¿Sabías que uno de los conquistadores más importantes de América perdió la vista en un ojo peleando contra indígenas y, años después, fundó la primera ciudad de Chile? Diego de Almagro, conocido como «El Viejo» o «El Adelantado», pasó de ser un niño abandonado en las calles de España a convertirse en un pilar de la conquista del Perú y el descubridor del territorio chileno. Su historia está llena de alianzas rotas, traiciones, batallas épicas y una sed de riqueza que lo llevó a recorrer uno de los desiertos más áridos del mundo. Si quieres entender cómo se forjó realmente Sudamérica, no puedes ignorar a este personaje controvertido y fascinante.

En este artículo no solo repasaremos los datos biográficos básicos, sino que analizaremos sus motivaciones, su compleja relación con Francisco Pizarro, la pesadilla que fue el cruce de la cordillera de los Andes y el trágico final que lo convirtió en mártir y villano a la vez. Prepárate para un viaje al siglo XVI, donde la lealtad valía menos que el oro.
Orígenes humildes y juventud desconocida
Diego de Almagro nació alrededor de 1475 (aunque algunos historiadores sitúan su nacimiento entre 1478 y 1479) en la localidad de Almagro, en la provincia de Ciudad Real, España. Su nombre real era algo confuso: se llamaba Diego de Almagro y no llevaba apellido paterno porque era hijo ilegítimo. Su madre, Elvira Gutiérrez, era una mujer soltera y humilde, y su padre, Juan de Montenegro, nunca lo reconoció oficialmente.
Para ocultar su origen bastardo, el joven Diego adoptó el nombre de su pueblo natal. Quedó huérfano de madre a temprana edad y creció bajo el cuidado de sirvientes y vecinos. La leyenda más repetida (aunque no confirmada del todo) cuenta que trabajó como criado y que en una pelea callejera recibió un navajazo en un ojo, perdiendo la visión del mismo. Ese defecto físico le valdría el apodo de «El Tuerto» o «El Manco» (en realidad era tuerto, no manco), y marcaría su carácter duro y desconfiado.
Dato clave: Almagro nunca aprendió a leer ni a escribir con fluidez, algo común entre los conquistadores de baja cuna. Sin embargo, su inteligencia práctica, su habilidad para la guerra y su carisma lo llevaron a codearse con los hombres más poderosos del Nuevo Mundo.
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El salto a América: buscando fortuna
En 1514, con casi 40 años, Diego de Almagro se embarcó hacia el Nuevo Mundo en la flota de Pedrarias Dávila, destino al Darién (actual Panamá). Allí comenzó como soldado raso, participando en expediciones menores contra los indígenas. Pronto destacó por su ferocidad y su capacidad para organizar tropas.
Fue en Panamá donde conoció a dos hombres que cambiarían su vida: Francisco Pizarro (un extremeño criador de cerdos) y Hernando de Luque (un clérigo con contactos). Los tres formaron una sociedad secreta en 1524 con un objetivo: conquistar las míticas tierras del sur llamadas «Birú» o «Perú», que se decían rebosantes de oro.
La sociedad de los tres socios
El pacto fue famoso: Pizarro aportaría la experiencia militar, Almagro los recursos económicos y logísticos (barcos, caballos, armas), y Luque el dinero inicial y las conexiones religiosas. Se repartirían en tercios las riquezas y los cargos. Sin embargo, este acuerdo verbal, sin papeles notariados, sería la semilla de una guerra civil años después.
Almagro, ya entrado en los 50, demostró una energía increíble. Mientras Pizarro lideraba las exploraciones, él se encargaba de reclutar hombres, conseguir suministros y calmar a los inversores. Fue el «brazo logístico» de la conquista del Imperio Inca.
La conquista del Perú y el choque con Atahualpa
Entre 1528 y 1532, los socios organizaron tres expediciones. En la tercera, Pizarro capturó al inca Atahualpa en Cajamarca (1532). Aunque Almagro no estuvo presente en esa batalla (llegó después con refuerzos), sí participó en el rescate que llenó de oro una habitación. La cantidad fue alucinante: unos 6.000 kilos de oro y el doble de plata.
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El problema vino al repartir el botín y los territorios. Pizarro reclamó para sí la mayor parte de Cuzco, la capital inca, y se autoproclamó gobernador. Almagro, que había arriesgado su fortuna y había perdido hombres en el viaje, se sintió estafado. Además, el rey Carlos I de España había concedido a Pizarro 200 leguas de costa y a Almagro solo 100, pero mal definidas. El conflicto territorial estaba servido.
La épica (y mortal) expedición a Chile
Para calmar los ánimos, se acordó que Almagro exploraría las tierras del sur, supuestamente ricas en oro según los informes incas. En 1535, Almagro, ya con 60 años, organizó una de las travesías más brutales de la conquista: el paso de los Andes hacia lo que hoy es Chile.
El calvario de la cordillera
Almagro dividió su ejército (unos 500 españoles y miles de yanaconas indígenas) en dos grupos:
- Uno por la ruta de la puna (altiplano, actual Bolivia), liderado por Juan de Saavedra.
- Otro, el propio Almagro, por la ruta de la cordillera central, cruzando por el paso de San Francisco (a más de 4.000 metros).
El resultado fue catastrófico. El frío extremo, la falta de oxígeno, las tormentas de nieve y los derrumbes mataron a más de 200 españoles y a unos 10.000 indígenas auxiliares. Se comieron caballos muertos, cueros y hasta perros. Al llegar al valle de Copiapó (actual Chile) en 1536, los supervivientes estaban demacrados, enfermos y sin apenas ropa.
La gran decepción: Cuando Almagro recorrió el valle de Chile central, descubrió que no había oro ni plata. Los indígenas mapuches (a los que llamaron «promaucaes») eran guerreros feroces pero pobres en metales preciosos. La tierra era fértil, sí, pero no para llenar las arcas españolas. Almagro envió mensajes a Pizarro diciendo que «no hay riqueza alguna, solo hambre y miseria».
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La guerra civil entre conquistadores
Almagro regresó al Perú en 1537, derrotado y furioso. Aprovechando que Pizarro estaba ocupado sofocando una rebelión inca (liderada por Manco Inca), Almagro tomó por la fuerza la ciudad de Cuzco en abril de 1537, expulsando a los hermanos de Pizarro (Hernando y Gonzalo). Se proclamó gobernador de Nueva Toledo (el territorio que él creía suyo).
Estalló la guerra abierta. Ambos bandos se acusaron de traidores ante la Corona. Los refuerzos reales tardaban en llegar. Finalmente, el 26 de abril de 1538 se libró la batalla de Las Salinas, cerca de Cuzco. Las fuerzas de Almagro (unos 500 hombres) fueron aplastadas por los pizarristas (unos 700). Almagro, ya viejo y enfermo, intentó huir pero fue capturado.
Juicio y ejecución
Hernando Pizarro, implacable, lo sometió a un juicio sumarísimo. Fue condenado a muerte por traición. El 8 de julio de 1538, Diego de Almagro fue estrangulado en su celda y luego decapitado en la plaza pública de Cuzco. Su cabeza se clavó en una picota. Tenía unos 63 años.
Ironía trágica: Su hijo, conocido como Diego de Almagro «El Mozo», lideraría una rebelión contra los Pizarro años después y también sería ejecutado. La venganza se convirtió en un círculo vicioso.
Legado y controversias
¿Por qué estudiar a Diego de Almagro hoy? Por varias razones:
- Fue el primer europeo en cruzar los Andes por la zona central y en pisar el actual territorio chileno de forma sistemática. Aunque no fundó Santiago (eso lo haría Pedro de Valdivia más tarde), sí fundó la ciudad de Tocopilla (o más bien un fuerte efímero) y recorrió el valle de Aconcagua.
- Su expedición reveló la geografía de Chile, aunque con decepción minera. Esto permitió que después Valdivia supiera dónde ir.
- Personifica las contradicciones de la conquista: valentía y crueldad, lealtad y traición, riqueza y miseria.
- Su nombre pervive en la Región de Atacama (III Región de Chile), que se llama «Región de Diego de Almagro» en su honor. También hay ciudades y calles con su nombre.
Sin embargo, no todo es gloria. Almagro permitió masacres de indígenas (como la de los chillques en el valle de Chile) y usó el sistema de encomienda de forma abusiva. Los historiadores actuales lo ven como un producto de su época, violento y ambicioso, pero también víctima de un sistema que premiaba a los más despiadados.
Resultados de aprendizaje
Después de leer este artículo, el estudiante será capaz de:
- Identificar los orígenes humildes y la condición de hijo ilegítimo de Diego de Almagro, y explicar cómo influyeron en su carácter y en su búsqueda de reconocimiento social.
- Describir la sociedad de conquista entre Pizarro, Almagro y Luque, analizando las causas del posterior conflicto territorial.
- Explicar las dificultades geográficas y climáticas de la expedición de Almagro a Chile, especialmente el cruce de la cordillera de los Andes y sus consecuencias demográficas.
- Analizar las razones del desencanto de Almagro al llegar a Chile (falta de oro) y cómo esto desencadenó la guerra civil en Perú.
- Relatar los eventos clave de la batalla de Las Salinas (1538) y el juicio y ejecución de Almagro.
- Evaluar el legado controvertido de Diego de Almagro como explorador, conquistador y símbolo de las luchas internas entre los propios españoles.
- Relacionar la figura de Almagro con la toponimia actual de Chile (Región de Atacama) y con el proceso de conquista del Cono Sur.
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