Propofol: qué es, características y usos en medicina moderna

Rodrigo Ricardo Publicado el 2 abril, 2026 11 minutos y 13 segundos de lectura

Si has visto a un paciente despertar con total claridad tras una cirugía mayor, probablemente hayas sido testigo del efecto del propofol. Este anestésico intravenoso, de color blanco lechoso y acción ultrarrápida, revolucionó la anestesia moderna por su capacidad de inducir el sueño en segundos y permitir un despertar igualmente rápido. Pero, ¿cómo actúa exactamente? ¿Qué lo diferencia de otros sedantes? ¿Y cuáles son sus riesgos reales?

A lo largo de este artículo —diseñado para estudiantes de medicina, enfermería y ciencias de la salud— exploraremos en profundidad su mecanismo de acción, perfil farmacológico, indicaciones clínicas, efectos adversos y consideraciones éticas en situaciones como la sedación paliativa o el final de la vida.


¿Qué es el propofol? Definición y contexto histórico

El propofol (2,6-diisopropilfenol) es un agente anestésico intravenoso de acción ultracorta, utilizado principalmente para la inducción y el mantenimiento de la anestesia general, así como para la sedación en procedimientos diagnósticos o terapéuticos. Fue sintetizado por primera vez en 1977 por el equipo de John B. Glen en la compañía Imperial Chemical Industries (ahora AstraZeneca), aunque no se aprobó su uso clínico hasta 1986 en Europa y 1989 en Estados Unidos.

Antes del propofol, los anestésicos intravenosos más comunes eran el tiopental (barbitúrico) y el etomidato. El tiopental tenía una vida media prolongada y causaba acumulación, mientras que el etomidato se asociaba a supresión suprarrenal. El propofol destacó inmediatamente por su perfil farmacocinético favorable: inicio de acción en 30-45 segundos, duración breve (5-10 minutos tras dosis única) y despertar rápido y lúcido, con escasa náusea postoperatoria.

Su presentación comercial más conocida es Diprivan®, aunque existen múltiples genéricos. La formulación estándar es una emulsión lipídica al 1% o 2% (10 mg/mL), de aspecto blanco lechoso, que contiene aceite de soja, huevo (lecitina) y glicerol. Esta composición es clave para entender sus contraindicaciones (alergia al huevo o soja) y su potencial riesgo de infección (al ser un medio rico en lípidos, favorece el crecimiento bacteriano si se manipula sin asepsia).


Características farmacológicas esenciales

Propiedades fisicoquímicas

  • Liposolubilidad muy alta: permite atravesar rápidamente la barrera hematoencefálica.
  • Emulsión lipídica: requiere agitación suave antes de su uso; no debe mezclarse con otros fármacos en la misma jeringa sin compatibilidad comprobada.
  • pH ligeramente alcalino (7-8.5), aunque al administrarse puede causar dolor en el sitio de inyección (por activación del sistema calicreína-cinina).

Farmacocinética

ParámetroValor típico
Inicio de acción30-45 segundos
Pico de efecto90-120 segundos
Duración (dosis única)5-10 minutos
Vida media de eliminación4-7 horas
Volumen de distribución60 L/kg (muy alto)
Unión a proteínas97-99%
MetabolismoHepático (glucuronidación e hidroxilación), extrahepático (pulmón)
ExcreciónRenal (glucurónidos)

Mecanismo de acción

El propofol actúa potenciando la acción del neurotransmisor inhibitorio GABA (ácido gamma-aminobutírico) en los receptores GABA-A. Se une a un sitio alostérico distinto al de las benzodiacepinas, aumentando la duración de la apertura del canal de cloro, lo que hiperpolariza la neurona y reduce su excitabilidad. A dosis anestésicas, también inhibe débilmente los receptores NMDA y los canales de sodio dependientes de voltaje, pero su efecto principal es GABAérgico.

Efectos sobre órganos y sistemas

  • Sistema nervioso central: pérdida de conciencia, reducción del flujo sanguíneo cerebral, disminución de la presión intracraneal y del consumo metabólico de oxígeno cerebral (efecto neuroprotector).
  • Cardiovascular: hipotensión dosis-dependiente (por vasodilatación arterial y depresión miocárdica ligera). Más marcado en pacientes hipovolémicos o ancianos.
  • Respiratorio: depresión respiratoria (apnea frecuente tras dosis de inducción), depresión del reflejo tusígeno y laríngeo.
  • Gastrointestinal: reduce náuseas y vómitos postoperatorios (efecto antiemético intrínseco).
  • Otros: disminución de la presión intraocular, efecto antipruriginoso (útil en prurito por opioides), y potencial síndrome de infusión de propofol (PRIS) con dosis altas y prolongadas.

Usos clínicos principales (evidencia basada en guías)

Inducción y mantenimiento de anestesia general

Es el agente de inducción más utilizado en quirófanos de todo el mundo. La dosis típica para inducción en adultos sanos es de 1.5-2.5 mg/kg IV, ajustando a la baja en ancianos (1-1.5 mg/kg) o pacientes hemodinámicamente inestables. Para mantenimiento, se usa en infusión continua (4-12 mg/kg/h) o mediante bombas de perfusión con sistemas TCI (Target Controlled Infusion).

Ventaja clave: despertar predecible y rápido, ideal para cirugía ambulatoria (ej. herniorrafia, artroscopia, cirugía de cataratas). El paciente suele estar despierto y orientado a los 10-15 minutos de suspender la infusión.

Sedación para procedimientos diagnósticos y terapéuticos

  • Endoscopias digestivas altas y colonoscopias: sedación consciente o profunda según necesidad. Dosis bolo de 0.5-1 mg/kg seguido de bolos de 0.25-0.5 mg/kg según respuesta.
  • Broncoscopiasprocedimientos dentales complejos o cirugía plástica menor.
  • Cardioversión eléctricabiopsia renal o punción lumbar en pacientes ansiosos.

Sedación en cuidados intensivos (UCI)

Se utiliza para sedación a corto plazo (menos de 24-48 horas) en pacientes intubados y ventilados mecánicamente, especialmente en neurocríticos por su efecto reductor de la presión intracraneal. Sin embargo, la tendencia actual (guías de la SCCM 2018) prefiere dexmedetomidina o benzodiacepinas de vida media corta para sedación prolongada, debido al riesgo de PRIS.

Manejo del estado epiléptico refractario

El propofol es una opción de segunda o tercera línea en el status epilepticus que no responde a benzodiacepinas y fenitoína/valproato. Se administra en infusión continua (2-10 mg/kg/h) con monitorización EEG. Su ventaja es su rápida supresión de la actividad epiléptica, pero requiere control estricto por riesgo de depresión cardiovascular.

Otros usos menos frecuentes

  • Migraña aguda en urgencias (en pequeñas dosis subanestésicas, 20-40 mg IV, mostró eficacia en estudios controlados).
  • Prurito refractario por colestasis o tras administración de opioides espinales.
  • Hipotermia terapéutica inducida (aunque aquí se usa más en combinación con otros sedantes).

Contraindicaciones, precauciones y efectos adversos

Contraindicaciones absolutas

  • Alergia confirmada al propofol o a cualquiera de sus excipientes (huevo, soja, aceite de ricino hidrogenado).
  • Hipersensibilidad cruzada rara, pero documentada.
  • Niños menores de 1 mes (seguridad no establecida, aunque se usa en neonatos bajo supervisión experta).
  • Pacientes con síndrome de PRIS previo (no debe reexponerse).

Situaciones de precaución (riesgo/beneficio)

  • Hipovolemia no corregida (riesgo de hipotensión severa).
  • Insuficiencia cardíaca grave (clase III-IV NYHA).
  • Hipertrigliceridemia grave (>500 mg/dL).
  • Enfermedad hepática avanzada (el metabolismo se afecta pero no es una contraindicación absoluta).
  • Obesidad mórbida: dosificar por peso corporal magro, no por peso real.

Efectos adversos comunes y graves

EfectoFrecuenciaManejo
Dolor en la inyecciónHasta 70% (si se administra en venas pequeñas)Preceder con lidocaína 20-40 mg IV o administrar en vena grande (antecubital)
Apnea dosis-dependienteMuy frecuente (30-60% tras inducción)Ventilación asistida con bolsa-mascarilla
Hipotensión transitoria20-40%Fluidos, vasopresores si es grave
Miorrizo (movimientos espontáneos)10-15%No suele requerir tratamiento
Síndrome de infusión de propofol (PRIS)Raro (<1% en UCI general, >10% en UCI pediátrica con dosis altas)Suspender propofol, soporte multiorgánico

¿Qué es el PRIS?
Es un síndrome potencialmente mortal caracterizado por acidosis metabólica, rabdomiólisis, insuficiencia renal aguda, hiperpotasemia, hipertrigliceridemia y fallo cardíaco. Ocurre con infusiones >48-72 horas y dosis >4 mg/kg/h, sobre todo en niños con enfermedades mitocondriales o en adultos con traumatismo craneoencefálico grave. La mortalidad supera el 50% si no se reconoce a tiempo.


Comparativa con otros anestésicos intravenosos

CaracterísticaPropofolTiopentalEtomidatoKetamina
Inicio de acción30-45 s30-45 s30-60 s45-90 s
Duración5-10 min5-15 min (con acumulación)5-12 min10-20 min
Efecto cardiovascularHipotensiónHipotensiónEstableHipertensión, taquicardia
Depresión respiratoriaAltaAltaModeradaBaja
DespertarRápido y lúcidoLento, con sedación residualRápidoLento, con disforia
Efecto antieméticoNoNoNo
Dolor inyecciónRaroRaroNo
CostoModeradoBajoAltoBajo
Principal indicación modernaInducción ambulatoria, TCIRaramente usadoInducción en shockInducción en asma/hipotensión

Conclusión práctica: el propofol es el rey de la anestesia ambulatoria, pero no es el mejor para pacientes en shock (ahí se prefiere etomidato) ni para procedimientos muy dolorosos sin ventilación controlada (la apnea puede ser problemática).


Consideraciones especiales en población pediátrica y geriátrica

Pediatría

  • Aprobado en niños >1 mes. La dosis de inducción es mayor que en adultos: 2.5-3.5 mg/kg (por mayor volumen de distribución central y menor unión a proteínas).
  • Riesgo aumentado de PRIS en niños menores de 3 años con infusiones prolongadas. Por ello, en UCI pediátrica se limita su uso a <48 horas.
  • El dolor en la inyección es más frecuente; se recomienda lidocaína previa (0.5-1 mg/kg) con torniquete venoso durante 30-60 segundos.

Geriatría

  • Disminución del 30-50% de la dosis inicial. Comenzar con 1-1.5 mg/kg.
  • Mayor sensibilidad a la hipotensión por rigidez arterial y uso de antihipertensivos.
  • Despertar igual de rápido, pero puede haber confusión postoperatoria (menor que con benzodiacepinas).

Controversias y dilemas éticos: ¿puede usarse propofol en sedación paliativa al final de la vida?

Una pregunta frecuente en estudiantes de bioética: ¿es ético usar propofol para sedar a un paciente terminal con sufrimiento refractario? La respuesta es compleja.

En cuidados paliativos, la sedación se realiza generalmente con midazolam (benzodiacepina) o levomepromazina (antipsicótico). El propofol no es primera línea porque:

  1. Requiere acceso venoso continuo y monitorización estrecha (frecuencia cardíaca, presión arterial, oxímetro).
  2. Su margen terapéutico es estrecho: pasar de sedación a apnea ocurre fácilmente.
  3. La familia suele interpretar el «lecho blanco» del propofol como un signo de «aceleración de la muerte».

Sin embargo, en unidades de cuidados paliativos con experiencia y en casos de delirio refractario o convulsiones no controlables, el propofol en infusión baja (0.3-1 mg/kg/h) ha demostrado ser eficaz. La clave ética está en el principio de doble efecto: la intención es aliviar el sufrimiento, no provocar la muerte, y el propofol a dosis bajas no acorta la vida si se titula correctamente.

Conclusión educativa: conocer el fármaco permite tomar decisiones informadas, pero siempre bajo supervisión de un equipo multidisciplinario y con consentimiento informado explícito.


Seguridad en la manipulación: prevención de infecciones

La emulsión lipídica del propofol es un excelente medio de cultivo bacteriano (especialmente Staphylococcus aureusCandida albicans y Bacillus cereus). Normas esenciales:

  • Usar jeringas y equipos de infusión estériles.
  • No conservar una jeringa cargada más de 6-12 horas (según normativa local).
  • Los frascos abiertos deben desecharse a las 6 horas si se ha insertado un equipo de perfusión.
  • En infusiones largas en UCI, cambiar el equipo y la jeringa cada 24 horas.

Se han descrito brotes de sepsis por propofol contaminado con consecuencias fatales. Por eso, muchos centros añaden conservantes (EDTA, metabisulfito) o utilizan sistemas de jeringa precargada de un solo uso.


Futuro e investigaciones emergentes

  • Formulaciones con conservantes menos alergénicos (sin huevo ni soja) para pacientes con alergias graves.
  • Uso en depresión resistente a tratamiento: estudios piloto muestran que infusiones subanestésicas de propofol pueden tener efecto antidepresivo rápido (similar a ketamina), pero con menos efectos psicodislépticos.
  • Propofol como neuroprotector en isquemia cerebral aguda: actualmente en fase experimental, buscando dosis óptimas sin depresión cardiovascular.
  • Sistemas de administración controlada por inteligencia artificial (closed-loop anesthesia) que ajustan la perfusión según la profundidad anestésica medida por EEG (índice biespectral).

Resultados de aprendizaje

Al finalizar la lectura completa de este artículo, el estudiante o profesional de la salud debería ser capaz de:

  1. Definir correctamente el propofol como un agente anestésico intravenoso de acción ultracorta, diferenciándolo de otros fármacos como tiopental o ketamina.
  2. Explicar su mecanismo de acción molecular (modulación alostérica positiva de receptores GABA-A) y relacionarlo con sus efectos clínicos (hipnosis, apnea, hipotensión).
  3. Calcular dosis ajustadas por peso para inducción anestésica en diferentes poblaciones (adulto sano, anciano, pediátrico, obeso).
  4. Identificar las indicaciones principales (anestesia general, sedación para procedimientos, UCI a corto plazo, status epiléptico) y las contraindicaciones absolutas (alergia a huevo/soja, PRIS previo).
  5. Reconocer los signos tempranos del síndrome de infusión de propofol (PRIS) y describir su manejo inmediato.
  6. Aplicar medidas de seguridad en la manipulación para prevenir infecciones asociadas a la emulsión lipídica.
  7. Analizar dilemas éticos relacionados con el uso de propofol en sedación paliativa al final de la vida, argumentando desde los principios de beneficencia y no maleficencia.
  8. Comparar el perfil de efectos adversos del propofol con el de otros anestésicos intravenosos en tablas comparativas.
  9. Interpretar estudios farmacocinéticos básicos (vida media, volumen de distribución) para predecir la duración de acción en situaciones clínicas concretas.
  10. Preparar una estrategia de inducción anestésica segura que incluya el manejo de la apnea post-inducción y la hipotensión predecible.

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador