¿Cuál es la diferencia entre bacteriemia y sepsis?

Publicado el 5 noviembre, 2020

Bacteremia y sepsis

¿Alguna vez ha oído hablar de bacteriemia y sepsis? Algunas personas los utilizan erróneamente como sinónimos. Si bien los dos términos no son sinónimos, pueden estar relacionados entre sí. Comencemos echando un vistazo a cómo la bacteriemia y la sepsis se diferencian entre sí.

Definiciones

La bacteriemia se refiere a la presencia de bacterias en la sangre. ‘Bacter-‘ se refiere a bacterias y ‘-emia’ se refiere a una condición o estado de la sangre. Entonces, la bacteriemia es una bacteria en el torrente sanguíneo. Eso es. Muchas veces, la bacteriemia no causa ningún signo ni síntoma.

La sepsis es un término que es un poco más complejo. La palabra sepsis nos viene de la palabra griega ‘sepein’ o ‘sepsis’, que significa putrefacción o descomposición o descomposición de una sustancia orgánica debido a la acción bacteriana.

Sepsis: síntomas

La sepsis es un síndrome clínico, una colección de signos y síntomas. Las señales son pruebas objetivas que apuntan a un problema. Por ejemplo, la temperatura se puede medir objetivamente con un termómetro. Por tanto, la fiebre es un signo de enfermedad. Los síntomas son pruebas subjetivas con respecto a una afección. El dolor es un síntoma porque no podemos medirlo objetivamente, sino que dependemos de las interpretaciones de los pacientes de su dolor para cuantificarlo.

Los signos y síntomas asociados con la sepsis son el resultado de una respuesta abrumadora o exagerada del sistema inmunológico a una infección sistémica o generalizada. Los signos y síntomas incluyen:

  • Fiebre
  • Una frecuencia cardíaca rápida
  • Una frecuencia respiratoria rápida y superficial.
  • Confusión
  • Hipotensión (presión arterial anormalmente baja), conocida en casos graves de sepsis como shock séptico.

Piense en la sepsis como la reacción abrumadora del sistema inmunológico a un agente infeccioso o un producto tóxico. El agente infeccioso es comúnmente de origen bacteriano.

Sepsis bacteriana

La bacteriemia puede provocar sepsis, pero no tiene por qué hacerlo. Cuando la bacteriemia conduce a la sepsis, la llamamos sepsis bacteriana . En este escenario, las bacterias de alguna manera encontraron su camino hacia el torrente sanguíneo de una persona. Esto podría ser el resultado de una neumonía o el uso de una aguja sucia al inyectarse una droga. La bacteria puede diseminarse a varios tejidos y órganos desde allí. Algunas de estas bacterias también pueden producir toxinas.

Independientemente de la causa, su sistema inmunológico no responde amablemente a la situación. El sistema inmunológico tiene la tarea de matar agentes infecciosos como bacterias con bioquímicos y células. Cuando detecta las bacterias o sus productos tóxicos, el sistema inmunológico libera varios bioquímicos protectores. Estos bioquímicos, o las hormonas de las que desencadenan la liberación, terminan provocando los signos y síntomas que vemos en la sepsis.

Resumen de la lección

La bacteriemia es una bacteria en el torrente sanguíneo de una persona. La sepsis es un síndrome clínico que se deriva de una respuesta abrumadora del sistema inmunológico a una infección sistémica. Esta infección suele ser de naturaleza bacteriana.

La bacteriemia no tiene por qué causar ningún signo o síntoma. La sepsis, por otro lado, causa frecuencia cardíaca y respiratoria rápida, confusión, fiebre e hipotensión, entre otros signos y síntomas.

La sepsis bacteriana es una bacteriemia sintomática. Sin embargo, la bacteriemia no siempre conduce a la sepsis.

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