¿Qué son las vellosidades coriónicas? – Muestreo y definición

Rodrigo Ricardo Publicado el 26 enero, 2024 8 minutos y 45 segundos de lectura

En las primeras semanas de embarazo, una estructura microscópica se convierte en protagonista silenciosa del desarrollo fetal: las vellosidades coriónicas. Si has escuchado hablar de la biopsia de vellosidades coriónicas (BVC) o estudias embriología, probablemente te preguntas qué son exactamente, por qué son tan importantes y cómo se relacionan con el diagnóstico prenatal. En este artículo responderemos de forma clara y rigurosa estas preguntas, para que comprendas desde su origen hasta su aplicación clínica.

Definición: ¿Qué son las vellosidades coriónicas?

Las vellosidades coriónicas son prolongaciones digitiformes (con forma de dedo) que emergen de la superficie externa del corion, la membrana fetal más externa. Se forman durante la segunda semana de gestación y alcanzan su máximo desarrollo entre las semanas 6 y 12. Están compuestas por un núcleo central de tejido conjuntivo laxo que contiene vasos sanguíneos fetales, y una capa externa de dos tipos celulares: citotrofoblasto (capa interna) y sincitiotrofoblasto (capa externa multinucleada).

Su función principal es doble: permitir el intercambio de gases, nutrientes y desechos entre la madre y el feto, y fijar el embrión a la pared uterina formando la porción fetal de la placenta. Dicho de otro modo: son la unidad funcional más pequeña de la interfaz materno-fetal.

Origen embriológico: del blastocisto a las vellosidades

Para entenderlas a fondo, hay que remontarse al día 7-8 postfertilización. Tras la implantación del blastocisto en el endometrio, el trofoblasto (capa celular externa) se diferencia en:

  • Citotrofoblasto: células mononucleadas con alta capacidad mitótica.
  • Sincitiotrofoblasto: masa multinucleada sin límites celulares nítidos, invasiva.

Hacia el día 12, el mesodermo extraembrionario invade el interior del trofoblasto y forma el corion primario. Poco después, el mesodermo forma ejes de tejido conjuntivo que se introducen en las masas sincitiales, creando las primeras vellosidades coriónicas primarias. Con la vascularización (semana 3), pasan a ser vellosidades terciarias o definitivas.

Tipos de vellosidades coriónicas según su desarrollo y localización

No todas las vellosidades son iguales. Clínicamente se clasifican en:

TipoCaracterísticasFunción
Vellosidades primariasSolo trofoblasto (sin mesodermo)Primeras en aparecer, poco duraderas
Vellosidades secundariasTrofoblasto + mesodermo (sin vasos)Andamio estructural
Vellosidades terciariasTrofoblasto + mesodermo + vasos sanguíneos fetalesIntercambio metabólico
Vellosidades flotantes (o libres)Bañadas directamente por sangre materna en el espacio intervellosoMáxima superficie de intercambio
Vellosidades de anclaje (o troncales)Se fijan a la decidua basal maternaEstabilidad mecánica de la placenta

Además, según su maduración a lo largo del embarazo, hablamos de vellosidades mesenquimatosas, inmaduras, intermedias y terminales (estas últimas son las más especializadas en el intercambio a partir del séptimo mes).

Histología detallada: capas celulares y matriz extracelular

Observadas al microscopio óptico, las vellosidades coriónicas maduras muestran:

  1. Sincitiotrofoblasto: capa externa con microvellosidades apicales (aumentan la absorción). Contiene vesículas pinocíticas y lisosomas. Produce hormonas como hCG (gonadotropina coriónica humana), estrógenos y progesterona.
  2. Citotrofoblasto: capa de células cúbicas o cilíndricas bajas, por debajo del sincitio. Es más prominente en el primer trimestre y desaparece casi por completo al final del embarazo.
  3. Membrana basal: separa el trofoblasto del estroma vellositario.
  4. Estroma vellositario: tejido conjuntivo laxo con células mesenquimatosas, fibroblastos, macrófagos (células de Hofbauer) y matriz extracelular rica en colágeno y proteoglicanos.
  5. Capilares fetales: vasos endoteliales que contienen sangre fetal. La cercanía entre el capilar fetal y el sincitiotrofoblasto define la eficacia del intercambio (barrera placentaria).

La barrera placentaria en las vellosidades terciarias está formada por: sincitiotrofoblasto → citotrofoblasto (discontinuo en trimestres avanzados) → membrana basal → endotelio capilar fetal. Su espesor disminuye progresivamente, facilitando el intercambio.

Función fisiológica: más allá del intercambio de nutrientes

  • Intercambio gaseoso: el oxígeno difunde desde la sangre materna (en el espacio intervelloso) hacia la sangre fetal; el CO₂ hace el camino inverso.
  • Nutrición fetal: glucosa, aminoácidos, ácidos grasos, vitaminas y minerales (hierro, calcio) se transportan activamente.
  • Eliminación de desechos: urea, ácido úrico y bilirrubina conjugada pasan de la sangre fetal a la materna.
  • Función endocrina: el sincitiotrofoblasto secreta hCG (mantiene el cuerpo lúteo), lactógeno placentario (modifica el metabolismo materno), estriol y progesterona.
  • Protección inmunológica: evita el rechazo materno del feto semialogénico mediante la expresión de HLA-G y otras moléculas inmunomoduladoras.
  • Barrera contra infecciones (relativa): algunos patógenos como Toxoplasma gondii, citomegalovirus o Treponema pallidum pueden atravesarla, mientras que otros no.

Muestreo de vellosidades coriónicas (BVC): definición y procedimiento

La biopsia de vellosidades coriónicas (BVC) es una prueba de diagnóstico prenatal invasiva que consiste en obtener una pequeña muestra de las vellosidades coriónicas entre las semanas 10 y 13+6 de gestación (óptimo a las 11-12 semanas). Se realiza bajo control ecográfico continuo.

Indicaciones principales

  • Edad materna avanzada (>35 años, riesgo de aneuploidías).
  • Antecedente de hijo con cromosomopatía (trisomías 21, 18, 13).
  • Padres portadores de reordenamientos cromosómicos balanceados (translocaciones, inversiones).
  • Riesgo elevado en cribado de primer trimestre (triple screening o test de ADN fetal libre).
  • Diagnóstico de enfermedades monogénicas (fibrosis quística, talasemia, hemofilia, etc.) cuando se conoce la mutación familiar.
  • Estudio de metabolopatías hereditarias.

Tipos de abordaje

VíaCaracterísticasVentajasInconvenientes
TransabdominalAguja fina a través de la pared abdominalMenor riesgo de infección; más usadaRequiere que la placenta esté en pared anterior o fondo uterino
TranscervicalCatéter a través del cérvix y el orificio cervical internoÚtil en placenta posteriorMayor riesgo de rotura de membranas (muy baja incidencia actual)

Pasos del procedimiento

  1. Ecografía previa para localizar placenta, bolsa gestacional, latido fetal y medir translucencia nucal si procede.
  2. Antisepsia abdominal o vaginal.
  3. Anestesia local (transabdominal) o no necesaria (transcervical).
  4. Guiado ecográfico en tiempo real: introducción de la aguja o catéter hasta el borde placentario.
  5. Aspiración de 5-15 mg de vellosidades (no más para evitar daño fetal).
  6. Confirmación macroscópica y microscópica de que el tejido es coriónico (no decidua materna).
  7. Extracción de la aguja y control ecográfico post-procedimiento.

Complicaciones y riesgos (basados en evidencia actual)

  • Pérdida fetal: 0,2-0,5% adicional al riesgo basal, ligeramente superior a la amniocentesis en manos expertas (diferencia no significativa si se realiza tras la semana 10).
  • Rotura prematura de membranas: <1%.
  • Infección intrauterina: extremadamente rara (<0,1%).
  • Sangrado vaginal leve (más frecuente en vía transcervical).
  • Deformidades graves de extremidades (riesgo descrito en estudios antiguos si se realiza antes de la semana 9; actualmente contraindicado hacerlo antes de la semana 10).
  • Isoinmunización Rh: prevenible con inmunoglobulina anti-D en madre Rh negativa.

Análisis de la muestra: ¿qué estudian?

  • Cariotipo convencional: requiere cultivo celular (10-14 días). Detecta aneuploidías, deleciones, duplicaciones grandes.
  • FISH (hibridación in situ fluorescente): resultados en 24-48 horas para cromosomas 13, 18, 21, X e Y.
  • Array CGH (microarrays): detecta microdeleciones y microduplicaciones.
  • Estudio de ADN: para enfermedades monogénicas (PCR, secuenciación).
  • Estudio enzimático: para errores congénitos del metabolismo.

Ventajas frente a la amniocentesis

  • Precocidad: resultados disponibles en el primer trimestre, lo que permite una interrupción legal del embarazo más temprana (si se desea) con menor morbilidad materna.
  • Resultados rápidos en aneuploidías mediante FISH.
  • No requiere cultivo prolongado para el estudio directo de vellosidades (técnica de «corto plazo» para cromosomas).

Limitaciones importantes

  • Mosaicismo confinado a la placenta (MCP): hasta el 2% de los casos, las células de la vellosidad tienen una alteración cromosómica que no está presente en el feto. Obliga a confirmar con amniocentesis (análisis de células fetales verdaderas).
  • No detecta defectos del tubo neural (espina bífida, anencefalia). Para eso se necesita alfafetoproteína en líquido amniótico o ecografía.
  • No evalúa el líquido amniótico (infecciones, madurez pulmonar, etc.).

Diferencias clave entre BVC y amniocentesis

ParámetroBVC (vellosidades coriónicas)Amniocentesis
Semana de realización10-13+615-20
Tejido analizadoTejido placentario (origen fetal)Células fetales descamadas en líquido amniótico
Riesgo de aborto0,2-0,5%0,1-0,3%
Detección de defectos de tubo neuralNoSí (mediante alfafetoproteína)
Mosaicismo placentarioSí (limitación)No (más representativo del feto)
Tiempo de resultado (cariotipo)7-14 días10-21 días

Relevancia clínica y educativa: ¿por qué estudiar las vellosidades coriónicas?

Para el estudiante de medicina, biología o enfermería, dominar este tema implica comprender la base de la circulación útero-placentaria, los mecanismos de tolerancia inmunológica en el embarazo y el fundamento de las pruebas invasivas de diagnóstico prenatal. Además, el análisis histológico de las vellosidades permite diagnosticar patologías gestacionales como la mola hidatiforme (proliferación trofoblástica con degeneración quística de las vellosidades) o la corioamnionitis.

En investigación, las vellosidades coriónicas también se utilizan para estudiar el efecto de fármacos sobre la barrera placentaria (modelos de perfusión ex vivo) y para la obtención de células madre mesenquimatosas con potencial regenerativo.


Resultados de aprendizaje

Después de leer este artículo completo, el estudiante será capaz de:

  1. Definir con precisión qué son las vellosidades coriónicas y explicar su origen embriológico desde el blastocisto hasta la vellosidad terciaria.
  2. Clasificar los diferentes tipos de vellosidades (primarias, secundarias, terciarias, flotantes y de anclaje) según su estructura y función.
  3. Describir la histología de una vellosidad coriónica madura, identificando cada capa (sincitiotrofoblasto, citotrofoblasto, estroma, capilares fetales) y la barrera placentaria.
  4. Explicar las funciones fisiológicas clave: intercambio de gases y nutrientes, función endocrina (hCG, lactógeno placentario) y protección inmunológica.
  5. Enumerar las indicaciones médicas para realizar una biopsia de vellosidades coriónicas (BVC) en el primer trimestre del embarazo.
  6. Diferenciar los abordajes transabdominal y transcervical, señalando sus ventajas y riesgos relativos.
  7. Interpretar las complicaciones potenciales de la BVC (pérdida fetal, mosaicismo confinado a la placenta, deformidades por procedimiento precoz) y su frecuencia real.
  8. Comparar la BVC con la amniocentesis en términos de momento gestacional, tipo de muestra, aplicaciones y limitaciones diagnósticas.
  9. Reconocer que el mosaicismo confinado a la placenta es una limitación que puede obligar a una amniocentesis confirmatoria.
  10. Aplicar este conocimiento a la interpretación de casos clínicos relacionados con diagnóstico prenatal y patología placentaria (mola hidatiforme, retraso de crecimiento intrauterino asociado a insuficiencia placentaria).

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador