Biografía de Francisco Pizarro: El conquistador español que derrumbó el Imperio Inca

Rodrigo Ricardo Publicado el 22 abril, 2026 8 minutos y 10 segundos de lectura

Pocos personajes generan tanto debate como Francisco Pizarro. En menos de una década, este extremeño analfabeto pasó de cuidar cerdos a dominar un imperio de 2 millones de km². ¿Cómo un hombre sin títulos nobiliarios ni ejército profesional logró vencer al soberano más poderoso de Sudamérica? La respuesta no es solo militar: es una mezcla de traición, tecnología, alianzas indígenas y una dosis brutal de ambición. En este artículo conocerás su verdadera biografía, desde sus humildes orígenes hasta su asesinato en Lima, con datos clave para entender la conquista más asombrosa del siglo XVI.


Contexto histórico: España en la era de los conquistadores

Para comprender a Pizarro, primero hay que situarse en la España de principios del 1500. Acababa de culminar la Reconquista (1492) con la toma de Granada, y la corona de Castilla buscaba nuevas rutas de comercio y tierras para evangelizar. Cristóbal Colón había abierto el camino, pero fueron los conquistadores menores —sin linaje pero con espada— quienes realmente colonizaron el continente.

Hernán Cortés ya había derrotado a los aztecas en 1521, demostrando que un puñado de españoles, apoyados por pueblos oprimidos, podía tumbar un imperio. Pizarro, que acompañó a Vasco Núñez de Balboa en el descubrimiento del Océano Pacífico (1513), aprendió esa lección. El Imperio Inca, por su parte, vivía su momento de máxima expansión bajo Huayna Cápac, pero una guerra civil entre sus hijos Huáscar y Atahualpa lo fracturaría justo cuando Pizarro tocó su puerta.


Orígenes humildes: el bastardo de Trujillo

Francisco Pizarro nació hacia 1478 (la fecha exacta se discute) en Trujillo, Extremadura. Era hijo ilegítimo de Gonzalo Pizarro Rodríguez de Aguilar, un hidalgo pobre que combatió en Italia, y de Francisca González, una campesina. Su infancia fue durísima: pastoreó cerdos, no recibió educación formal y era analfabeto toda su vida.

A los 20 años huyó de la miseria extremeña y se alistó como soldado en los ejércitos italianos. Allí aprendió tácticas de combate, disciplina y, sobre todo, a sobrevivir. En 1502 cruzó el Atlántico hacia La Española (hoy República Dominicana) y participó en varias expediciones de castigo contra indígenas rebeldes. Fue un soldado raso, valiente pero sin fortuna, hasta que en 1513 se unió a Balboa para cruzar el istmo de Panamá y ver el Pacífico.


Las tres expediciones: obsesión por un imperio dorado

La verdadera carrera de Pizarro como conquistador comienza en 1524, cuando se asocia con Diego de Almagro (un aventurero mestizo) y el clérigo Hernando de Luque. Juntos financian la primera expedición hacia el sur, pero fracasa por falta de alimentos y ataques indígenas. La segunda (1526-1528) es más ambiciosa: llegan hasta la costa de Ecuador y encuentran un poblado con objetos de oro, plata y llamas. Es la primera prueba del riquísimo imperio que existe tierra adentro.

En esa segunda travesía ocurre un episodio legendario: el «décimo del hambre» . La expedición estaba varada en la Isla del Gallo (frente a Colombia), los víveres se agotaban y los hombres querían regresar. Pizarro sacó su espada y trazó una línea en la arena: «Por este lado se va a Panamá, a ser pobres; por este otro al Perú, a ser ricos. Elija el que sea buen castellano» . Solo 13 hombres (los famosos «Treces de la Fama») cruzaron la línea con él.

En 1529 obtiene la Capitulación de Toledo por parte de la reina Isabel de Portugal: Pizarro es nombrado gobernador, capitán general y adelantado de la Nueva Castilla (Perú), con plenos poderes. Almagro queda como comandante de la fortaleza de Tumbez, un puesto menor que sembraría la futura guerra civil entre conquistadores.


La captura de Atahualpa: la estratagema más audaz

El momento culminante ocurre el 16 de noviembre de 1532 en Cajamarca. Atahualpa acaba de vencer a su hermano Huáscar en la guerra civil inca; lidera un ejército de 40.000 hombres y viene de celebrar una victoria. Pizarro tiene apenas 168 soldados (62 a caballo, 106 infantes) y una docena de arcabuces.

Pizarro envía a Fray Vicente de Valverde a dialogar con el inca, quien exige que se convierta al cristianismo y reconozca al Papa y al rey de España. Atahualpa toma la Biblia, la acerca a su oído y, al no oír nada, la tira al suelo. Es la señal acordada. Los españoles cargan con caballos (animales desconocidos para los incas), cañones y espadas de acero. En una hora matan a miles de indígenas y capturan al propio Atahualpa sin perder un solo soldado.

El inca, encerrado en una habitación de 7×5 metros, ofrece el rescate más famoso de la historia: llenar la sala con oro y plata hasta la altura de su mano alzada. Durante ocho meses sus súbditos traen toneladas de tesoros: se calculan 6.000 kg de oro y 12.000 kg de plata. Pero Pizarro, temiendo una rebelión y presionado por sus capitanes, decide ejecutarlo (agosto de 1533) bajo el cargo de idolatría, poligamia y asesinato de su hermano. Usan el garrote (no la hoguera, porque aceptó el bautismo en el último minuto).


Fundación de Lima y la guerra entre conquistadores

Tras la muerte de Atahualpa, Pizarro marcha al Cuzco, la capital inca, y la saquea. Instala como títere a Manco Inca, pero las abusos españoles y la humillación llevan a Manco a rebelarse en 1536, sitiando el Cuzco durante meses.

En enero de 1535, Pizarro funda la Ciudad de los Reyes (Lima), estratégicamente ubicada cerca del mar para recibir refuerzos y alejada de las facciones incas. Lima se convertiría en la capital del Virreinato del Perú.

Pero el verdadero enemigo de Pizarro ya no es el inca, sino Diego de Almagro. Disputan la propiedad del Cuzco (para Almagro corresponde a su gobernación de Nueva Toledo). Tras varias escaramuzas, se enfrentan en la Batalla de Las Salinas (1538): Pizarro y sus hermanos (Gonzalo, Hernando y Juan Pizarro) vencen, capturan a Almagro y lo ejecutan. El conflicto no termina ahí: los «almagristas» buscarán venganza.


Muerte de Pizarro: el fin de un conquistador

El 26 de junio de 1541, un grupo de partidarios de Almagro el Mozo (hijo del ejecutado) irrumpe en el palacio de Pizarro en Lima. El conquistador, ya anciano (unos 63 años), se defiende con su espada en la recámara, apoyado por sus fieles criados. La leyenda dice que, al caer, dibujó una cruz con su propia sangre y la besó. Murió degollado. Sus restos descansan hoy en la Catedral de Lima, en una urna de madera.

Su hermano Hernando Pizarro regresó a España y murió en prisión décadas después, acusado de excesos. Gonzalo Pizarro lideró una rebelión de encomenderos contra la Corona y fue ejecutado en 1548.


Legado y controversia: ¿héroe o villano?

Francisco Pizarro es una figura polarizante. Para la historia tradicional española (siglos XVI-XIX) fue un héroe que extendió la civilización cristiana y unificó el territorio andino bajo una sola administración. Para los movimientos indigenistas y la historiografía moderna, fue un genocida que destruyó una cultura avanzada (quipus, terrazas agrícolas, red de caminos de 40.000 km) y redujo a los nativos a trabajos forzados (mita).

Sin embargo, hay matices: Pizarro no actuó solo; miles de indígenas auxiliares (cañaris, huancas, chachapoyas) se aliaron con él porque odiaban la opresión inca. Además, el Imperio Inca ya estaba fracturado por la guerra civil. Pizarro supo aprovechar esas grietas.

Su mayor legado práctico fue fundar Lima y abrir el camino para el Virreinato del Perú, que durante 300 años fue la colonia más rica de España (potosí, el cerro de plata). También introdujo el caballo, el acero, la escritura alfabética y el cristianismo, por más que con métodos brutales.


Datos poco conocidos para estudiantes

  • No sabía leer ni escribir, pero dictaba cartas con gran claridad y contrataba letrados.
  • Tuvo seis hijos con mujeres indígenas de alto rango (entre ellos Francisca Pizarro Yupanqui, quien se casó con su tío Hernando).
  • El famoso «rescate de Atahualpa» : el oro equivaldría hoy a unos 500 millones de dólares (aunque las fuentes varían).
  • Su segundo nombre fue Francisco Pizarro González.
  • La ciudad de Trujillo (Perú) y Pizarro (departamento del Cauca, Colombia) llevan su nombre.
  • Fue el primer europeo en ver la papa y la quinoa en su origen, aunque no las apreció.

Resultados de aprendizaje

Al leer completa esta biografía de Francisco Pizarro, el estudiante será capaz de:

  1. Identificar el contexto de la expansión española en el siglo XVI y cómo los conquistadores menores aprovecharon las guerras civiles indígenas.
  2. Describir las tres expediciones de Pizarro al Perú, incluyendo el «décimo del hambre» y los Treces de la Fama.
  3. Explicar la estrategia militar y psicológica usada en Cajamarca para capturar a Atahualpa con solo 168 soldados.
  4. Analizar el conflicto entre Pizarro y Diego de Almagro como causa de la primera guerra civil entre conquistadores.
  5. Evaluar críticamente el legado de Pizarro: fundación de Lima, destrucción del Imperio Inca, y el debate entre «héroe» y «villano».
  6. Citar las circunstancias exactas de la muerte de Pizarro (26 de junio de 1541, Lima, por almagristas).
  7. Diferenciar los roles de los hermanos Pizarro (Gonzalo, Hernando, Juan) en la conquista y sus destinos posteriores.

Explora más sobre este tema

Selecciona un tema y sigue aprendiendo...

Rodrigo Ricardo
Rodrigo Ricardo Editor y fundador