Teoría del comportamiento planificado: definición, ejemplos y utilidad

Rodrigo Ricardo Publicado el 16 noviembre, 2020 4 minutos y 51 segundos de lectura

Teoría del comportamiento planificado

Ya hemos hablado de varias formas en que otros intentan influir en nosotros e intentan cambiar nuestras actitudes. La principal razón por la que quieren cambiar nuestras actitudes es porque suponen que también cambiará nuestro comportamiento. Por ejemplo, un vendedor quiere cambiar nuestra actitud sobre su producto para que realmente lo compremos.

Es cierto que las actitudes son una buena forma de predecir comportamientos espontáneos y no planificados. Sin embargo, nuestras actitudes no siempre predicen correctamente nuestro comportamiento deliberado, al menos, no por sí mismas. Las actitudes, combinadas con el control y las normas percibidos, en realidad predicen nuestras intenciones. Ésta es la base de la teoría del comportamiento planificado , que se utiliza para predecir el comportamiento planificado y deliberado.

Uso de la intención para predecir el comportamiento

Según esta teoría, cuando las personas tienen tiempo para planificar cómo se van a comportar, el mejor predictor de ese comportamiento es la intención. En otras palabras, para predecir lo que las personas van a hacer, es necesario saber qué pretenden hacer. Esto puede parecer obvio; después de todo, si tiene la intención de hacer algo, ¡definitivamente lo hará! ¿Derecho? Bueno, no necesariamente. La intención no siempre predice con precisión el comportamiento cuando hay un reflejo o una respuesta condicionada involucrada. Por ejemplo, alguien con una fobia puede tener la intención de mantener la calma y la compostura cuando se enfrenta a su miedo, pero puede terminar teniendo un ataque de pánico.

Aún así, la gran mayoría de nuestro comportamiento planificado (comer fuera, ver una película, leer un libro, jugar un juego, etc.) no implica una respuesta involuntaria, por lo que la intención sigue siendo el mejor predictor general. Pero, de nuevo, no es la única pieza del rompecabezas. La siguiente ecuación muestra todas las piezas importantes de la teoría del comportamiento planificado. Como se mencionó anteriormente, se cree que la intención está determinada por tres cosas: actitud, control percibido y normas subjetivas. Repasemos cada uno de estos con más profundidad.

Ecuación que ilustra la teoría del comportamiento planificado
Ecuación de la teoría del comportamiento planificado

Determinando la intención

Primero está la actitud de uno hacia el comportamiento. Las actitudes se pueden definir como evaluaciones de ideas, eventos, objetos o personas. Las actitudes son generalmente positivas o negativas. Digamos que estás considerando ir a un club de baile en particular. ¿Crees que ir sería divertido? ¿O sería aburrido? ¿Te haría sentir bien o mal?

En segundo lugar, está el control que uno percibe del comportamiento. El control percibido se refiere a la creencia de la cantidad de dirección que uno tiene sobre el medio ambiente. Sugiere si la tarea será fácil o difícil de realizar. ¿Qué tan fácil sería ir al club? ¿Cuánto esfuerzo implica? ¿Tienes transporte? ¿Habrá tráfico? ¿Esta muy lejos?

En tercer lugar están las normas subjetivas de uno. Las normas son actitudes y comportamientos que se consideran normales, típicos o promedio. Ellos determinan la aprobación o desaprobación de otros del comportamiento. ¿Qué pensarían los demás si fueras al club? ¿Se considera tabú? ¿Cómo se vería afectada tu reputación?

Al final, sus respuestas a todas estas preguntas, juntas, determinarán la fuerza de su intención de ir al club. Si sabemos cómo respondería probablemente a estas preguntas, podríamos predecir su intención, que luego predeciría su comportamiento. Por ejemplo, si pensamos que tiene una actitud positiva hacia ir, creemos que será fácil y creemos que otros lo aprobarían, entonces su intención de ir sería fuerte y predeciríamos que probablemente iría. Por otro lado, si pensamos que tienes una actitud negativa hacia ir, pensamos que será difícil y pensamos que otros no lo aprobarían, entonces tu intención de ir sería débil y predeciríamos que probablemente no irías. .

Resumen de la lección

En resumen, la teoría del comportamiento planificado se puede utilizar para predecir el comportamiento planificado y deliberado. Según esta teoría, cuando las personas tienen tiempo para planificar cómo se van a comportar, el mejor predictor de ese comportamiento es la intención. La intención está determinada por tres cosas: actitud, control percibido y normas subjetivas.

Las actitudes , que son evaluaciones de ideas, eventos, objetos o personas, son generalmente positivas o negativas. El control percibido se refiere a la creencia de la cantidad de dirección que uno tiene sobre el medio ambiente y sugiere si la tarea será fácil o difícil de lograr. Las normas son actitudes y comportamientos que se consideran normales, típicos o promedio, y determinan la aprobación o desaprobación de otros del comportamiento.

Si sabemos dónde se encuentran las personas con respecto a estos tres factores, podemos predecir su intención, que, a su vez, predecirá su comportamiento. Si alguien se siente positivo hacia un comportamiento, cree que es fácil y cree que los demás lo aprobarán, entonces la intención de esa persona será fuerte y probablemente realizará el comportamiento. Si alguien tiene sentimientos negativos hacia un comportamiento, cree que es difícil y cree que los demás no lo aprobarán, entonces la intención de esa persona será débil y es poco probable que realice el comportamiento.

Los resultados del aprendizaje

Después de esta lección, podrá:

  • Decir para qué se puede utilizar la teoría del comportamiento planificado
  • Explicar por qué las intenciones no siempre predicen el comportamiento con precisión.
  • Analice los tres factores que se cree que determinan la intención

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Rodrigo Ricardo Editor y fundador