Imagina que estás en medio de un examen, una práctica clínica o incluso durmiendo, y de repente notas un goteo cálido y rojo saliendo de tu nariz. ¿Pánico? No debería. La epistaxis, conocida popularmente como hemorragia nasal, es uno de los motivos de consulta más frecuentes en urgencias y atención primaria. Aunque en la mayoría de los casos es benigna y autolimitada, puede ser desde una molestia menor hasta un signo de alerta de enfermedades sistémicas graves.
En este artículo no solo aprenderás la definición técnica, sino que comprenderás la anatomía vascular nasal, las causas desglosadas por grupos etarios, los tipos de epistaxis (anterior vs posterior) y los protocolos de tratamiento actualizados. Si eres estudiante de medicina, enfermería o ciencias de la salud, este contenido te servirá como una guía rápida pero profunda para tus estudios y futura práctica clínica.
Definición de epistaxis: más allá de “sangrado de nariz”
La epistaxis se define médicamente como la hemorragia originada en el tejido de la mucosa nasal, generalmente en la porción anterior del tabique nasal (zona de Kiesselbach) o, menos frecuente pero más grave, en la porción posterior de las fosas nasales. Su origen puede ser local (trauma, inflamación) o sistémico (hipertensión, coagulopatías).
Desde el punto de vista fisiopatológico, la mucosa nasal es una de las más vascularizadas del cuerpo humano. Recibe sangre de ramas de la arteria carótida externa (principalmente la arteria esfenopalatina y la labial superior) y de la carótida interna (arteria etmoidal anterior y posterior). Esta rica irrigación, sumada a la fragilidad de sus capilares superficiales, convierte a la nariz en un sitio de predilección para las hemorragias espontáneas o inducidas.
Dato clave para estudiantes: En el 90% de los casos, el sangrado proviene del plexo de Kiesselbach (también llamado área de Little), ubicado en la porción anteroinferior del tabique nasal. Conocer esta localización es fundamental porque determina el manejo inicial.
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Clasificación de la epistaxis: anterior vs posterior
Para entender el tratamiento, primero hay que diferenciar dos grandes tipos:
Epistaxis anterior
- Origen: Plexo de Kiesselbach.
- Características: Sangrado unilateral, escaso a moderado, autolimitado o de fácil control con compresión digital.
- Población más afectada: Niños y adultos jóvenes.
- Pronóstico: Bueno, rara vez requiere hospitalización.
Epistaxis posterior
- Origen: Ramas de la arteria esfenopalatina (zona posterior del cornete inferior o medio).
- Características: Sangrado bilateral o que drena hacia la faringe (el paciente traga sangre, puede presentar hematemesis o melena). Es más abundante y difícil de controlar.
- Población más afectada: Adultos mayores de 50 años, hipertensos o con coagulopatías.
- Pronóstico: Puede requerir taponamiento posterior, cirugía o embolización.
Consejo práctico para el examen clínico: Si el paciente refiere “sentir que la sangre le baja por la garganta” y no sale por la fosa nasal anterior al inclinar la cabeza, sospecha epistaxis posterior.
Causas de la epistaxis: un enfoque por sistemas y edades
Las causas se dividen en locales y sistémicas. Para facilitar el aprendizaje, las organizaremos en una tabla mental y luego las desarrollaremos.
Causas locales (las más frecuentes)
| Causa | Mecanismo | Ejemplo clínico |
|---|---|---|
| Traumatismo | Ruptura directa de vasos | Hurgarse la nariz (rascado digital), golpes, introducción de cuerpos extraños (niños). |
| Sequedad ambiental | Resequedad y fisuras de la mucosa | Climas fríos o con calefacción intensa, uso de oxígeno por cánula nasal. |
| Rinitis y sinusitis | Inflamación que aumenta la fragilidad capilar | Rinitis alérgica, rinitis atrófica, sinusitis aguda. |
| Desviación del tabique | Exposición anormal de la mucosa a corrientes de aire | Asociado a epistaxis recurrente en el lado convexo de la desviación. |
| Neoplasias | Erosión vascular por tumor | Angiofibroma juvenil (varones adolescentes), carcinoma de senos paranasales (raro). |
Causas sistémicas (importantes en adultos mayores)
- Hipertensión arterial: Aunque es más un factor perpetuante que desencadenante directo, la HTA no controlada dificulta la hemostasia.
- Coagulopatías: Hemofilia, enfermedad de von Willebrand, trombocitopenia, insuficiencia hepática (déficit de factores de coagulación).
- Medicamentos: Anticoagulantes (warfarina, rivaroxabán, apixabán), antiagregantes (aspirina, clopidogrel).
- Enfermedades hereditarias: Telangiectasia hemorrágica hereditaria (síndrome de Rendu-Osler-Weber), con malformaciones arteriovenosas nasales.
- Embarazo: Por congestión vascular hormonal (rinitis del embarazo).
- Alcoholismo crónico: Por trombocitopenia y disfunción hepática.
Causas según grupo etario (útil para diagnóstico diferencial)
| Edad | Causas predominantes |
|---|---|
| Niños (2-10 años) | Rascado digital, cuerpo extraño, rinitis alérgica, costras. |
| Adolescentes | Angiofibroma juvenil (unilateral, recurrente, obstructivo), traumatismo deportivo. |
| Adultos (20-50 años) | Rinitis alérgica, desviación del tabique, hipertensión leve, fármacos. |
| Adultos mayores (>50 años) | Hipertensión, anticoagulantes, aterosclerosis, neoplasias. |
Tratamiento de la epistaxis: paso a paso (desde primeros auxilios hasta cirugía)
El manejo sigue un algoritmo de menor a mayor invasividad. Como estudiante, debes memorizar esta secuencia.
Manejo inicial inmediato (primeros auxilios)
- Posición del paciente: Sentado, con el tronco ligeramente inclinado hacia adelante (NUNCA hacia atrás, para evitar deglución de sangre y aspiración).
- Compresión digital: Prensar suavemente las alas de la nariz (parte blanda) contra el tabique durante 5-10 minutos sin interrupción.
- Aplicación de frío local: Compresas frías o hielo envuelto en un paño sobre el puente nasal (vasoconstricción por reflejo).
- Descongestionantes tópicos: Si está disponible, aplicar oximetazolina o fenilefrina en aerosol (2-3 puff en la fosa sangrante). Esto es especialmente útil en epistaxis anterior.
Manejo por el profesional de salud
Si el sangrado persiste tras 15-20 minutos de compresión o es de origen posterior:
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A. Cauterización química o eléctrica
- Indicación: Epistaxis anterior recurrente con punto sangrante visible.
- Técnica: Anestesia tópica con lidocaína/epinefrina, luego cauterio con nitrato de plata (químico) o electrocauterio. Solo se cauteriza la zona del vaso, no áreas extensas.
B. Taponamiento nasal
- Anterior: Con gasa lubricada con pomada antibiótica o con balón de Foley pediátrico (adaptado) o tapones de esponja de polivinilo (Merocel®). Se retira a las 24-48 horas.
- Posterior: Requiere taponamiento con sonda de Foley de 12-14 Fr (inflar el balón en la rinofaringe) o tapones posteriores específicos. Esto siempre requiere hospitalización y a menudo antibióticos profilácticos (riesgo de sinusitis y síndrome de shock tóxico).
C. Tratamiento farmacológico sistémico
- Ácido tranexámico: 1 g VO o IV en epistaxis grave, especialmente en pacientes con coagulopatía.
- Control de presión arterial: Si hay HTA >160/90, tratar con antihipertensivos de acción corta (labetalol, urapidilo) bajo monitorización.
D. Tratamiento quirúrgico y endovascular
- Ligadura arterial: De la arteria esfenopalatina por vía endoscópica (gold standard en epistaxis refractaria). También ligadura de etmoidal anterior o maxilar interna.
- Embolización: Por radiología intervencionista, indicada cuando falla la cirugía o hay alto riesgo quirúrgico.
Criterios de derivación a urgencias (no manejables en casa)
- Sangrado que no cede tras 20 minutos de compresión correcta.
- Epistaxis recurrente (más de 3-4 episodios por semana).
- Paciente anticoagulado o con diátesis hemorrágica conocida.
- Signos de inestabilidad hemodinámica (palidez, taquicardia, hipotensión).
- Sospecha de epistaxis posterior (deglución de sangre, sangrado bilateral).
Complicaciones de la epistaxis (lo que no enseñan en los libros básicos)
Aunque poco frecuentes, debes conocerlas para tu examen y práctica clínica:
- Anemia ferropénica por pérdidas crónicas recurrentes.
- Hematemesis y melena por deglución de sangre (puede simular una hemorragia digestiva).
- Sinusitis por taponamiento (hasta 25% si se deja >72 horas).
- Síndrome de shock tóxico estreptocócico (raro, asociado a taponamiento prolongado).
- Aspiración pulmonar (en pacientes con nivel de conciencia disminuido).
- Necrosis del tabique por cauterización excesiva o compresión intensa.
Prevención: consejos para pacientes y estudiantes
La prevención es parte fundamental del manejo integral:
- Humedad ambiental: Uso de humidificadores en invierno o climas secos.
- Lubricación nasal: Aplicación de solución salina o gel nasal (rinolubricante) dos veces al día.
- Evitar el rascado nasal: Especialmente en niños y adultos con rinitis alérgica.
- Cortar uñas en pacientes pediátricos.
- Control de factores sistémicos: Presión arterial óptima (<130/80), ajuste de anticoagulantes si hay epistaxis recurrente.
- Evitar AINEs (ibuprofeno, naproxeno) en pacientes predispuestos.
Resultados de aprendizaje
Después de leer este artículo, el estudiante será capaz de:
- Definir con precisión el término epistaxis y describir su base anatómica vascular, identificando el plexo de Kiesselbach como el sitio más común de sangrado.
- Clasificar una epistaxis en anterior o posterior según la clínica, la localización del sangrado y la conducta terapéutica inicial.
- Diferenciar las causas locales de las sistémicas y asociar cada grupo etario con las etiologías más probables (niños: rascado; adultos mayores: HTA y anticoagulantes).
- Ejecutar el algoritmo de primeros auxilios para epistaxis (posición, compresión, frío, descongestionantes) y saber cuándo derivar a un servicio de urgencias.
- Describir los escalones terapéuticos: compresión → cauterización → taponamiento anterior → taponamiento posterior → ligadura/embolización.
- Reconocer las complicaciones potenciales (anemia, shock tóxico, sinusitis) y las medidas preventivas a largo plazo.
- Aplicar este conocimiento en casos clínicos simulados, incluyendo el manejo de un paciente anticoagulado con epistaxis recurrente.
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