomentar la parálisis del pensamiento. Sin embargo, esta es una interpretación simplista. Su escepticismo no busca anular la acción, sino liberarla de dogmatismos infundados.

En un mundo donde proliferan opiniones enfrentadas y verdades absolutas proclamadas con vehemencia, el mensaje de Sexto sigue siendo actual: reconocer la complejidad, valorar la diversidad de perspectivas y aceptar con serenidad los límites del conocimiento.


Conclusión

Sexto Empírico fue, ante todo, un transmisor y sistematizador del escepticismo pirrónico, pero también un pensador original que supo articular filosofía y medicina en una propuesta práctica de vida.

Sus nociones de epojé y ataraxia ofrecen un camino para enfrentar la incertidumbre sin desesperación, mientras que su crítica a las disciplinas del saber nos recuerda que todo conocimiento debe ser examinado con cautela.

Gracias a sus escritos, el escepticismo antiguo sobrevivió y se proyectó hacia la filosofía moderna, influyendo en figuras clave del pensamiento occidental. En definitiva, Sexto Empírico nos enseña que dudar no es debilidad, sino una forma de sabiduría: reconocer que, en medio de tantas pretensiones de verdad, la actitud más prudente es suspender el juicio y vivir guiados por la experiencia y la serenidad.

Continua con:

  1. Posmaterialismo: definición, características y ejemplos
  2. Teoría de la justicia global (Thomas Pogge)
  3. Las principales Corrientes éticas: Conceptos, significados y explicacion
  4. El Siglo de Oro de Atenas: liderazgo y legado de Pericles
  5. El discurso fúnebre de Pericles: valores y sociedad ateniense
  6. Areté socrática: Concepto y significado en Filosofía
Rodrigo Ricardo
Rodrigo Ricardo Editor y fundador