Rodrigo Ricardo

Técnicas no violentas de intervención en crisis y reducción de la tensión para enfermeras

Publicado el 5 noviembre, 2020

Caso de estudio

Wendy es una nueva enfermera de la sala de emergencias que recientemente tomó una clase de educación continua sobre intervención en crisis en el lugar de trabajo. Ella está atendiendo a un hombre de 80 años con antecedentes de demencia que fue llevado a urgencias por dolor en el pecho. Tras la evaluación inicial, Wendy se da cuenta de que el hombre aprieta la mandíbula, tiene las manos en puños y no hace contacto visual con ella. Dice: ‘No quiero estar aquí. Solo quiero irme a casa y morir ‘. ¿Cuáles son las señales de alerta que deberían alertar a Wendy sobre la posibilidad de que ocurra una situación violenta? ¿Qué puede hacer Wendy para ayudar a calmar la situación?

¿Qué es una crisis?

Como profesional de la salud, seguramente se encontrará con situaciones que requieran técnicas de desescalada y difusión. Muchas enfermeras se sienten seguras mientras satisfacen las necesidades físicas de sus pacientes, y se sienten mucho menos cómodas al lidiar con las emociones de sus pacientes, las familias de sus pacientes y otros visitantes que puedan encontrar en el entorno de atención médica.

La definición simple de una crisis es un problema que cambia la vida o un cambio en la vida de una persona, en este caso, su salud. Sin embargo, lo que constituye una crisis es subjetivo y depende de varios otros factores. Al igual que el dolor es lo que el paciente dice que es, una crisis también depende de lo que el paciente y la familia piensan y sienten. Algunos factores que pueden afectar lo que una persona percibe como una crisis son la habilidad de afrontamiento de la persona involucrada, el nivel de estrés de la persona cuando ocurre la situación, si el evento se esperaba o no, e incluso cómo reaccionan sus seres queridos al evento. .

Señales de una crisis de comportamiento

Algunas de las señales obvias de que una persona está en una crisis son el llanto, los gritos y, a veces, la violencia. Sin embargo, es importante poder reconocer los signos sutiles antes de que la crisis se intensifique. Estos signos menos obvios pueden incluir abstinencia, falta de contacto visual o hablar en monosílabos. Al igual que con el paciente de nuestro estudio de caso, Wendy debería reconocer que la tensión en la mandíbula y las manos podría ser indicativa de que ha entrado en “modo de crisis”. Además, que no hará contacto visual con ella y ha verbalizado que no quiere estar en el hospital debería alertarla de que esta paciente se encuentra en un estado de crisis. El historial de demencia de la paciente también podría indicar que esta situación puede empeorar rápidamente y perder el control si no utiliza su capacitación en intervención en crisis.

En casi todas las situaciones de crisis, la persona experimenta una necesidad insatisfecha. Ya sea que la necesidad sea física (como sentir dolor) o emocional (sentir una pérdida de control o falta de información por parte de su equipo de atención), la persona generalmente se comporta mal debido a una necesidad que no se está satisfaciendo.

Protocolos de enfermería y técnicas de desescalada

Cada lugar de trabajo tiene sus propias políticas y procedimientos de intervención en crisis. Lo más importante es saber cómo le está respondiendo al paciente o familiar. Responder con ira u hostilidad solo agravará aún más la situación. Es importante mantener la calma, escuchar al paciente, validar sus sentimientos y ofrecer su ayuda.


Desescalación

Al reducir la escalada de una crisis, es fundamental generar confianza. Hay tres pasos que siempre deben tomarse durante una intervención en crisis.

  1. Desarrollar una alianza: esto es fundamental para establecer una buena relación con un paciente o un miembro de la familia. Necesitan saber que usted está en su equipo, que los defiende y desea lo mejor para ellos.
  2. Recopile información: es importante que el paciente confíe en que usted tiene los conocimientos necesarios para ayudarlo en una situación. A veces, esto es tan simple como familiarizarse con los recursos que están disponibles para ellos. Esta información debe transmitirse al paciente para que pueda tomar decisiones con respecto a su atención y mantener un control parcial de la situación.
  3. Resolución de problemas: una vez que el paciente ha tomado una decisión, debemos ayudarlo a mantener el mayor control posible. Debemos ayudarlos a establecer metas realistas para sí mismos y mantener expectativas realistas.

El paciente de nuestro estudio de caso se siente enojado porque está en el hospital. Algunas cosas que Wendy puede hacer para aliviar la situación sería escucharlo, expresarle que entiende que él está molesto y que no quiere estar en el hospital, y preguntarle qué puede hacer para ayudarlo mientras está allí.

Instituto de Prevención de Crisis (CPI)

El organismo rector para la intervención en crisis, CPI, es reconocido mundialmente por las técnicas que enseña para responder a las crisis no violentas. Enseña el reconocimiento temprano de comportamientos que pueden conducir a una crisis. Según su modelo, la ansiedad suele ser el primer nivel de comportamiento que puede indicar una crisis. Es importante reconocer los cambios de comportamiento en este nivel antes de que se conviertan en defensivos (deslizar, lanzar) y, finalmente, en un comportamiento de rabieta (una pérdida total de control que puede volverse violenta).

Al responder a estos comportamientos, el CPI enfatiza los comportamientos de apoyo como escuchar y reconocer al paciente. También fomentan el cambio de ambiente, si es necesario, a un lugar con estímulos disminuidos y sin público. A continuación, promueven técnicas directivas como establecer límites y límites. Al implementar estas técnicas, se reduce el número de lesiones para el personal y los pacientes y aumenta la confianza en los trabajadores de la salud cuando se enfrentan a situaciones de crisis, lo que los ayuda a sentirse seguros en el trabajo.

Resumen de la lección

Es importante poder reconocer los signos de ira antes de que se intensifiquen. Gritar y llorar son algunos de los signos más obvios de enojo, pero es importante estar atento a los signos más sutiles, como retraimiento, falta de contacto visual o hablar con monosílabos. Una vez que reconozca estos signos como un potencial de escalada de la crisis , es importante ayudar al paciente o familiar a sentirse escuchado escuchando, validando sus sentimientos y ofreciendo su ayuda. Los tres pasos que se deben tomar para reducir la escalada de una crisis son desarrollar una alianza, recopilar información y resolver el problema. Estos pasos ayudarán a establecer la confianza del paciente, así como a mantener un sentido de control sobre la situación.

Descargo de responsabilidad médica: la información de este sitio es solo para su información y no sustituye el consejo médico profesional.

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