Terapia centrada en la persona: metas y técnicas

Rodrigo Ricardo Publicado el 15 noviembre, 2020 5 minutos y 7 segundos de lectura

La metáfora de la bellota

Imaginemos una bellota que ha caído de un roble. Esta bellota tiene el potencial de convertirse en un poderoso roble. Dadas las condiciones adecuadas, crecerá automáticamente y logrará este resultado. Las personas, como la bellota, también buscan crecer continuamente de manera positiva.

Esta idea de luchar por la realización, la realización, la autonomía, la autodeterminación y la perfección se conoce como tendencia de actualización . Esta idea es esencial para el proceso de terapia centrada en la persona. La terapia centrada en la persona es una forma no directiva de terapia de conversación con una visión positiva de la naturaleza humana. En ocasiones, esto también se denomina «terapia centrada en el cliente».

La terapia centrada en la persona se basa en la creencia positiva de que el individuo tiene la capacidad inherente de avanzar hacia un estado de salud mental positiva, al igual que la bellota tiene la capacidad inherente de convertirse en un roble.

Relación terapéutica

¿Cuál es el papel del consejero en la terapia centrada en la persona y cómo es su relación con el cliente?

Antes de discutir esto más a fondo, recordemos que la terapia centrada en la persona se basa en la idea de que una persona creará su propio crecimiento personal dadas las circunstancias apropiadas.

Piense en la metáfora de la bellota. Imagina que llega una ardilla y entierra una bellota. La bellota ahora está enterrada en el suelo que aporta nutrientes y que necesita para convertirse en un roble. El consejero en la terapia centrada en la persona es muy parecido a esta ardilla, que proporciona un entorno enriquecedor en el que una persona puede alcanzar su potencial inherente.

Esto significa que el consejero no controla el entorno terapéutico, interpreta el comportamiento del cliente ni evalúa sus decisiones. En cambio, están allí para proporcionar un entorno positivo para que sus clientes experimenten el crecimiento del que son capaces.

Metas y técnicas

En la terapia centrada en la persona, la atención se centra en la persona, no en el problema. El objetivo es que el cliente logre una mayor independencia. Esto permitirá al cliente afrontar mejor los problemas actuales y futuros que pueda afrontar.

Hay cuatro objetivos básicos que una persona logrará en una terapia centrada en la persona exitosa. Se abrirán a la experiencia, aprenderán a confiar en sí mismos, desarrollarán una evaluación interna de sí mismos y estarán dispuestos a seguir creciendo.

La técnica principal involucrada en la terapia centrada en la persona es la reflexión . En pocas palabras, esta es una reafirmación de lo que dice el cliente. La reflexión, cuando se practica correctamente, mostrará una comprensión de la situación del cliente y mostrará empatía.

Sin embargo, la terapia centrada en la persona no se basa en técnicas o evaluaciones formales. En cambio, la calidad de la relación terapéutica se considera el factor más importante. La capacidad de un consejero para establecer una conexión sólida con su cliente es el factor crítico en el éxito de la terapia centrada en la persona.

¿Recuerdas la metáfora de la bellota? El cliente es la bellota y el consejero es la ardilla. La fuerte relación entre el consejero y el cliente es el suelo rico en nutrientes donde la ardilla entierra la bellota. La relación del consejero con el cliente nutre su crecimiento psicológico exitoso, al igual que el suelo nutre la bellota hasta que se convierte en un roble.

Una de las principales ventajas de la terapia centrada en la persona son sus aplicaciones transculturales. La terapia centrada en la persona ha tenido un impacto global y se ha adaptado para adaptarse a muchas culturas de todo el mundo. Carl Rogers, el padre fundador de la terapia centrada en la persona, incluso fue nominado al Premio Nobel de la Paz por su trabajo en la promoción de la comunicación intercultural.

Un inconveniente de la terapia centrada en la persona es que muchos clientes acuden al asesoramiento buscando más estructura de la que ofrece el enfoque centrado en la persona. Además, puede ser necesario un enfoque más directivo con ciertos clientes.

Resumen de la lección

La terapia centrada en la persona es una forma no directiva de terapia de conversación con una visión positiva de la naturaleza humana. Se basa en la creencia de que una persona tiene el potencial inherente de un crecimiento personal positivo. Esta idea de esforzarse hacia la realización, la realización, la autonomía, la autodeterminación y la perfección se conoce como tendencia de actualización . Un consejero puede nutrir a un cliente con una relación positiva, al igual que una bellota puede ser enterrada en un suelo rico en nutrientes por una ardilla y convertirse en un poderoso roble.

En la terapia centrada en la persona, la atención se centra en la persona, no en el problema, y ​​hay cuatro objetivos básicos que una persona logrará si la terapia tiene éxito. Se abrirán a la experiencia, aprenderán a confiar en sí mismos, desarrollarán una evaluación interna de sí mismos y estarán dispuestos a seguir creciendo.

La técnica principal involucrada en la terapia centrada en la persona es la reflexión . En pocas palabras, esta es una reafirmación de lo que dice el cliente. Sin embargo, la terapia centrada en la persona no se basa en técnicas o evaluaciones formales.

Se considera que el factor más importante en la terapia centrada en la persona es la calidad de la relación terapéutica entre el cliente y el consejero.

Los resultados del aprendizaje

Cuando termine esta lección, debería poder:

  • Explica qué es la terapia centrada en la persona.
  • Identificar los cuatro objetivos básicos de la terapia.
  • Describe la técnica de reflexión.

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador