Don Quijote Capítulo 2: Resumen y análisis

Resumen: hacer fingir

¿Alguna vez ha jugado con alguien (tal vez un niño) que fingía ser un dinosaurio o un bombero? Si es así, reconocerá lo que sucede cuando Don Quijote se junta con sus nuevos amigos en la posada en el Capítulo 2 de Don Quijote .

Convertirse en un caballero

Don Quijote sale montado en su caballo porque no hay momento que perder. Le preocupa que “todo el mundo estaba perdiendo por el retraso”. Su viaje apenas está comenzando cuando se da cuenta de que “no había sido apodado caballero”. Además, dado que es un “caballero novato”, ‘se supone que debe vestir de blanco. Decide frotar su armadura hasta que se vea blanca, y luego deja que su caballo le guíe.

Regañando a las mujeres tontas

Cabalga bajo el sol ardiente. De hecho, el sol está tan caliente que le habría derretido el cerebro “si lo hubiera tenido”, explica el narrador. Viaja todo el día, pero no pasa nada interesante. Finalmente encuentra una posada para dormir por la noche. Para Don Quijote, la posada es un castillo. Las mujeres comunes de la posada le parecen hermosas doncellas, y un pastor de cerdos es un trompetista que anuncia la llegada de Don Quijote. Saluda a las mujeres con demasiada formalidad. Se ríen y él les advierte, “la risa que tiene poca causa es una gran tontería”.

Jugando a lo largo

El propietario sale y decide seguirle el juego. Las mujeres siguen su ejemplo y también fingen que Don Quijote es un caballero. Don Quijote les dice que se ocupen de su majestuoso caballo, y él entra a descansar. Las mujeres le quitan la armadura, pero no saben cómo quitarle el casco, ya que está sujeto con una cinta. Entonces, mantiene su casco puesto durante toda la noche. Las mujeres ofrecen pescado a casa y Don Quijote pide que se lo traigan pronto, ya que sus músculos necesitan nutrición. El pescado está mal preparado y el pan es “tan negro y mohoso como su propia armadura”. 

Análisis

En este capítulo damos un paso más en los delirios de Don Quijote. Si bien el Capítulo 1 lo presentó como un hombre bastante divertido y aventurero, este capítulo deja en claro que está perdido en sus alucinaciones. Desde este capítulo, el tema involucra la cordura y la verdad.

Don Quijote está comprometido con la nueva identidad que se ha creado. No se aleja simplemente al galope; él hace planes para ser nombrado caballero para poder ser un caballero “real”. Incluso se asegura de representar su versión de la verdad haciendo que su armadura parezca blanca, ya que este es el requisito para un nuevo caballero. Este comportamiento extraño y entretenido acentúa el tono humorístico de la historia.

Otra parte importante de este capítulo es que el narrador deja más clara su opinión y presencia. El comentario de que el sol le habría cocinado el cerebro “si lo hubiera tenido” es todo un insulto. Don Quijote es rebajado al nivel de un viejo loco. El autor también explora los pensamientos y sentimientos de cada uno de los otros personajes, dejando claro que es omnisciente en tercera persona .

Además, podemos vislumbrar lo que otras personas piensan de él. Las mujeres de la posada se ríen en su cara cuando Don Quijote las saluda, y el posadero solo finge que Don Quijote es un caballero. La imagen de Don Quijote tratando de comerse su horrible cena de pescado y pan con el casco puesto lo pinta como un payaso cómico, más que como una especie de héroe. Nuestras expectativas son oficialmente bajas.

Resumen de la lección

En el capítulo 2 de Don Quijote , nuestro héroe cabalga hacia el sol abrasador con su viejo caballo. Le preocupa no ser un verdadero caballero hasta que alguien lo haga caballero. También recuerda que debe vestirse de blanco ya que es un caballero novato. Mira alto y bajo todo el día en busca de aventuras, pero no encuentra ninguna. Finalmente llega a una posada y decide refugiarse para pasar la noche. El dueño de la posada lo acoge y le ofrece pescado y pan.

En este capítulo, nosotros como lectores llegamos a comprender que Don Quijote es muy delirante. El hecho de que permanezca al sol todo el día deja en claro que no es consciente del peligro que corre con su juego. El hecho de que los visitantes de la posada se rían de él deja en claro que solo se está engañando a sí mismo, y nadie más a su alrededor está comprando el acto de caballero. El tema de este capítulo explora la cordura y la verdad mientras que el tono es humorístico. También conocemos mejor a nuestro narrador omnisciente en tercera persona.