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Relatividad Lingüística: Definición y ejemplos

Publicado el 10 enero, 2024

¿Qué es la relatividad lingüística?

Desde la antigüedad, algunos pensadores han sostenido que las personas que hablan diferentes idiomas ven el mundo de otra manera. Hoy, esta idea se conoce como hipótesis de la relatividad lingüística. Según los relativistas lingüísticos, el lenguaje de una persona guía y da forma a su visión del mundo. Esta idea se llama hipótesis porque no se ha demostrado que sea verdadera o falsa. Sin embargo, algunos pensadores importantes han apoyado esta idea, que tiene una larga historia. En ocasiones, la relatividad lingüística recibe el nombre de hipótesis de Sapir-Whorf, hipótesis de Whorf o whorfianismo.

Historia de la hipótesis de la relatividad lingüística

En el siglo XIX, Wilhelm von Humboldt y Johann Gottfried Herder propusieron una forma de hipótesis de la relatividad lingüística. Estos pensadores románticos pensaban que el lenguaje surgía del espíritu de una nación y encarnaba su cultura y perspectiva únicas. Por esta razón, pensaron que alguien que habla alemán tendría una visión del mundo diferente a la de alguien que habla francés.

Posteriormente, dos importantes pensadores desarrollaron aún más la hipótesis de la relatividad lingüística. Edward Sapir escribió que las personas están profundamente influenciadas por el idioma que aprenden. El alumno de Sapir, Benjamin Whorf, dijo que es poco probable que las personas que hablan idiomas similares, como el francés y el alemán, vean el mundo de manera muy diferente. Sin embargo, Whorf argumentó que los hablantes de idiomas significativamente distintos, como el inglés y el chino, probablemente tengan experiencias de vida muy diferentes.

Ideas de la hipótesis de Sapir-Whorf

Según la hipótesis de Sapir-Whorf, varios aspectos diferentes del lenguaje pueden afectar la forma de pensar de una persona. Por ejemplo, todos los idiomas tienen gramática, vocabulario, metáforas y sistemas semánticos. Muchos relativistas lingüísticos creen que estos aspectos dan forma a los procesos de pensamiento de una persona de manera sistemática.

Alguien que crea que el lenguaje desempeña un papel importante en la configuración del pensamiento sería un determinista lingüístico. El determinismo lingüístico afirma que el lenguaje estructura y limita el conocimiento humano. Lo contrario del determinismo lingüístico es el universalismo. El universalismo afirma que todas las lenguas comparten una estructura común. Debido a que todos los idiomas comparten una estructura común, los universalistas creen que el conocimiento, la percepción y la comprensión están comúnmente disponibles para todos los seres humanos, independientemente del idioma que hablen. Es importante destacar que los universalistas creen que la estructura común del lenguaje existe en un nivel más profundo que la gramática, que ven como un fenómeno superficial.

Benjamin Whorf apoyó el determinismo lingüístico. Sostuvo que las diferencias en el lenguaje causan diferencias cognitivas. Esto significa que su teoría es una teoría de la lingüística cognitiva. En otras palabras, es una explicación de cómo el lenguaje da forma a la cognición.

Importancia de la relatividad lingüística

Si la hipótesis de la relatividad lingüística es correcta, tiene profundas implicaciones para las relaciones humanas y la naturaleza del conocimiento. Si las personas que hablan diferentes idiomas perciben el mundo de distintas maneras, es posible que nunca sea posible comprender completamente lo que alguien quiere decir al traducir sus palabras de un idioma a otro. En las relaciones internacionales, quizá nunca sea posible que la gente de un país entienda lo que piensa la gente de otro país o por qué actúa como lo hace.

Si determinadas formas de conocimiento sólo son accesibles a los hablantes de determinadas lenguas, esto indicaría que el conocimiento no está universalmente disponible para los seres humanos. En cambio, el conocimiento se revela sólo a aquellos con ciertas perspectivas o formas de pensar. Esto tendría importantes consecuencias para los sistemas políticos y económicos. Si los hablantes de algunas lenguas tienen acceso a conocimientos diferentes a los de otras lenguas, entonces estos individuos deben tener libertad para actuar sobre el conocimiento que tienen a su disposición.

La hipótesis de la relatividad lingüística da a la gente una fuerte razón para intentar preservar las lenguas. De las 7.000 lenguas que se hablan hoy en día, se espera que hasta 6.300 desaparezcan para el año 2100. Si esas lenguas también conllevan formas de conocimiento, entonces la humanidad perderá el acceso a ese conocimiento cuando esas lenguas mueran.

Sin embargo, la hipótesis de la relatividad lingüística es sólo una idea y muy controvertida. Muchos lingüistas rechazan la noción de que las lenguas tengan una influencia significativa en la percepción o el conocimiento. Esto significa que, aunque sus implicaciones son profundas, la hipótesis de la relatividad lingüística no juega un papel importante en la lingüística actual.

Ejemplos de relatividad lingüística

Muchas de las afirmaciones fundamentales de la relatividad lingüística no han sido probadas. Sin embargo, hay algunos ejemplos de casos en los que se han llevado a cabo experimentos con alguna versión del relativismo lingüístico. Por ejemplo, Brent Berlin y Paul Kay probaron términos de color en 1969. Hay muchos idiomas en los que los términos para colores como rojo y azul tienen significados algo diferentes. Por ejemplo, en un idioma, la gente podría llamar “azul” a un color azul verdoso, mientras que en otro idioma, podrían llamarlo “verde”. Berlin y Kay se propusieron comprobar si estas diferencias en los idiomas realmente hacían que las personas “vieran” diferentes colores. Sus pruebas mostraron que los términos de color no parecen afectar la percepción del color.

Otro estudio interesante data de 2013. En este estudio, M. Keith Chen, un economista conductual, estudió a personas que hablan idiomas que no tienen un argumento gramatical para el futuro. Descubrió que los hablantes de estas lenguas ahorran más, se jubilan con más riqueza, fuman menos y son menos obesos. Otros investigadores también han replicado estos hallazgos, indicando cierto apoyo al relativismo lingüístico.

Resumen de la lección

La hipótesis de la relatividad lingüística sostiene que el lenguaje da forma y, hasta cierto punto, determina el pensamiento. En otras palabras, las personas que hablan diferentes idiomas tienen diferentes visiones del mundo. Aunque controvertida, esta idea, también conocida como hipótesis de Sapir-Whorf, tendría profundas implicaciones para la filosofía, la política y las relaciones humanas. Por ejemplo, si las personas que hablan diferentes idiomas tienen acceso exclusivo a algunas formas de conocimiento, deberían tener la libertad de actuar sobre la base de ese conocimiento en lugar de estar sujetos a los dictados de gobernantes que nunca podrán acceder a él.

Dos teóricos destacados que apoyaron la relatividad lingüística fueron Edward Sapir y su alumno, Benjamin Whorf. Ambos sostuvieron que el lenguaje da forma a la percepción y al conocimiento humanos. Desde entonces, muchos estudiosos han debatido los méritos de la relatividad lingüística. Por ejemplo, M. Keith Chen ha investigado el comportamiento económico de los hablantes de lenguas sin futuro para ver si su lengua podría afectar sus acciones a largo plazo. Si bien Chen encontró un vínculo entre el lenguaje y la acción, la hipótesis sigue siendo una idea controvertida en la actualidad.

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