Monitoreo de peligros naturales y mitigación de su impacto

Rodrigo Ricardo Publicado el 4 noviembre, 2020 5 minutos y 43 segundos de lectura

¿Qué son los peligros naturales?

El domingo por la noche, es posible que se encuentre en la aplicación del tiempo en su teléfono, revisando lo que hay en la tienda para la semana. Cuando se despierte todas las mañanas, también puede consultar cuál es el clima previsto para el día. Utiliza esta información para agarrar un impermeable, sombrero o guantes según sea necesario.

Aunque nuestro clima diario no suele ser demasiado extremo, este es el mismo proceso que utilizan los científicos para monitorear los peligros naturales o elementos del entorno físico que pueden dañar a las personas. Los peligros naturales tienen diversas causas. Algunas son causadas por el clima, como huracanes y tornados. Otros son causados ​​por el movimiento de placas tectónicas, como terremotos y tsunamis.

Los peligros naturales pueden ser devastadores. Los terremotos pueden destrozar carreteras enteras, dejar edificios en ruinas y destruir la infraestructura pública. Asimismo, fuertes huracanes como los experimentados en 2017 en el Caribe pueden arrasar con ciudades enteras.

Vigilancia

Así como queremos saber qué tipo de clima se avecina hoy, los científicos quieren monitorear la probabilidad de que ocurra un peligro natural para ayudar a mitigar el daño. El tipo de peligro natural dictará cómo los científicos monitorean el riesgo. Hoy veremos tres técnicas.

1. Monitoreo sísmico

Los terremotos ocurren cuando las placas tectónicas se deslizan unas sobre otras, lo que se denomina línea de falla. Las placas tectónicas no son perfectamente lisas, por lo que cuando se deslizan quedan atrapadas entre sí. La presión aumenta y luego, de repente, se deslizan uno al lado del otro con una fuerza tremenda causando un terremoto. California se encuentra en la falla de San Andrés, razón por la cual los terremotos son comunes en esta región.

California es propensa a terremotos como este terremoto de magnitud 6,7 en 1994
terremoto

Cuando las placas se deslizan unas sobre otras, la energía liberada viaja a través de la tierra en forma de ondas sísmicas. Los científicos tienen dispositivos llamados sismógrafos que pueden detectar ondas sísmicas para monitorear terremotos. Los sismógrafos son extremadamente sensibles y pueden detectar terremotos que nosotros mismos no podemos sentir. En realidad, ocurren miles de terremotos cada año, muchos son increíblemente pequeños.

Los científicos pueden graficar el número de terremotos detectados por su magnitud en un diagrama llamado diagrama de Gutenberg-Richter . El diagrama traza el número de terremotos que ocurren cada año por la magnitud. El diagrama muestra una relación importante que es que a medida que disminuye la magnitud en uno, hay aproximadamente diez veces menos terremotos en el área dada.

Esta información se puede utilizar para predecir cuántos terremotos deben ocurrir en un área por año y, por lo tanto, cuántos terremotos más pueden ocurrir en el futuro y de qué magnitud. Los ingenieros pueden estructurar los edificios de manera adecuada, reforzar la infraestructura y establecer procedimientos de evacuación según sea necesario para mitigar el impacto de futuros terremotos.

2. Satélites meteorológicos

Los satélites meteorológicos son dispositivos que orbitan alrededor de la Tierra y toman fotografías de nuestra atmósfera para ayudarnos a predecir los patrones meteorológicos. Sin embargo, los satélites meteorológicos no son solo para rastrear la última tormenta eléctrica. También pueden ayudar a predecir y monitorear cambios en la superficie de la Tierra como inundaciones, incendios, tsunamis, terremotos y clima severo como huracanes y tornados.

Los satélites ahora pueden grabar imágenes casi en tiempo real, lo que permite a los meteorólogos rastrear el movimiento de las tormentas y predecir dónde tocarán tierra intensas tormentas como huracanes. Los satélites incluso están equipados para rastrear la velocidad del viento, el contenido de vapor de agua dentro y cerca de las nubes y la altura del nivel del mar debajo de las tormentas. Estos datos ayudan a orientar las recomendaciones de evacuación y otras medidas de seguridad necesarias durante una tormenta severa.

Los satélites meteorológicos se pueden utilizar para rastrear el desarrollo de huracanes
huracán

Los satélites meteorológicos también se pueden utilizar para predecir incendios forestales. Aunque los satélites no son lo suficientemente sensibles para detectar la ignición de un incendio, pueden detectar las condiciones climáticas y la vegetación local que podría promover un incendio, como el contenido de humedad, la velocidad del viento y el combustible en forma de material vegetal seco. Esto puede brindar a los científicos información suficiente para emitir advertencias, evacuar el área y tomar precauciones que podrían prevenir o retrasar los incendios forestales.

3. Medidas de advertencia

Los minutos, e incluso los segundos, antes de que ocurra un peligro natural pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Muchas regiones frecuentadas por peligros naturales utilizan sistemas de alerta temprana para alertar a los ciudadanos del peligro inminente. El sistema puede ser mediante transmisión pública, mensajes telefónicos o sistemas de alarma. La intención de los sistemas de alerta temprana es dar a las personas el tiempo suficiente para evacuar el área y protegerse.

Los sistemas de alerta temprana utilizan datos de GPS sobre la actividad sísmica, el vapor de agua y el viento para avisar a los residentes cuando se produce un peligro natural. Los sistemas de alerta temprana no son predicciones, son simplemente un aviso previo, a veces solo minutos o segundos antes de que ocurra un peligro. Pero esto puede significar toda la diferencia.

Por ejemplo, México y otros países han implementado el sistema de alerta temprana para terremotos, ShakeAlert, que proporciona mensajes de texto, alarmas y transmisiones públicas para que los residentes tengan tiempo para ponerse a salvo. Salvó muchas vidas en el reciente terremoto de magnitud 8.1 en México en septiembre de 2017. California espera implementar un sistema similar de alerta temprana para terremotos en 2018.

Resumen de la lección

Los peligros naturales son elementos del entorno físico que pueden dañar a las personas y nuestra infraestructura, como huracanes, inundaciones, incendios y terremotos. Para monitorear terremotos, los científicos usan sismógrafos para detectar temblores del suelo y pueden usar un diagrama de Gutenberg-Richter para predecir la magnitud y frecuencia de futuros terremotos. Los satélites meteorológicos pueden rastrear los movimientos de las tormentas para predecir la llegada de un huracán a tierra y monitorear las condiciones que promoverían incendios forestales. Por último, los sistemas de alerta temprana pueden alertar a los ciudadanos de los peligros naturales a medida que ocurren, dándoles minutos o segundos de aviso para ponerse a salvo.

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador