Promoción del desarrollo de la motricidad fina en los bebés

Rodrigo Ricardo Publicado el 16 noviembre, 2020 4 minutos y 3 segundos de lectura

La importancia del desarrollo de la motricidad fina

La gente usa la motricidad fina a diario. Las habilidades motoras finas , o habilidades que utilizan músculos más pequeños, son necesarias para comer, vestirse y escribir o dibujar. Los artistas utilizan la motricidad fina para crear pinturas y esculturas con una cantidad sorprendente de detalles. Los músicos tocan instrumentos. Los artesanos construyen y detallan muebles y casas. Estas no son habilidades que aparecen mágicamente algún día. Se desarrollan y mejoran a lo largo de nuestra vida, comenzando durante la infancia. Es importante que los cuidadores brinden oportunidades para desarrollar la motricidad fina cuando cuidan a los bebés.

Habilidades motoras finas que deben desarrollarse

Durante la infancia, las habilidades motoras finas tienden a comenzar a desarrollarse en la cabeza y descender por el cuerpo hasta los pies. Los bebés aprenderán primero a controlar su cabeza, luego sus manos y finalmente sus piernas y pies. A medida que desarrollen habilidades para usar las manos y los brazos, aprenderán a agarrar cosas y soltarlas. Al principio, agarrar puede ser involuntario, pero eventualmente aprenderán a tomar y soltar cosas cuando se lo ordenen. Aprenderán a tirar, empujar y lanzar mientras juegan y exploran objetos en el mundo que los rodea. Explorarán objetos tocándolos con los dedos y con la boca, aprendiendo sobre texturas y sabores. La coordinación mano-ojo comenzará a desarrollarse y los bebés obtendrán más control sobre su capacidad para levantar y sostener, arrojar o soltar elementos específicos que les interesan.

El papel del cuidador en el desarrollo de la motricidad fina

El papel del cuidador en el desarrollo de la motricidad fina no suele ser el de un maestro, aunque puede haber excepciones a esta regla en los niños con retrasos en el desarrollo. Los bebés tienen un impulso interno para explorar el mundo que los rodea. El cuidador debe facilitar el desarrollo de las habilidades motoras finas proporcionando el entorno apropiado para que los bebés exploren. Proporcione juguetes que animen a los bebés a tirar y empujar, como un carro de juguete o una excavadora. Dé a los bebés la capacidad de alimentarse por sí mismos y podrán volverse un poco más autosuficientes mientras desarrollan la coordinación ojo-mano.

Una vez que los bebés sean un poco mayores, incluya cosas como un balde y objetos de colores brillantes para colocar en él para que los bebés puedan practicar cómo llenar el balde y cargarlo. Si está al aire libre, jugar con una caja de arena, un balde y una pala es una forma atractiva para que los bebés practiquen sus habilidades motoras finas. Aproximadamente al año de edad, los juguetes que permiten a los bebés colocar objetos en agujeros de forma adecuada pueden ayudar a desarrollar habilidades de razonamiento junto con habilidades motoras finas. Los bloques que se pueden usar para construir torres son una excelente manera de promover tanto el razonamiento como la coordinación mano-ojo.

Independientemente de los juguetes que elija, recuerde que su función no es forzar el desarrollo de los bebés bajo su cuidado, sino proporcionarles un entorno seguro e interesante para explorar su mundo y experimentar plenamente cada etapa del desarrollo antes de pasar naturalmente a la siguiente etapa. Mantenga una variedad de juguetes en colores brillantes que capten el interés de los bebés. Recuerda que exploran por boca y dedos, así que asegúrate de que no haya objetos peligrosos que manipular o cosas que puedan ser peligrosas si se llevan a la boca o se tragan. Luego, permita que los bebés los exploren y elógielos a medida que aprenden nuevas habilidades.

Resumen de la lección

Las habilidades motoras finas , habilidades que utilizan grupos de músculos más pequeños, comienzan a desarrollarse durante la infancia. Los bebés explorarán el mundo que los rodea de forma natural. Aprenderán a agarrar, dejar caer, arrojar, empujar, tirar, dedos y objetos de la boca a medida que desarrollan la coordinación ojo-mano. Los cuidadores deben asegurarse de que los artículos dañinos estén bloqueados o fuera de su alcance y proporcionar una variedad de juguetes coloridos como carros de juguete, cubos y palas, así como actividades de clasificación de formas para facilitar el desarrollo de la motricidad fina. Los bebés deben tener tiempo para explorar estos juguetes y probar cosas como alimentarse por sí mismos para desarrollar la coordinación ojo-mano. Construya este entorno, luego elogie a los bebés a medida que aprenden nuevas habilidades sin presionarlos para que se desarrollen demasiado rápido. Esto permitirá que los bebés aprendan de forma natural en un entorno positivo y estimulante.

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador